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martes, 20 de mayo de 2008

De vuelta en Kunming, en resumen

De nuevo en Kunming, de nuevo en el Hump, de nuevo el mismo dormitorio. Lo unico que habia cambiado era el clima, que ahora estaba miserablemente lluvioso, de esos que no te dan ganas ni de salir a la puerta...

Pero bueno, estaba era en visita estrictamente de negocios... La idea era aprovechar los supermercados para reaprovisionarme de algunas cositas que me hacian falta, como mi avena y leche en polvo, desayuno al que ya me habia acostumbrado antes de las jornadas del dia a dia. Tambien, aplique para la visa de vietnam, la cual costo unos venenosos 50USD, y mas encima demorada! Y adicionalmente, no me la dieron por los 3 meses que esperaba, sino por apenas el mes que no alcanza ni para entender la punta del dedo me~nique de un pais... En fin.

Aproveche el tiempo tambien para subir a las monta~nas del occidente de Kunming, a visitar el Templo de Bambu (Bamboo Temple o Qiang Zhu Si). Como estaban en la epoca de recordar a los caidos en el terremoto de Sichuan, habian un monton de celebraciones religiosas, el animo no era el mejor. Explotaron mucha polvora, para ahuyentar a los malos espiritus, y quemaron alimentos y dinero de papel, para que a las almas de los caidos no les falte nada en el mas alla...

Tambien aproveche y fui a ver al oftalmologo en un hospital, porque ya el ojo si me estaba preocupando bastante. En resumen, una tremenda odisea, teniendo en cuenta mi limitado chino para explicar las dolencias del ojo, y la cantidad de vueltas y tramites que tuve que hacer por toda la clinica... Pero bueno, eventualmente llego mi turno y el medico, un viejo buena gente, trato de hacerse entender, usando la combinacion de mi mal chino con el mal ingles de una chica que, dios la bendiga, trato de ayudarme un poco. Y como ver un extranjero en un oftalmologo, del mas movido hospital publico de la ciudad no es cosa que se vea todos los dias, el minusculo consultorio se lleno de curiosos que querian ver los ojos de ese 'oji-grande', perdido en China.

Todo iba bien, pensaba que me habian entendido todo... Cuando de la nada, el doctor saco un juego de agujas para acupuntura. Me inquieto un poco, teniendo en cuenta que el ojo no es un lugar para hacer este tipo de terapias... pero me trate de relajar, pensando tal vez que me pondria en cualquier otro lugar del cuerpo. Pero no!!! Como sacado de una pesadilla, o de una mala pelicula de terror de HBO, el tipo se fue acercando lentamente con el pulso certero, esperando clavarme la aguja en el centro del ojo... Cuando la situacion se volvio insoportable, le dije (casi con pavor) que lo sentia, pero que ese tipo de tratamiento no iba conmigo.

En ese momento, TODOS los que estaban en el consultorio se mataron de la risa, aprovechandose de la ingenuidad de este pobre laowai que tenia algun mal de ojo... Todavia con carcajadas en la boca, el doctor me dice que no hay problema, que me relaje, que es solo una infeccion que a fuerza de tanto viaje y exposicion al viento y al sol no ha tenido tiempo de curarse. Igual, me receto unas gotas y pomadas y antibioticos, que la verdad me sentaron muy bien, porque a los dos dias ya estaba mucho mejor... Pero de todas maneras, la experiencia en el hospital me hace caer en cuenta que ese es uno de los lugares en los que el humor negro no funciona demasiado bien... al menos no para el paciente! Lo bueno es que si me hubiera dado un infarto, urgencias no quedaba sino un piso mas abajo...

Tambien visite otro medico, el de la bici. Revise uno que otro ruido que me preocupaban, compre una brujula de manubrio (santo invento!) y le pegue una lavada enorme, porque no estaba de presentar... Mejor dicho, una sesion de salud y spa completo para ella!

En esta oportunidad, conoci bastante gente interesante: un griego que llego de Wenquan (el epicentro del terremoto en China) en bicicleta contando sus historias de terror... no solamente por todo el tema de la catastrofe, sino por los hechos del dia despues... Cuando trataba de salir de la region afectada, le toco huir literalmente porque la gente queria robarse su bicicleta y las cosas que tenia en las maletas, esperando desesperadamente una manera de salir, algo que comer, algo que vender en semejante caos... Que dura esa situacion, y que afortunado que no me toco vivirla... Tambien conoci a un chino de Beijing que recorria China con una amiga en una mini bicicleta de esas que se doblan, y caben en una maleta. De hecho parecen de juguete, pero el hombre me dijo que de Beijing hasta aca solo se tardo 20 dias! Y yo quejandome del tiempo...

Y tambien conoci a Isabel, una chica española re buena onda, que aposto conmigo a que se compraba una bici y seguia viaje como yo en ella, si me ganaba al ping pong. Y por culpa de mi reves patetico, efectivamente gano la apuesta en el ultimo punto y se aprovecho de mi 'experiencia' rutera (ja!) para comprarse su nueva compañera de viaje, para marcharse a Laos. Buen viaje para ella!

Lo bueno es que eventualmente recogi mi visa para Vietnam. Y me doy en cuenta que mis dias comienzan a estar contados en China, ya se acabo la aventura de casi un año llendo y viniendo por sus regiones llenas de constrastes... Esa China que esta atrapada en la imagen que uno tiene del pais clasico lleno de historia y dinastias, y del dragon que esta despertando para llenarse de megaciudades y comerse el mundo... China... tan llena de recuerdos y de bonitos momentos... en fin, hasta para quererla es de extremos: hay dias de odio visceral, pero tambien hay otros en que te nace por China y su gente un cariño que te calienta el corazon.

Ya me habia acostumbrado igual a su creencias, a su comida, a su gente, a sus extravagancias y cosas bizarras. Mucho tiempo. Pero igual, creo que igual me hara bastante falta. Pero el camino no se detiene, y Vietnam ahora esta a tiro de piedra...

domingo, 18 de mayo de 2008

En Jiangcheng enseñando inglés

Ese día me levanté aperezado y con ganas de relajarme. Pero igual el lugar donde estaba no ha ganado premios a la tranquilidad, así que preferí montarme con la bici en algún bus que me llevara donde quería. Y estuve de suerte, porque luego de decidirme, a la hora pasó el único bus del día que me podía servir, y tenía hasta espacio adentro para la biela!

Luego de seguir metido en más carreteras vueltas nada, más derrumbes y más espera, llegamos a Jiangcheng, otro pueblo de la región que milagrosamente si aparece en los mapas. Un pueblo tan genérico que no hay nada particular para acordarse. El plan era el mismo de siempre, comer algo fresco, buscar un hotelito decente y quedar noqueado hasta la mañana siguiente.

En el tema de restaurantes, no había mucha elección: habían un par de carpas con dos fogones a carbón debajo, que aunque no tuvieran clasificación en tenedores, se podían llamar restaurantes: vendían comida, o algo que se le parecía. Pedí lo que estaba comiendo el vecino: grave error, porque parecía que el chino aquel tenía una disposición para devorar tripas de pato... ugh. Pero en fin, más valía el hambre y como me rijo por el tema de «al pueblo que fueres, haz lo que vieres»... nada que hacer, buen provecho y p'adentro!

En esas llegan un tipo y se me sienta al lado disimuladamente. Luego empieza a mirar con insistencia, por unos incómodos diez minutos mientras me terminaba el suculento plato de intestinos de pato con picante (que estará en mis sueños pesadillas por un buen tiempo). Cuando terminé, el hombre me soltó el ubicuo "hello" de siempre, con una sonrisota de oreja a oreja. "Hello viejo" le digo. Generalmente en China ese es el dominio de inglés de un 99,9% de la población (bueno, la cifra me la invento). Pero éste tipo era persistente... empezó a dispararme "How are you" "Where do you come from" "Do you like China" "Do you like Jiangcheng"... etc. El tipo tenía un inglés pasable. Pero igual estaba a la defensiva, porque en otras ocasiones gente con muy buen inglés lo único que quiere es sacarte plata (escenarios tipo estudiantes de arte, turistas chinas en busca de diversión, ceremonia del té, o minorías oprimidas)...

Pero el hecho de estar en el medio de la nada, y no en una mega atracción turística bajaron mis defensas. El caso es que el hombre estaba estudiando inglés en la única universidad de la región y estaba verdaderamente animado porque no pasaban muchos extranjeros por estas tierras, y mucho menos comían en el mismo restaurante de él. Súper animado, me invito a que conociera su universidad y sus compañeros, y que estaría honrado si le diera una visita a su profesora.

Pues bién que luego de pagar y seguir respondiendo mil preguntas, salimos a su universidad, donde conocí a sus compañeros de dormitorio, y en resumidas cuentas terminamos jugando basketball, ping-pong, cartas... inmersión en la cultura universitaria China! Finalmente conocí a la famosa profesora, que estaba un poco apenada de hablar inglés conmigo, supongo por el eterno cuento de no perder la cara (mianzi) ante sus estudiantes si llegaba a cometer algún error en inglés y que yo la corrigiera...! Pffffft! Pero luego se relajó y estaba más interesada que sus estudiantes por saber de mi cultura, de mi tierra, de como carajos había llegado a ese lugar, en fin. Y es que no es tan sorprendente: para ellos, suramérica es un lugar tan raro, lejano, misterioso y ajeno como lo es para nosotros el pueblo de Jiangcheng en el medio de las montañas de Yunnan, en el sureste de China. Y lo de siempre, les parecía inconcebible que una persona estuviera solo viajando por tanto tiempo, tan lejos de su país, de las personas que quiere, de ese lugar que uno puede llamar 'hogar'...

La profe esta me hizo prometer que me pasara al día siguiente por su clase, antes de tomar la carretera. Quería mostrarle a sus alumnos que hay un mundo allá afuera, que hay gente distinta que también ríe y llora, tiene problemas, ilusiones y sigue su propio camino. Me decía que muchos alumnos se aburren y no se animan a seguir estudiando porque en algún momento pierden las ilusiones. Y cuando se pierde la ilusión, se pierde el combustible de la vida... Cuanta verdad Sra. Profesora, cuanta verdad...

Estaba entonces en la moción de despedirme de ellos y buscar el hotel, pero obviamente no me dejaron ir. Me dijeron que no me preocupara, que mejor les respondiera si me gustaba la cerveza (la respuesta es fácil!!). En ese caso, que dejara las cosas en mi dormitorio (!) y me fuera a tomar unas cervecillas con ellos. La profe y los tipos me habían conseguido una habitación para mi en el dormitorio de la U, cero estrés. Por lo único que me tenía que preocupar, era por el esfuerzo que me tomara en levantar el codo, una y otra vez, brindando con gan bei en un bar puesto de venta de frutas, con ya media clase que estaba entusiasmada por un laowai que apareció de la nada en una bicicleta.

Y no se si había contado antes, pero la tolerancia al alcohol de los chinos cuando el limite de las cervezas es infinito, tiende a cero. Desafortunadamente para ellos, solo estaba yo y no podía cargarlos en hombros a todos... Pero dando tumbos lograron llegar a su dormitorio y mostrarme donde dormiría yo. Pobres, a la mañana siguiente tenían que madrugar con un guayabo (o resaca) de los mil demonios...

Al día siguiente en la famosa clase esta, la animada profesora había pintado un mapa del mundo con muchos países, y la idea era que hablara en inglés de donde venía, y que ellos me hicieran preguntas de mi tierra, y de otros lugares que había visitado. Las preguntas me sorprendieron, por lo atinadas e ingenuas de algunas, y lo increíblemente chistosas de otras... Hubiera querido anotarlas para tener material de diversión por un buen rato!

Habiendo pasado gran parte de la mañana, era ya hora de partir, y luego de decirles zai jian a los entusiasmados estudiantes, empaqué las cosas y nuevamente pedaleando un poco aperezado, pero con el corazón contento de haber conocido tanta gente interesante... Ojalá la ilusión, esa gasolina de la vida, no se les agote nunca!

domingo, 11 de mayo de 2008

Hacia Kunming

La ruta de Xishuangbanna hacia Kunming fue verdaderamente lenta y a veces tortuosa. Las carreteras (mayormente destapadas) estaban llenas de derrumbes y subidas difíciles, atravesando las montañas de Yunnan.

Saliendo de Jinghong, a unos 40 kms al este queda el pueblo de Menghai. Es un pueblito rodeado de aldeas de gente Dai, y que por cierto, tiene el famoso "Parque de Minorías Dai" o algo así... basicamente es una especie de zoológico para que los turistas vayan y se diviertan con las minorías... vean sus casas y demás... Ugh. Definitivamente no muy interesante para mi. Además, el precio de entrada para éste parque era bastante costoso, en comparación con otros lugares de interés... En fín, no será ésta mi primera vez que pague por ir a un zoológico de humanos, de niñas vestidas con sus trajes tradicionales que me piden unos cuantos Yuan para ponerlas a bailar...

De Menghai salí para Menglun, otros 40kms más de carreteras curveadas bordeando el Mekong, en un día particularmente caliente. Llegue bién entrada la noche, y me quedé en un hotelucho en la estación de buses, que en realidad era el más barato del pueblo... 30 Yuan habitación triple con baño para mi! Yay!

Al otro día, era día de exploración. En Menglun queda el jardín botánico de Xishuangbanna, que es el más completo y grande de toda China y de la región. Ubicada en una especie de península o isla formada naturalmente por el río, tocaba cruzar por un puentecito peatonal el río Mekong... Es tan grande que no es posible recorrerlo todo en un día, y lo curioso es que no lo cierran por la noche. Estuve recorriendolo hasta bién entrada la noche, perdido entre árboles raros y flores exóticas. Finalmente, cuando ya tuve lo suficiente de esfuerzo físico del día, traté de buscar la salida... Misión imposible. Estaba metido en una jungla (literalmente) sin más luz que la de la luna que estaba tapada por las nubes...

Eventualmente salí por una parte que estaba exactamente en el lado opuesto del parque, por lo para rematar el día tocó caminar un par de largas horas hacia el hotelcito, cuando ya toda la gente estaba o durmiendo o en el Karaoke...

jueves, 28 de febrero de 2008

Finales y comienzos del camino

...Recordando a Suzhou...

Y entonces uno termina por apegarse a lo que ve todos los días. A ese estilo de vida que uno se apropia. Las cuatro paredes que uno llama casa, los trozos de tela que tenés colgados en el armario son más que ropa, las hojas muertas que son aquellos libros que tanto amás. Y con cada día que pasa te sentís más y más cómodo con esa ilusión, con ese espejismo a la que rotulás tu vida. La sola idea de perderlo todo, de cambiar ese algo por otro algo es inquietante.

Pero bueno, todo está pasando allá afuera, el mundo (já! el universo!) cambia, duerme, se despierta, se mueve, estornuda. Nada, por mucho que uno quiera, permanece igual.

Siempre llega el momento de una última mirada, una última despedida antes de dar media vuelta y salir. De dejar todo atrás y marcharte con la ropa que tenés puesta y algunas cuantas tonterías en la mochila que tenés colgada en los hombros.

Te mojás el dedo con saliva, pasás la página y lees las últimas dos o tres frases del capítulo. Tomás una pausa, estirás y respirás profundamente. Pensás en el almuerzo, o en que te rasca debajo de las medias, o en que estás absolutamente perdido en el tiempo. Pensás en esa o en cualquier otra tontería similar. Pero al rato dás vuelta nuevamente a otro capítulo en ese librajo, encantadoramente adictivo, que llamás vida.

Pero nada que hacer. Así sean muchos, muchísimos los lazos que creás, así te llenés de tantísimas cosas que crees que sos vos, por más caliente y cómoda que sea tu casa, en el fondo uno resulta siendo tan solo un viajero, sin otra ni más grande posesión que el presente, los recuerdos de un pasado que guardás en la mochila, y las ilusiones de un futuro en los ojos.

Y eso está bién. Otro comienzo, otro final.

sábado, 26 de mayo de 2007

Empacando, empacando, empacando... (Parte 3)

Tercera y última parte del articulo de empacar. Lo que pensé que iba a ser una breve lista con consejos y datos útiles para ayudar a empacar y resolver preguntas tipo "¿voy de viaje a tal parte, que debo o tengo que empacar en mi maleta?", se multiplicó y se convirtió en varias páginas de información especializada. Es que, definitivamente, empacar per se es todo un arte! Si hay zen en la ceremonia del té, porqué no lo puede haber en el hecho de empacar?

(
Haz click acá para ver la segunda parte).


Otros
En éste apartado van categorizados todos los implementos que no son necesarios, pero que podrían hacer la diferencia para un viaje. Incluyo todos los juguetes electrónicos, lectura, escritura, etc.

  • Cámara fotográfica digital, con tarjeta de memoria con espacio suficiente y sus cables para conectar al PC. En caso de no llevar cables, es bueno llevar un lector USB para el tipo de memoria que utiliza la cámara. Actualmente los precios de las cámaras digitales han bajado muchísimo, y la calidad ha subido. Por lo general tiendo a buscar una cámara que utilice baterías o pilas estándar, no recargables, pues no siempre habrá un tomacorriente o fuente de energía cerca, que sea la que necesita la cámara. Hay cámaras digitales decentes desde 50 dólares en adelante (incluso más baratas), solo que uno recibe por lo que paga. Y a medida que vayas utilizando el espacio de memoria de la cámara, en muchos sitios turísticos ofrecen el servicio de pasarlas a CD. O en un día que no haya mucho que hacer, las puedes pasar directamente a un sitio de fotos en línea, tal como Flickr, Google Web Albums, etc.
  • Un Reproductor MP3 será tu amigo en muchos trayectos por avión o carro. Me gustan los iPod Nano y los estándar de Disco Duro, lo malo es que tienes que tener acceso a un computador con puerto USB para cargarle sus baterías (lo cual no es factible en muchos viajes a sitios remotos sin llevar un notebook o laptop). Por ello, opté por un reproductor de MP3 Markvision de 2GB, que usa una batería AAA, y dura casi un día de reproducción continua. Tiene además radio FM que sirve tanto en paises occidentales como orientales, y grabador de voz, útil para guardar memos y notas mentales. Es el segundo que tengo, porque el primero resistió estoicamente trajines y golpes de viaje, pero lo olvide en alguna aerolínea. Un consejo útil, es descargar audioguías de las ciudades a las que vas en formato MP3. De ésta manera, aún siendo un viajero independiente, podrás tener tu propio guía conocedor. O también, puedes tener audio-libros (audiobooks), o cursos de idiomas extranjeros, para al menos poder decir "hola", "adios" y "gracias" en el idioma propio del país donde estés viajando.
  • Hace unos cuantos años, la idea de poderse comunicar con cualquier persona en el mundo, sin importar donde estuviese, parecía de ciencia ficción. Hoy en día, el teléfono móvil o celular, con sus planes de roaming, hace eso posible. Aunque el roaming es un servicio muy, muy caro, hay algunas alternativas interesantes para poder hacer uso de éste. Si la duración del viaje lo amerita, una alternativa es tener un teléfono GSM y comprar en cada país al que visitas una tarjeta SIM local y ponersela al teléfono. Voilà! Ya estás accesible telefonicamente! Y si quieres ahorrar aún más (y ser más práctico), puedes configurar un programa una opción llamada SkypeForward de un programa conocido como Skype... de tal manera que las personas que te llamen a Skype (puede ser de Skype a Skype, o de Teléfono Fijo a Skype) se les reenvíe la llamada a tu teléfono móvil, con una tarifa muy, muy reducida. Recomendado!!! Si tienes cualquier pregunta, no dudes en dejarme un comentario.
  • Y como la cámara digital, el reproductor de MP3, la linterna y cualquier otro artilugio no funciona con la obra y gracia del espiritu santo... Necesita Pilas, pilas, pilas (o baterías)!
  • Es una buena idea llevar un cuaderno o diario de viaje en el cual poder escribir de primera mano todas las sensaciones, impresiones, recuerdos, crónicas, memorabilia, etc. de un viaje... Luego, cuando lo vuelvas a leer, todos los recuerdos volverán y serán más vívidos.
  • Y para escribir sobre el diario (o sobre cualquier otra cosa), es necesario un lapicero (o pluma, bolígrafo, esfero, birome, etc.) , o un lapiz. Y si sabés dibujar, o pintar, o ilustrar (o si creés que lo podés hacer) es buena idea llevar material para dibujar (carboncillo, difuminador, colores, etc.) En último caso, si no dibujas, todo eso puede servir para canjear por comida!
  • Para guardar los documentos, tiquetes aéreos, pases de tren, hojas importantes y demás, es bueno llevar una bolsa de manila o una carpeta resistente. De ésta manera se protegerá la información y los documentos que pongas ahí estarán en condiciones presentables para una embajada... o una aerolínea... o un hotel...
  • Para los momentos de espera, viajes largos de avión, o simplemente momentos de ocio (o desparche, o desocupe), para mi los libros son la mejor alternativa. Así no te guste leer, le vas tomando el gusto. Además, generalmente puedes cambiar los libros con otros viajeros que anden en lo mismo, o hasta los puedes vender en tiendas de libros usados. Pero si definitivamente no te gusta leer en absoluto, los audio-libros en MP3 son una buena alternativa.
  • En un viaje, las guias especializadas de viaje son el mejor elemento opcional. Si, ya sé. Son gruesas, pesadas y a veces no te las lees todas. Pero si eres un mochilero, o viajero independiente, o simplemente te gusta saber donde estás parado sin necesidad de nadie que te lo diga, las guías son lo mejor que hay. Dependiendo de lo que te guste, están las Lonely Planet (se enfocan a un grupo general de viajeros independientes), Rough Guide (enfocadas a un sector más budget o con bajo presupuesto - como yo) o las Let's Go (enfocadas para mochileros jóvenes y fiesteros).
  • Es sumamente útil tener mapas de los lugares a los que vas. Generalmente, en las guías salen unos mapas escuetos de los lugares, pero lo ideal es visitar las Oficinas Turísticas de cada ciudad, y pedir un mapa (que por lo general, son gratis).
  • Un reloj despertador... para no llegar tarde nunca, y no perder los vuelos/buses/trenes/citas... etc.
Y bueno... con ésto termino el artículo sobre los tips acerca de qué cosas debe uno llevar a un viaje... Bajo mi humilde perspectiva obviamente. Si eres el Bill Gates, o Paris Hilton, o el hijo del dueño de Air France, venga, las cosas cambian un poco!

viernes, 25 de mayo de 2007

Empacando, empacando, empacando... (Parte 2)

Segunda parte del articulo de empacar.

(
Haz click acá para ver la primera parte).


Primeros Auxilios/Botiquín
No es absurdamente útil en cortos viajes de negocios, pero en viajes más largos a lugares más alejados si puede ser la diferencia entre una enfermedad miserable o la salvación (a alguien le ha pasado tener diarrea en un viaje de doce horas en un bus sin baño? bueno, no es una experiencia linda). Lo ideal es contar con lo más útil y necesario. Y en éste punto, si bién tener un kit de primeros auxilios es importante, más importante aún es tener un seguro médico vigente que cubra cualquier infortunio médico. Hoy en día, más que un lujo es una necesidad. Algunas de las cosas que yo tengo en mi kit de primeros auxilios, que no ocupa casi espacio, es:

  • Medicamentos esenciales: para el dolor (ibuprofeno), para la fiebre (acetaminofén), para la diarrea (lomotil), para las nauseas (advil), para las alergias y gripa (cualquier antihistamínico), para el mareo (dramamine), para las infecciones (keflex).
  • En cuanto a desinfección, son buenas esas toallas antisépticas (en presentación pequeña) y sirve para limpiar cualquier herida. También está el gel de alcohol, que no necesita usar jabón y acaba con el 99,9% de bacterias. En viajes más largos, una pequeña botellita de Isodine (o Betadine o Iodopovidona) es excelente para 1) limpiar heridas, y 2) purificar el agua. En éste caso, lo ideal es echar cuatro gotitas de isodine por cada litro de agua y dejarla reposar por una hora. Aunque el sabor resultante se nota un poco, el yodo en la solución de Isodine se encarga de acabar con la mayoría de microorganismos patológicos del agua. Aunque es un buen método, obviamente el mejor método de desinfección del agua es hervirla a alta temperatura unos minutos. Pero en caso que no se pueda, el yodo es una excelente alternativa.
  • Curas o venditas (band-aids), gaza, copitos de algodón, son siempre útiles para tratar heridas. No deben faltar, y además, no ocupan mucho espacio.
  • Unas pinzas pequeñas, para extraer astillas o vidrios que se lleguen a insertar en tu pobre y adolorido pié.
  • Fósforos, que en éste caso sirven para esterilizar cualquier cosa.
Vale la pena aclarar que ésto es lo que yo uso para mis viajes... Como las situaciones son diferentes, recomiendo hablar con el médico de confianza y basarse en sus sugerencias para crear el botiquín.


Utilitarios
Son ítems que prestan alguna funcionalidad clave y útil en el viaje.

  • Fósforos (cerillos) o encendedor (o mechero, o Zippo, o ...), aunque no son permitidos dentro del equipaje en cabina o carry-on son muy, muy útiles en el viaje. Para esterilizar (ver sección de Primeros Auxilios), para encender cigarrillos (si fumás), para alumbrar, para reparar hilos descosidos, para arreglar las agujetas o puntas de los cordones de los zapatos, para hacer una fogata, para cocinar... la lista continúa y continúa...
  • Gafas oscuras, hacen un buen trabajo protegiéndote los ojos de los excesivos rayos del sol... y en hacerte ver bién ;)
  • Una buena linterna es muy, muy útil. Ya sea para encontrar el camino en la más oscura de las noches, o para buscar donde queda la cama en el dormitorio de un hostal, o para leer en las noches de insomnio... Las hay de muchos tipos, prefiero la mini-maglite que usa pilas AAA y tiene su propio compartimiento donde hay bombillo de repuesto. También hay unas linternas relativamente nuevas de LEDs. Lo bueno de éstas es que consumen menos energía y la vida útil de un LED es practicamente mayor que la de uno mismo. Son más caras, pero valen la pena.
  • Aunque estamos en el siglo XXI, una brújula es sumamente útil para ubicarte en lugares que no conocés, o para usar bién los mapas. Hay mil maneras más de conocer los puntos cardinales, pero la brújula es bastante sencilla y fácil. Hay algunas que vienen con lupa, lo que las hace más útiles aún. Que vivan los chinos por éste invento!
  • Tapones para los oídos. Son la salvación en los hostales que quedan junto a discotecas, karaokes o boliches particularmente ruidosos. O para compañeros de habitación, ejm, roncones. Pueden salvar la noche.
  • Kit de costura, con aguja, hilo y un par de botones de sobra, para reparar mochilas o cualquier prenda de vestir. Por tamaño, son buenos los que regalan en los hoteles.
  • Es bueno llevar cinta adhesiva fuerte para reparaciones de emergencia. Tapar un agujero en la carpa, o sellar la mochila, arreglar los zapatos... Mejor aún que llevar cinta transparente, es la cinta gruesa, industrial, de tipo Gaffer. Lo ideal es comprar un rollo, y envolver bastante cantidad en un lápiz, o encendedor, o tubo... De ésta manera no ocupa espacio.
  • Las bolsas plásticas nunca están de más, son muy útiles y no ocupan espacio. Suelo llevar de dos tipos, 1) las utilísimas Ziploc (seguramente tendrás algunas en el congelador) que al cerrarse herméticamente, son excelentes para guardar cosas que puedan ensuciar (ej. una botella de shampoo), o para evitar que algo en su interior se ensucie (ej. al llevar la cámara a la playa). 2) las bolsas plásticas grandes para la basura, sirven como impermeable de emergencia, o para evitar que se moje la mochila. También uno se puede sentar en ellas para no ensuciarse, y se ha visto hasta casos de gente que hace su saco para dormir, a punta de bolsas grandes para la basura.
  • Finalmente, uno de los ítems más útiles es la Navaja Multiusos, la compañera inseparable de MacGyver. Es tener en un solo pequeño artilugio, una cantidad de funciones, como cuchillo, tijeras, abrelatas, destapador de botellas, destornillador, palillo de dientes, aguja, lima... La mía tiene hasta brújula y linterna de LED! Lo malo es que no es aceptada como ítem para llevar como equipaje acompañado, pero la comodidad de tener tantas cosas en un solo utensilio, hacen que sea mejor llevarla. O si no, te privarás del placer de hacer toda tu comida, y comerla, con solo una navaja.

Documentación

Es de sentido común, pero hay algunos tips que pueden ser útiles para alguien... alguien... eco... eco... eco.... eco... Hay alguien allí... allí... allí... allí... ???

  • Lo básico, es llevar el pasaporte, visas y otros requerimientos consulares, cédula o DNI o documento de identidad, licencia de conducción, tarjeta con la información de contacto de uno mismo (en caso de pérdida o accidente).
  • Muchos países solicitan algunas vacunas y certificados de sanidad para entrar. El más frecuente es el certificado internacional de la fiebre amarilla (es un papelito amarillo). Generalmente no cuesta nada, y en los aeropuertos te la puedes poner.
  • Seguro médico y de viajes. Importante tener el certificado o carnet, coberturas, y números a los que llamar en caso de necesitar asistencia.
  • Pasajes aéreos/pases de tren/tiquetes de buses, etc. Hoy en día por lo general la mayoría de aerolíneas sacan tiquetes electrónicos, en los que no hay rollo si se pierde el documento físico. Lo ideal es que todos sean de éste tipo, para evitar complicaciones y posibles multas.
  • Una lista de todos los datos de contacto necesarios, embajadas, consulados, dirección en el país de orígen, teléfonos de emergencia, contactos de familiares y amigos... Generalmente la hago en Word antes de salir de viaje, y la imprimo en una hoja con la letra más pequeña que pueda. De ésta manera siempre tengo la información útil conmigo.
  • Importante también es hacer fotocopia (a color, si es posible) de los documentos importantes. De ésta manera, si algo se llega a perder, va a ser más fácil hacer los trámites con las copias hechas. Es bueno llevar una copia con uno mismo, y dejar otra con alguien de confianza, en casa.
  • En la misma línea de ideas del punto anterior, es útil también escannear o digitalizar los documentos, y subirlos a una página web (Google Page Creator y Yahoo! Geocities son buenas alternativas gratuitas). De ésta manera, siempre estarán disponibles en Internet en caso que necesites hacer más copias.
  • Respecto al dinero para viajar, los cheques de viajeros solían ser la última coca-cola del desierto. Hoy en día, gracias a las telecomunicaciones y la tecnología, puedes sacar dinero practicamente en cualquier parte con tu tarjeta bancaria (débito o crédito). Hay miles y miles de cajeros o ATMs en el mundo, que te dan tasas oficiales de cambio, y te cobran una comisión por cada transacción. Pero aún así, usar las tarjetas por lo general sale más barato (y muchísimo más seguro) que usar las casas de cambio locales. De cualquier manera, es útil tener un cheque de viajero, y un billete de $100 dólares (o Euros) escondido en alguna parte, como salvavidas. Un buen lugar para esconderlo, es enrollado dentro de un lapicero inocente y barato.
  • Finalmente, es vital llevar un cinturón portadocumentos o esas pasaporteras que son como un cinturón que se pone por debajo de la ropa. Para guardar los documentos importantes, el pasaporte, las tarjetas bancarias y el dinero en efectivo. Será tu mejor acompañante... Uno termina aprendiendo a dormir con el, ir al baño con el... Es el verdadero seguro de viaje. Y de la mano de ésto, un tip que evita que cualquier ladrón o atracador te busque de arriba a abajo el dinero, es tener una billetera falsa con unos cuantos dólares y cualquier documento que no se use mucho (el carnet de la biblioteca de Star Trek, por ejemplo). Así, si te sale un ladrón y te pide tus pertenencias, simplemente le das la billetera falsa mientras los documentos y el dinero real estan a salvo, muy, muy cerquita de ti.
...continuará!

miércoles, 23 de mayo de 2007

Empacando, empacando, empacando... (Parte 1)

Llegará el día en que tengamos que cargar sobre la espalda, únicamente el peso de nuestro propio cuerpo.

- José Saramago, «La Caverna»

Ahora sí, no hay vuelta atrás (como undécima vez que digo ésto en los últimos dos meses). No hay vuelta de hoja, the fat lady sang today. Pasajes> listos y confirmados, Seguro médico> listo y confirmado, Laptop> listo y vendido, Itinerario> listo y completado, Mochila> lista, desempacada, y vuelta a empacar!!!

Me agarró la ansiedad por la espalda y me obligó a deshacer la maleta (bueno, mochila) que tenía lista desde hace meses y revisar y requete-confirmar todo. Con fecha de vencimiento y todo. Pareciera que me levanté con la meticulosidad de Jack Nicholson en "Mejor Imposible", pero no, simplemente es un mecanismo de evasión cuando cruzo el punto de no-retorno.

Y hoy, nuevamente, y con más cabeza fría le dí un repasón a todas las cosas que debería llevar. Y pensé, "carajo, no hay mucha información en la red sobre como, qué, y cuanto empacar para un viaje de backpacker o mochilero!"

Entonces, en los próximos posts trataré de sintetizar al máximo las dos o tres cositas que he aprendido en el pasado sobre empacar, las cosas que uno debería llevar, y otro par de consejos útiles, algunos míos, otros robados de ex-compañeros de trabajo y hasta de internet.

El primer consejo, que seguí al pié de la letra en mi primer viaje, y fue valiosísimo, fue:

Toma tu maleta, mochila, morral, bolsa plástica, tula, jíquera, pro-backpack, o lo que quieras usar para guardar tus cosas. Rápidamente, ve a tu closet (o guardarropas o armario o placard o como le quieras llamar) y empaca las cosas que en ese momento sientas que debes llevar. No olvides nada. Piensa en el destino, en las cosas que te depara el futuro, en lo incierto que es la vida, y actúa de acuerdo a ello. Hazlo YA, y me avisas cuando termines de empacar sobre tu maleta.
(...)
Listo. Ya tienes la maleta empacada. Ahora, el siguiente paso es quitar la mitad de las cosas que metiste adentro, y únicamente dejar lo que de verdad VAS a necesitar. Olvídate de las cosas que «sería bueno» llevar. De las prendas de ropa que te gustaría ponerte y que combinan. De los mil y un artilugios que llevaste como precaución para enfrentarte en éste mundo tan malo y tan hostil, olvidalos, y acuerdate que estamos en el siglo XXI, y el mundo cada vez está más globalizado. Lo que quieres comprar y llevarte acá, seguramente será más barato, y mejor en otra parte del mundo (salvo contadas excepciones).

Así que nuevamente, y con paciencia, empaca todo otra vez. Si piensas mucho en si llevar algo, lo más seguro es que no lo necesites. Déjalo. Y nuevamente, me avisas cuando termines de empacar toda la maleta.
(...)
Muy bién. Ahora sal con esa mochila/morral/backpack/ziplock (inserte cualquier tipo de maleta acá) y cargalo un par de horas por la ciudad. Sube escalaras. Montate en el autobus. En el metro. Corre un centenar de metros con el al hombro. Y cuando vuelvas, no seré yo, sino vos mismo, el que te darás cuenta que aún estás cargando muchísimo.

Tantos rodeos para decir simplemente "piensa dos veces en lo que vas a llevar y su verdadera utilidad: todo lo que cargues tiene un peso, y ese peso lo tenés que llevar vos mismo a la espalda".

Basándome en experiencia propia como viajero, realicé y con el tiempo fui depurando una listita con las cosas que tengo que empacar para los viajes, ya sea de negocios, o de mochilero; con maletas de ruedas o mochilas; en lapsos de fines de semana, o de meses; en viajes a la finca o a la playa... Con pequeñas adaptaciones, pero ésta es mi lista:


Equipaje
Uno de los principales elementos de todo viaje es, obviamente, donde vamos a empacar nuestros objetos personales. Acá hay infinidad de maletas y artículos para empacar. Para mi hay dos categorías: 1) viajes cortos de negocios o visitas de unos cuantos días en los que vas de aeropuerto-hotel-aeropuerto. Para éstos viajes, por comodidad, prefiero llevar la típica maleta de piloto que cumple todos los requisitos de tamaño para poderla llevar en carry-on. Aunque los puristas de viajes estén en contra, para mi las ruedas son fundamentales sobretodo cuando tenés que cruzar corriendo los corredores de aeropuerto en aeropuerto. Así me quiten algo de espacio adentro, esto lo pagan en comodidad. Pero ojo, solo si el viaje se limita a aeropuertos, hoteles, visitas, etc. No es muy recomendable si uno va a caminar bastante o recorrer en un plan más turístico. Para eso, y para cualquier otro tipo de viaje, está la siguiente categoría: 2) viajes que no se limitan a saltar de hotel en hotel, de aeropuerto en aeropuerto (o sea, la gran mayoría de viajes que haría un mochilero). En éste caso, cualquier cosa que te puedas poner al hombro puede servir (mochila de libros, tula, duffel... hasta bolsas plásticas!). Pero viviendo en un mundo donde la tecnología favorece el confort, por que no optar por un backpack más cómodo? Yo solía usar uno muy similar al North Face Skareb, que tenía una suspensión milagrosa que te hacía olvidar que estabas cargando algo. No era tan costoso, pero lastimosamente fué perdido en una batalla (...en un hotel, para ser realistas). Tengo ahora mi tula o duffel bag que me regalo mi Mani la cual quiero con particular aprecio porque también con todo y su simpleza, me acompañó a través de tantos recorridos... y es una excelente almohada por cierto. Me gustaría (no está de más soñar) conseguir la MEI Voyageur, que es compacta, sencilla, discreta, y sumamente útil al parecer, por tantos reviews que existen. Las tiras de la mochila se esconden, y queda pareciendo una simple maletita común y silvestre. Es tan buena (al parecer), y tan elusiva, que la hace la Shangri-La de las mochilas.

Aparte de la maleta como tal, también es altamente recomendable llevar otra maleta un poco más pequeña, en la que quepan la cámara digital, un libro o guía (tipo Lonely Planet o Rough Guide), el reproductor de MP3 y algún snack. Esa será la que saldrá a pasear contigo, mientras la más grande se queda durmiendo en el hostal.


Ropa
Como decía en un post anterior que traía toda la lista de ítems, «menos es más». La idea es llevar ropa en colores o tonalidades que combinen facilmente. También, es útil el vestir por capas, es decir, no llevar a clima frío tres chaquetas, cinco sacos, dos impermeables... sino ir poniéndose la ropa por capas... una camiseta, encima una camisa de manga larga, encima un saco, encima una chaqueta, encima un impermeable. Ir haciendo combinaciones a medida que haga falta. A no ser que vayas a escalar el Himalaya, en ese caso, la estrategia sería diferente!!! Más tips:
  • Me gustan los gorros de lana o de fleece, de esos que te pones y puedes bajarte para taparte los ojos. Te salvan del frío, además que te permiten dormir con los ojos bien cerrados. Y si le agregas un par de tapones o audífonos, tienes garantizada una buena noche de sueño.
  • Una bufanda puede ser excelente para también taparte los ojos del sol. O servirte como almohada improvisada. O cubrirte las manos.
  • Las pañoletas, o bandannas tienen muchísimos usos interesantes, que varían desde toallas, protección solar, vestidos (para las niñas), corbatas, filtros para agua... la imaginación es el límite!
  • La chaqueta trato por lo general que sea un blazer resistente que sirva para algo más formal en caso que se necesite.
  • En cuanto al calzado, si es un viaje de mochila, llevo unos tennis (de preferencia negros, son más formales y se ensucian menos) y unas sandalias (para la playa, para las duchas de dudosa higiene, para caminatas calurosas...).
  • Como decía el Teniente Dan Taylor (en Forrest Gump, por si no atinan), una de las dos cosas más importantes en el mundo son las medias o calcetines. Pueden hacer la diferencia entre un hombre contento y un hombre muerto. Y con tantas caminatas por delante, tus pies te lo agradecerán. Importante que sean resistentes, de materiales sintéticos para evitar la humedad (y con ella los hongos, enfermedades, infecciones, etc.)

Aseo Personal
No solo hacen la diferencia entre una persona limpia o no, sino que también pueden hacer la diferencia entre una persona sana y una que no. Dependiendo de la duración del viaje, pueden variar las cantidades, pero los ítems serán los mismos. Importante:
  • No llevar los frascos grandes de Shampoo (o del simple y castizo champú), crema de dientes, desodorante, protector solar, etc. Mejor, usar esos frasquitos de cortesía más pequeños que dan en los hoteles o en los viajes más largos. O los que son de muestras médicas. Allí se pueden reenvasar los contenidos de la mayoría de ítems de aseo personal, y economizas espacio. También venden las botellitas en tiendas especializadas, pueden ser de plástico normal, o de nalgene, un polímero que aguanta mucho mejor el deterioro, a comparación con el plástico normal.
  • El cortauñas, si planeas llevar la maleta en carry-on, es indispensable que no venga con la lima, o no te lo dejarán pasar en seguridad aeroportuaria. Simplemente se puede romper la lima y ya está (mejor hacerlo en casa antes que en el aeropuerto). Vale la pena aclarar que mantener las uñas muy, muy cortas, junto con un buen lavado de manos, es la mejor manera de evitar enfermedades e infecciones en lugares propensos a ello.
  • Si es necesario llevar espejo, tratar que sea de aquellos que son plásticos e irrompibles.
  • Para las toallas, prefiero aquellas pequeñas que están hechas de viscosa (o viscose) o de chamois. Éstas logran absorver diez o más veces su peso en agua, lo que las hace verdaderamente únicas. El único problema es que no puedes salir con ella cubriéndote, puesto que no es que cubran mucho que digamos. A no ser que tengas un lado exhibicionista, y pues bueno... entre gustos...
  • Para lavar ropa a mano, prefiero los jabones sólidos (Jabón El Rey, Tepeyac, etc.) a los líquidos porque duran muchísimo y no se riegan. Los prefiero aún más que a los jabones en polvo (tipo Fab, Ariel, etc.)... Si ya les ha pasado lo que a mi, entenderán que limpiar con aspiradora cada uno de los rincones del interior la maleta no es muy divertido!!!
  • Las bolsas de tela, son ideales para separar ropa y también para llevarla a lavar. No ocupan espacio, y ayudan a organizar la mochila.
  • Una cuerda de nylon o de un material sintético resistente, es bastante buena para colgar la ropa en aquellos lugares en los que que no dispones de algo así. Amárrala a la ducha, a la puerta, a un par de ventosas (o chupas), a la ventana, al camarote... en fin. Y al otro día, voilà, ropa seca! Hay otra variedad de cuerdas más sofisticadas que son elásticas, y ganchos para ropa que se inflan... pero no las he probado personalmente.
  • En caso que uno quiera lavar la ropa en el lavamanos, y éste no tiene el tapón para evitar que el agua se vaya, una bola hecha con una bolsa plástica cualquiera, insertada en el agujero funciona muy bién. Aunque también, hay ingeniosas alternativas, como tapas que se amoldan al contorno de la tubería, o una simple y llana pelotita de caucho (que también serviría como desestresante en días aburridos).
  • La seda o hilo dental, aparte de mantener la boca limpia, tiene mil usos diferentes. Sirve de hilo para arreglar el morral, cuerda para amarrar cualquier cosa, cordón para los zapatos... en fin!
  • Para afeitarse, mucha gente sugiere aceite para afeitarse, por el poco espacio y la excelente lubricación. No he tenido problema utilizando el viejo método de usar jabón y cuchilla de afeitar, así que nunca lo he probado. Pero existe y tal vez pueda ser útil para muchos.


martes, 20 de marzo de 2007

Checklist

Y acá vá, para no perderla. Mi lista de chequeo para las cosas que sería bueno llevar. (iba a escribir que necesitaba llevar, pero en realidad, es tan poco lo que de verdad necesitamos....!!)

Cant Item Tipo
1 Bloqueador Aseo
1 Bolsa para items de Aseo Aseo
3 Bolsas de tela para separar la ropa Aseo
1 Botiquin primeros auxilios Aseo
1 Bronceador Aseo
1 Cepillo dientes Aseo
1 Cortauñas Aseo
1 Crema dental Aseo
1 Desodorante Aseo
1 Espejo Aseo
1 Jabon de baño Aseo
1 Jabón de ropa Aseo
1 Loción Aseo
1 Maquina de afeitar Aseo
1 Peinilla Aseo
2 Portajabon (jabón de baño y para lavar) Aseo
1 Repelente Aseo
1 Shampoo Aseo
1 VitaminaS Aseo
1 Toalla Aseo
4 Bolsas Ziploc (multiproposito) Misc
1 Botellita de agua Misc
1 Cables cámara Misc
1 Cámara Digital Misc
1 Celular Misc
1 Cerillos Misc
2 Chupas adherentes Misc
1 Cuaderno Misc
1 Cubiertos Misc
1 Cuerda (para colgar ropa) Misc
1 Diario Misc
1 Difuminador Misc
2 Direcciones en Col y embajadas Misc
1 DVDs con backup de documentos Misc
2 Fotocopia a color de todos tus documentos (pasaporte, visas, cedula, seguro, etc.) Misc
1 Fotos Misc
1 Gafas oscuras Misc
1 Guias para el lugar Misc
2 Información de cuentas bancarias Misc
2 Información de embajadas y consulados Misc
1 Lapicero Misc
1 Lapiz Misc
1 Libros Misc
1 Linterna Misc
1 Lupa Misc
1 Mace Spray Misc
1 Mapas Misc
1 Mochila grande Misc
1 Mochila pequeña (ej. Morralcito, jiquera, bolsito, manos libres, etc.) Misc
1 Monedero Misc
1 MP3 Player Misc
1 Navaja multiusos Misc
1 Pasado Judicial Misc
1 Pilas Misc
1 Pilas Misc
1 Portadocumentos Misc
1 Portapasaportes de cintura Misc
1 Reloj Despertador Misc
1 Seguro Medico Misc
1 Tarjeta de credito y debito Misc
1 Bandanna Ropa
1 Bufanda Ropa
1 Busos Ropa
1 Cachucha / Sombrero Ropa
2 Camisas Ropa
4 Camisetas Ropa
1 Chaqueta Ropa
1 Gorro de Lana Ropa
1 Impermeable Ropa
4 Interiores Ropa
1 Jean Ropa
4 Medias Ropa
3 Pantalones Ropa
2 Pantaloneta Ropa
1 Sandalias Ropa
1 Tennis Ropa

domingo, 10 de diciembre de 2006

De Aguas Calientes a Machu Picchu

Apenas estaba saliendo el sol, y nos teníamos que encontrar todos en la plaza principal de Aguas Calientes. De la noche anterior, tenía el opaco recuerdo de Aguas Calientes como un laberinto de calles estrechas, siempre enmarcadas por el rugido de un río. Pues bién, ya con la luz del sol la perspectiva cambió totalmente. Quiero decir, Aguas Calientes seguía siendo el mismo laberinto de calles estrechas, pero estaba totalmente enmarcado por unos gigantescos y espectaculares peñascos rocosos que parecían imposibles de escalar. Y al lado un orgulloso y fuerte río, el Urubamba, pasaba alrededor como ha pasado desde hace siglos.

Que buena antesala para subir al Machu Picchu! Sin perder más tiempo, salí a comprar los tiquetes de entrada de la ciudadela, y también de los buses que hacen el ascenso. Y luego de hacer una pequeña fila para montar en el bus (eran algo así como las 6.30am) comenzamos el recorrido en zig zag que nos subiría a la cima de la montaña del Machu Picchu. Resulta que ésta zigzageante carretera, es llamada Hiram Bingham. Ah! Igual que el tren de lujo que llevaba a la creme de la creme desde Cusco a Aguas Calientes en primerísima clase! Claro, Hiram Bingham, es el tren de ultra lujo que lleva a los turistas por unos casi quinientos dólares per capita. Pero aparte de eso, Hiram Bingham fue el orgulloso y brillante descubridor norteamericano del Machu Picchu! Un momento... si nos alejamos de las enciclopedias famosas, y escuchamos mejor la historia de las crónicas orales de los locales, aprendemos que Hiram Bingham ni siquiera sabía la existencia de Machu Picchu.

De hecho, el mientras buscaba ruinas recientes del imperio Inca, escuchó decir a unos nativos de la zona que habían unas ruinas maravilosas perdidas en lo alto de unas montañas, devoradas por la selva y el olvido. Y don Hiram Bingham, ni corto ni perezoso, llamó a un hacendado local llamado Melchor Arteaga, y juntos fueron a buscar la ciudad secreta. Luego de unos días de búsqueda, encontraron las viviendas de unas familias de indígenas, de apellidos Recharte y Álvarez, donde se hospedaron y comieron un poco. Ellos, les informaron que a la vuelta de la esquina, habían ruinas, terrazas y muros. Les contaron a los exploradores, que ellos estaban usando algunas de esas terrazas para la agricultura, y el agua que bebían salía de un canal que sus antepasados habían construído. Y pues bién, efectivamente el Sr. Bingham dió la vuelta y quedó maravillado con la fantástica ciudad que veía por primera vez, así estuviese medio sepultada por la selva. Y bueno, de ahí el cuento es mas o menos el mismo cuento que suele pasar con los exploradores extranjeros que visitan un pais. Se llevan la mitad de las cosas oficialmente como medio de estudio, y la otra mitad se pierde. Y te pone a pensar el hecho que no exista un ferrocarril de lujo llamado Tren Melchor Arteaga, ni que tampoco exista una carretera llamada Vía Álvarez y Recharte.

Pero bueno, en esas cosas pensaba cuando luego de unos veinte minutos de zigzagueante ascenso, el autobus se detuvo y estacionó frente a un hotel de lujo, el "Machu Picchu Santuary Lodge" (donde un humilde tinto o cafe negro cuesta casi diez dolares). Al bajarnos, la mañana estaba bastante opaca y nubosa, típico clima del bosque brumoso tropical, que era donde nos encontrábamos. Luego de hacer la fila para ingresar al sitio arqueológico como tal, entrar, y buscar un grupo de turistas con guía pago al cual pudiera, ehm, "adherirme", empecé a ver los primeros muros de piedra. Nada fuera de lo común, teniendo en cuenta que ya había visto muchísimos en Cusco y en diferentes sitios del Valle Sagrado. Pero como por arte de magia (y tal vez como dejándome un mensaje clarísimo) la bruma se empezó a diluir, dejandome envuelto en uno de los momentos más estremecedores de mi vida. La ciudad sagrada del imperio Inca, el mayor secreto del Tahuatinsuyo, hacía su entrada triunfal y se mostraba esa mañana. Definitivamente, es algo que es muy difícil de explicar con palabras. Una fusión de solemnidad, naturaleza, majestuosidad e historia me dejaba boquiabierto y sin palabras.

De un momento a otro, pude ver la ciudadela abajo, y detrás el Wayna Picchu, montando su guardia perpetua y silenciosa sobre la ciudad mítica. El viento soplaba, y juro que en ese instante, todos los visitantes estaban sintiendo algo parecido porque ya no se escuchaba ningún ruido. En ese justo momento, ninguna cámara hizo "click", nadie posó, ni hizo comentarios "inteligentes". Creo que todos compartimos uno de los instantes más sublimes y sobrecogedores, y muy seguramente pasará mucho tiempo antes que lleguemos a olvidar ese momento. Y bueno, pasado ese justo instante, ahi si comenzó el carnaval de las fotos, del movimiento, de turistas perdidos buscando su guía, de turistas avispados buscando el guía de otros para hacer parte de ese grupo (no era yo!!), de gente persiguiendo las llamas y las alpacas que pastaban tranquilamente en las laderas.

Machu Picchu es un misterio en todos los sentidos. No se sabe muy bién hace cuanto fue construído, ni cuanta fue la gente que estuvo trabajando en ella. No se conoce ciertamente cuanto duró su construcción. Tampoco se sabe cual fue su propósito: ciudadela sagrada y religiosa? centro político de poder? inexpugnable fortaleza militar? Hay muchas teorías pero ninguna demostrada. La razón de ésto, mayormente, es que el imperio Inca no tenía un sistema de escritura instanciado. Todo el conocimiento era pasado oralmente, de voz a voz. De hecho, el nombre Machu Picchu, no es el nombre verdadero de la ciudad. Nadie lo sabe. Machu Picchu simplemente traduce en Quéchua "montaña vieja". Huayna Picchu traduce "montaña jóven". Así era como se conocían esas montañas anteriormente, y a falta de mejor nombre, simplemente se dejaron tal como estaba.

Con cerca de doscientas construcciones, y una cantidad incontable de muros y terrazas para la agricultura y estudios de agronomía, el Machu Picchu es una maravilla arqueológica sin ninguna duda. Llena de templos, lugares de estudio, industrias y viviendas, la ciudad está organizada por secciones o áreas, cada una dedicada a un fin particular. Y es impecablemente construída, puesto que cada una de sus piedras es diferente a la otra, y fue tallada y labrada a mano, para que todas encajaran como un rompecabezas perfecto. Había un sistema de acueducto totalmente funcional, aún en la actualidad. Y no se llegó a usar ni cemento, cal ni aguamasa. Y sin embargo, todos los muros parecían sólidos y sin una sola rajadura por la cual poder meter un cuchillo.

Esa mañana, recorrí completamente la ciudadela del Machu Picchu. Y en la tarde, subimos hacia el Wayna Picchu, que es la montaña que se ve detrás del Machu Picchu en prácticamente todas las fotos de postales. La subida es algo escarpada y difícil, y tarda cerca de una hora. Pero una vez al otro lado, en la cima del peñasco más alto del Wayna, el silencio y la vista de la ciudad sagrada enmarcada por el Urubamba 500 metros más abajo se quedan grabados en tus recuerdos para nunca, nunca más abandonarte.

Quisiera haberme quedado en ese instante mucho, mucho más tiempo. Pero empezó a llover fuertemente y una tormenta eléctrica parecía acercarse. Y uno de los locales, que actuaba como vigilante, empezó a irse y me contó que en ese mismo lugar donde estaba yo, hacía casi un mes, un Europeo había muerto en una tormenta eléctrica como la que estaba viniendo, víctima de un mortal rayo. Y como dicen, al pueblo que fueres, haz lo que vieres... Como el vigilante se estaba yendo a buscar cobijo, pues igual yo me devolví a la ciudad sagrada nuevamente.

Fue uno de los días más enriquecedores y de los cuales tendré más recuerdos. Y así, con una historia nueva, unos zapatos bastante sucios, y un saco empapado, bajé a Aguas Calientes en compañía de la gente que había conocido y estaba igualmente maravillada. Y una vez en Aguas Calientes, nos dirijimos a sus famosas aguas calientes que son las que le pusieron el nombre. Finalizamos el día sumergidos en una piscina de aguas termales naturales, cambiando historias y apreciaciones sobre un día que seguramente será difícil de olvidar.

Valle Sagrado

Muy temprano tenía que encontrarme con Juan, el argentino para tomar el bus que nos llevaría a conocer varios lugares del Valle Sagrado de los Incas. Como era de esperarse, la puntualidad no es que sea una cualidad común en Latinoamérica. A la hora de lo planeado, apareció el bus con destino el Valle Sagrado, o el Valle del Vilcanota. Y los argentinos parece que fueron perdidos en acción anoche, porque ni rastros. Pero bueno, muy seguramente tomarían otro de los tantos buses que pasan a cada rato.

El bus salió rápido a través de las curveadas carreteras de las afueras de Cusco. Era una carretera pavimentada de un carril, pero por el que por arte de magia (o habilidad de los conductores) podían caber un carro de ida y otro de venida. Casas de adobe cocido con llamas (el animal) y gallinas era el patrón arquitectónico de la vía. Niños corriendo y jugando, y una soledad en las vías me impresionaron bastante.

Finalmente, luego de llegar a la cima de las montañas, empezamos el descenso hacia el Valle Sagrado. La vista realmente era espectacular, se veía el río Vilcanota (más adelante se convertiría en el Urubamba) serpenteando, cercado imponentemente por dos cordilleras altas de montañas. Dicen que el imperio Inca tenía tan desarrollada la agricultura, que en las cordilleras buscaban la mejor altura y condiciones climáticas para producir el maíz perfecto, más grande y más alimenticio para su gente. Y las impresionantes terrazas con avanzados sistemas de riego que estaban por todas las montañas daban fé de ésto. Paramos en Pisac, donde subimos a las ruinas arqueológicas llena de construcciones semidestruídas que daban una noción de la vida de los Incas, y apenas me hacían imaginar como sería el Machu Picchu. La vista del valle sagrado, desde Pisac era verdaderamente hermosa. De vuelta a la ciudad como tal, una breve visita a los mercados tradicionales que en realidad no es que hubiera mucha variedad. La mayoría de piezas se pueden ver en mercados de otros lugares del Perú, o Ecuador, o hasta de mi natal Colombia. Pero eso sí los precios, después de regatear un poco, si son bastante más razonables.

Seguimos sin novedad conociendo las poblaciones de Calca y Urubamba. Todas ellas bastante bién conservadas, pudiéndose respirar aún la cultura y tradición de los antiguos Incas en las construcciones y en algunas personas. Pero faltaba aún Ollantaytambo (que sería donde finalmente tomaría el tren hacia Aguascalientes), que fue una muy grata sorpresa. Resulta que Ollantaytambo, es la única ciudad que conserva las construcciones, infraestructura y organización original del imperio Incaico. Es decir, la gente sigue viviendo en los mismos lugares donde hace ya varios siglos vivían sus antepasados. El sistema de acueducto y alcantarillado, también conserva el mismo trazado de antaño. Y también Ollantaytambo cuenta con unas ruinas espectaculares, donde se destaca la fortaleza, las fuentes de agua para los baños de las princesas Incas, y los gigantes monolitos del templo del Sol.

En el viaje conocí bastante gente, alguna que iría también al Machu Picchu. Estaba John, un peruano que también se había escapado del trabajo para aprovechar y conocer éste tesoro de su pais. Eduardo y Ofir, compatriotas que no estaban semi-embalados porque no tenían soles pero tenían pesos colombianos, así que se les apareció la virgen conmigo porque era el único Colombiano que les podía hacer un cambio justo. Rafael, un andalú conociendo las tierras de su novia, otra peruana. Y Carolina y Liliana, dos chicas chilenas que conocí mientras hacíamos poses medio payasas en uno de los recintos sagrados de Ollantaytambo.

Con todos ellos almorzamos y cenamos, y emprendimos el viaje hacia la estación de tren, que estaba llena a esa hora. Al llegar, había una fila increíblemente larga como de varias cuadras, y para acabar de ajustar, el ÚNICO tren tenía varias horas de retraso.

Eventualmente, logramos abordar el vagón correspondiente que nos llevaría a Aguascalientes, en eso de tres horas. Luego de una siesta interrumpida por las carcajadas de unos franceses que se tomaban fotos cada cien metros, el tren disminuyó su marcha y finalmente llegamos a Aguascalientes. El día había sido intenso y largo, y de Aguascalientes mi primera impresión fue un sonido bastante fuerte de un río en movimiento, y la avalancha humana de personas que querían que te hospedaras en su hostal o tuvieras su excursión. Como no tenía ninguna reserva ni idea donde quedarme, seguí a mis compatriotas al sitio donde ellos se quedaron, y tuve una habitación para mi solito con baño caliente por algo asi como S./25,oo, incluyendo el desayuno.

No me pareció nada, nada mal. Y bueno, a dormir porque mañana nos levantaríamos a las cinco de la mañana para tomar el primer bus a Machu Picchu.

sábado, 9 de diciembre de 2006

Next Stop: Cusco

Ah, las maravillas y comodidad de Internet. Después de un día sumamente cargado de presentaciones en powerpoint, sonrisas colgate, y hacer incontables venias y reverencias a los clientes, subí de nuevo a mi ya conocida habitación del Sonesta en El Olivar. Nuevamente a empacar los trajes y las corbatas en la utilísima maleta carry-on que me acompañó alrededor de medio mundo. Mañana debería tomar por última vez el Avianca a Bogotá, del que sería mi último viaje por trabajo.

Pero... Me esperaba un fín de semana con un Lunes festivo de vuelta en casa. O sea que podría aprovechar y quedarme un tiempo en Lima? Visitar Nasca? O mejor aún.... Podría visitar Cusco, y subir a la mítica tierra de Machu Picchu?

Al menos en papel sonaba bién la idea. Ahora solo faltaba realizar la logística, teniendo en cuenta que faltaba menos de una noche para poder salir. Y bueno, click, click, click, enter, click, y en menos de diez minutos tenía mi boleto por TACA saliendo a las 6.00am (!) de Lima a Cusco. En eso de una hora y media estaría cruzando los 1,200 kilómetros y llegando por fín al aeropuerto Velazco Astete, de la gloriosa ciudad de Cusco. Cusco, en Quechua significa el Ombligo del Mundo.

Cusco es una ciudad de casi 300,000 habitantes, fundada por los míticos Manco Cápac y Mama Ocllo, hijos de Inti o el rey sol. A unos 3,500 mts. sobre el nivel del mar, el clima es más que todo frío, con unas noches y amaneceres verdaderamente helados.

Pero bueno, una vez recién salido del avión encontrás la avalancha humana de gente que quiere que vayas a su hotel, compres su tour, te lleves abrigos de piel de alpaca, conozcas a su hermana... en fín. Lo que es realmente impresionante es que la gente te habla en inglés perfecto, o francés, o italiano. Luego de empujones y unos cuantos gritos, ya estaba respirando el aire frío de la mañana de Cusco. Taxis a 10 dólares, 20 dólares y para arriba. Nah. Salí a la calle fuera del aeropuerto, y un Taxi me llevo a mi hostal por cinco soles (algo menos de dos dolares).

Luego de desempacar todo lo mío en el hostal, ya era libre para vagar por Cusco a mis anchas.... casi. Tenía que comprar rápidamente el tiquete de tren que me llevara a Aguascalientes, el "base-camp" de Machu Picchu. Luego de entender los mapas y darme cuenta que las distancias en Cusco son bastante cortas, tomé una caminata de menos de diez minutos a la estación de Trenes. Compré el tiquete "Backpacker Cerrojo" que tiene unas condiciones un poco restrictivas, pero que me iban perfecto. La idea era que salía en la tarde de mañana desde Ollantaytambo, llegaba casi a medianoche a Aguascalientes, y la devuelta era a primera hora dos días después. O sea que tenía que pasar dos noches en aguascalientes, pero lo bueno es que el tiquete era el más barato de esa manera. Y podía aprovechar mañana el tour por el valle sagrado, para quedarme en Ollantaytambo y tomar el tren en la noche allí.

En camino de vuelta a la plaza de armas, luego de ser un orgulloso comprador de un tiquete a Machu Picchu, me topé con una oficina de LAN, y como no tenía el tiquete de vuelta a Lima, lo compré allí. Evidementemente, LAN en servicio y calidad supera con creces a Taca (cuyo lema pareciera ser "100% comprometidos en saber que tan miserable podemos hacer la estadía de un pasajero con nosotros").

La plaza de armas es el centro del Cusco turístico. Llena de agencias de viajes, restaurantes y turistas, también es el hogar de la Catedral, y varias iglesias que sirven de marco a la plaza. Algo interesante, es que en un cuadro de la última cena dentro de una iglesia, en vez del pan que está presente en todas las pinturas, está un Cui tostado, uno de los platos nacionales del Perú. Como estaban en misa, pude entrar sin pagar los 15 Soles que por lo general cobran. Y como por variar, esta iglesia fue erigida sobre uno de los lugares sagrados de Cusco, el palacio de Wiracocha. Luego de conocer las iglesias, me perdí un buen rato por la ciudad, conociendo varios barrios tradicionales, mercados, etc. En la tarde, luego de un lomo saltado, me metí en un bus que me llevaba a conocer los principales lugares sagrados del imperio del Tahuatintsuyo (o Inca). Qoricancha (o Coricancha, o Koricancha,...). Literalmente llamado "El patio de oro" porque en su época estuvo revestido con oro, éste fue un templo erigido en honor al Dios del sol. Lo impresionante del Q'oricancha, es la perfección de la construcción. Sus paredes son perfectamente diseñadas y construídas con bloques de piedra con una perfección tal, que no puedes pasar la hoja de un cuchillo entre bloque y bloque. Además, no usaron ningún tipo de relleno o resane entre los bloques. Cuando los españoles llegaron y desterraron al imperio de los Incas, destruyeron gran parte de ese templo, construyendo la iglesia de Santo Domingo. Años más tarde, luego que un fuerte terremoto sacudió al Cusco, la iglesia fue practicamente destruída, pero las paredes del antiguo templo de Q'oricancha, permanecieron en pie, dejando testimonio de la maestría de construcción de los Incas.

Luego de acá, seguimos hacia Sacsayhuamán, y acá es donde los guías repiten una y otra vez el ya desgastado chiste que los Incas le habían puesto así por tratar de decir "Sexy Woman"... Sacsayhuamán es impresionante. Dicen que Cusco fue diseñado para tener la forma de un Puma, animal sagrado de los Incas. Sacsayhuamán era en su época la cabeza, uno de los centros religiosos y políticos más importantes. De su original majestuosidad no queda mucho, pues los edificios y templos fueron destruídos por los Españoles, pero hoy en día, aún quedan grandes monolitos de piedra como evidencia de lo que pudo llegar a ser. Entre ellas, hay una GIGANTE roca pulida, que mide más de cinco metros de altura, y llega a pesar más de 300 toneladas. Como lograron subir esas rocas a la cima? Es aún un misterio del que se inventan teorías.

De allí, subimos a Quenqo, una formación rocosa donde estaban simbolizados los tres espacios sagrados de los Incas, el cielo (donde estaba el Paraiso), la tierra (hogar de los hombres), y el subsuelo (hogar de los seres imperfectos). Había una interesante mesa "quirúrgica" donde parecía que llevaban a cabo sus labores de momificación. De allí, viajamos a Tambomachay, fuente natural de aguas cristalinas que solían ser los baños sagrados del Inca, donde él se purificaba antes de realizar cualquier decisión u acto importante. En el tour habían bastantes argentinos, con los que estuve hablando bastante y al finalizar la tarde, luego de un merecido baño caliente, estuvimos tomandonos unas Cusqueñas y hablando un poco de nada.

No muy tarde me entré a dormir, porque estaba cansado y al otro día haría el recorrido del Valle Sagrado antes de tomar el tren en Ollantaytambo para conocer el Machu Picchu!