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viernes, 17 de julio de 2009

Oda a los anónimos reparadores de bicicletas

En Asia, las bicicletas siguen siendo los vehículos de preferencia de la mayoría de personas, incluso aún más que las motocicletas o los carruajes tirados por búfalos (!). Por ello, y como caídos del cielo, hay cientos de amigables personajes que por una fracción de un dólar se encargan de reparar una llanta pinchada, arreglar un rin desbalanceado, reparar los frenos, o hacerle mantenimiento básico a tu bicicleta. Y es todo muy zen, porque todos ellos tienen en común que son tipos relajados, algunos silenciosos, algunos gregarios, pero siempre con esa tranquilidad y frescura que uno ve raras veces en las ciudades. Y aunque muchas veces no tienen las herramientas adecuadas, éstos tipos francamente logran hacer milagros. Gracias a todos ellos.

Pero a veces, uno necesita algo más específico, un repuesto en particular, una parte escasa, una pieza importada de calidad. Para eso, hay que buscar tiendas un poco mejores que tengan más surtido. Y en mi viaje de 8,000 kilómetros, han habido varias ciudades de Asia en las que he buscado mucho y encontrado las que, a mi parecer, son las mejores tiendas de bicicletas. Acá hay una lista que no es exhaustiva en absoluto porque la saco de memoria, pero que busco reconocer a quienes merecen ser reconocidos.


CHINA

Las ciudades capitales de provincia, son el paraiso para los ciclistas. Bicicletas de muy buenas marcas, partes de recambio de alta calidad y accesorios increíbles, todo a precio de remate. Mi primera bicicleta china la compré por unos 15 dólares... eso lo dice todo.

En Chengdu
Acá compré mi bici en una de las tantas tiendas de GIANT esparcidas por toda la ciudad. No vas a tener problema con encontrar una.

En Kunming
Ubicada al sur de china, es una ciudad que recuerda el calor del sureste de Asia. Es un buen lugar para hacerle servicio a la bici antes de cruzar las fronteras con Laos, Vietnam, o empezar una aventura Tibetana. Allí también están las ubicuas tiendas de GIANT, pero para piezas especiales o accesorios, el premio se lo lleva:

Sr. Xiong Jun Wu, de Fat Tyre Fun Mountain Bike Club (cerca a Yunnan University)
No. 51, Unit 5 of Beimen Road, Kunming, China
Mail: bear_bike@hotmail.com

Aunque su inglés era tan básico como mi chino, nos logramos comunicar y fuera de las piezas de excelente precio y calidad que le compré, me llevé una bolsa llena de regalos. Hay que pedir descuento.


VIETNAM

Vietnam, Vietnam. Sus calles están llenas de bicicletas, pero sus ciudades carecen increíblemente de buenas tiendas. La mejor opción es en Hanoi, en la calle de las bicicletas que queda al sur del lago central. Por allí hay muchas tiendas de bicicletas en las cuales se consiguen algunas cosas y se puede probar suerte. Tal vez tengan mejor suerte que yo!


CAMBOYA

Si preguntas por una tienda de bicicletas, lo más seguro es que los locales te señalen la vía que da al venerable anciano del pueblo que tiene dotes del arte zen de la reparación de bicicletas. De cualquier manera, en Phnom Penh se encuentran algunas cosas para bicicleta en el mercado central y en el mercado ruso. Pero ojo, es lo más barato de entre lo barato. Perdí dos seguros para la bici en menos de dos días, así que considerate advertido.


LAOS

En Vientiane conocí una chica que me dice que hay una tienda al norte de Talat Sadet (?) que importa bicicletas de buena calidad desde China. Las que encontré unicamente vendían bicicletas para niños y de esas enormes y monstruosas bicicletas de la segunda guerra mundial. En todo caso, si algo serio le pasa a la bici en Laos, lo mejor es esperar y llevarla a Tailandia donde se le puede dar el cariño que necesita.


TAILANDIA

Ah, Tailandia. En cualquier ciudad mediana o grande encontrarás tiendas que reparan bicicletas de todo tipo, y que venden las famosas Trek, Merida, Giant y hasta Canondale. En Bangkok hay un surtido de tiendas que traen bicicletas muy buenas y le hacen servicio completo a las bicis que lo necesitan. Para mi, el premio se lo lleva:

Sr. Fausto Ezequiel (?), en The Bike Zone
2nd Floor, Amarin Plaza
Bangkok, Thailand

Fausto, es un hermano de Venezuela que da todo a buenos precios, y lo mejor de todo, es honesto y siempre tiene un buen consejo para darte. Aparte, su céntrica ubicación y de fácil acceso en el Skytrain la hacen imbatible.

También están las conocidas Probike, al norte del parque Lumpini y Canondale, por allá en Sukkhumvit. En Chinatown también encontrás una calle de bicicletas con una decena de tiendas de bicis para todos los gustos (y presupuestos).


INDIA

India es el paraiso para aquellos que aman los vehículos vintage, en especial las bicicletas que pesan una tonelada y que tienen estilo de la segunda guerra mundial. Si, por el contrario, buscas una buena bicicleta de touring o todo-terreno, con cambios y de un buen marco, estás en problemas. Hasta los mejores mecánicos de las tiendas de bicis alucinan cuando ven el sistema de la cicla que llevas, y eso nunca, pero nunca es un buen signo.

De cualquier manera, si necesitas urgentemente alguna reparación que se les sale de las manos a los mecánicos de carretera, puedes preguntar por:

Sr. Ramesh Arora, en The Hero Zone (Zamindar Cycle House)
60A & B, Cycle Market, Phase 1, Jhandewalan, New Delhi, India

El hombre es muy, muy honesto, te da las cosas a precio de local, y si hay alguna pieza que no tiene en inventario, te lleva a donde la puedes conseguir. Aparte, su tienda es una de las que más movimiento tiene en el sector y tiene de los poquísimos mecánicos certificados que pueden hacerle servicio a bicicletas con cambios.

Como decía, éste post no puede interesar a muchos, y aparte dista mucho de ser un directorio exhaustivo, pero podría ser bastante útil por si necesitas urgentemente reparar el cassette de piñones estando en la mitad de la nada en Asia, sin saber por donde empezar.


Summary: Bicycles shops all around Asia: China, Vietnam, Laos, Cambodia, Thailand and India.

sábado, 14 de junio de 2008

Hekou

Hekou, en pocas palabras, es una ciudad fronteriza, llena de contrabandistas, cambistas ilegales, gente de diferentes etnias y prostitutas.

Hay por todas partes una gran actividad, porque es uno de los puertos de entrada más importantes del sur de China. Los letreros de las calles están escritos en Chino y en Vietnamita (?). Entender a la gente es particularmente difícil, porque muchos no hablan mandarín estándar, sino una mezcla con un acento fuerte y golpeado, que es mi primera impresión del idioma del vecino país del sur.

Pero como lugar de paso, también sirvió para lavar y dejar a punto la bici, aprovechar y comer lo que pude de comida china, y cambiar mis últimos Yuan chinos por Dong Vietnamita. Y justamente, ahora, con unos millones de Dong en el bolsillo, hace que me sienta un poco millonario, como cuando jugaba Monopolio de chico.

Los Dong son billetitos que tienen la particularidad de ser de plástico y tener algunas transparencias. Es decir se mojan y no pasa nada, lo que los hace perfectos para ésta estación de monzón tropical. Un dólar hace unos 16,000 Dong, por lo que es realmente fácil hacerse millonario.

Pero bueno, me toca cortar rápido, porque tengo apenas el tiempo para ir por la cicla, empacar las bolsas, preparar el pasaporte y cruzar el puente, que me lleva a otro país, otra cultura, otro día más que vivir y conocer...

Camino a la frontera

Y las lluvias siguen, y siguen. Y los caminos, continúan empeorando. Pero no es que las carreteras en China estén hechas un desastre... Justamente lo contrario. Los Chinos andan ocupadísimos trabajando en mejorar la infraestructura vial, creando súper autopistas por todas partes, de alta velocidad. El tema es que justo por ésto los vehículos, ejem, menores como los burros, caballos, búfalos y bicicletas no pueden transitar por ellas. Entonces están condenados a usar los caminos de segunda categoría, aquellos que ya ni siquiera reciben mantenimiento por el gobierno. Obvio, entonces éstas carreteritas están llenas de cráteres y de mierda de búfalo... ah, y eventualmente pasa por ellas uno que otro ciclista perdido, en camino a Vietnam.

Desde Yuanyang hasta Hekou, la ciudad fronteriza con Vietnam, son unos 220 kilómetros. El primer trayecto fué hasta Manhao, un pueblucho de casas de tejas de zinc y bambú, que quedaba a 90kms. El caserío tenía un par de restaurantes y una estación de policía, pero ni rastros de algo que se asemejara a un hotel, albergue, algo así. En la estación de policía, me atendió el intendente. El tipo en cuestión, estaba viendo televisión con los pies en el escritorio, muy elegantemente vestido con tan solo sus sandalias y sus calzoncillos blancos, me dice que me despreocupe, que a unos 10 kilómetros más adelante hay un hotel de camioneros, donde puedo pasar la noche. Supongo que no hay mucha acción en el área, para que el tipo esté con semejante frescura... Pero igual ni los policías, ni la gente en calzoncillos es algo que particularmente me guste, así que "muchas gracias, muy amable, que le rinda con su programa de tele", y de nuevo a buscar el famoso hotel, esperándome lo peor.

Pero no estuvo tan mal, la verdad fue una habitación enorme, con balcón, baño decente (sin hueco en el piso) y vista al río. Estaba en el mismísimo Manhao Marriot (plop!)!!! Lo único no tan interesante, es que estaba al lado de una carnicería-restaurante y de un KTV. En la carnicería, todo el día se la pasaban sacrificando reses y búfalos, y gente comiendo carne. Y en el KTV, bueno, toda la noche se la pasaron también comiendo carne... otro tipo de carne.

Al otro día, hora de seguir camino al lado del Hong He, o Río Rojo. Y apenas salí del hotel, empezó a diluviar. La carretera, que antes tenía barrizales y huecos esporádicos, se convirtió en un camino sin pavimentar con un permanente fluir de barro. No habían autos ni buses, solamente unos enormes Jeep 4x4 que servían como transporte público. En una de esas, caí en un río charco tan profundo que la cicla no se podía ni mover, y ahí con dificultad salí de a pocos, y me tocó obligado quedarme escampándome de la lluvia debajo de la super autopista, por donde los bienaventurados podían pasar sin problemas. Al rato llegó un carro, que también escampó en el mismo lugar. Obvio, lo de siempre, se bajan los tipos y me miran como a un alienígena. Después de saludar y de la charla corta de siempre, me dicen (claro, cómo no) 'pero... pero es que es temporada de lluvias!!!'! Si, si... pero nada que hacer, ya era hora de salir de China y bueno, show must go on. Nadie muere con un poquito de agua.

Eventualmente, el #$^%&$% aguacero disminuyó un poquito, y pude seguir adelante. Pero la carretera no mejoró... y así, de nuevo cubierto de barro hasta el alma, seguí hacia Hekou (en chino traduce: boca del río) que me recibió ya de noche. Pero aprendí un par de datos importantes: el barro seco y la cadena de la bici no son buenos amigos. Y otra, en la tienda "especializada" donde compré las maletas, en la misma donde me juraron y rejuraron que eran impermeables, y casi a prueba de balas... Bueno, todos ellos estaban equivocados. Entre un gran bloque de barro seco, logré encontrar mi desodorante y mi cepillo de dientes...

viernes, 13 de junio de 2008

Yuanyang, revisitado

La idea era ir de nuevo a Yuanyang, separado solo por 40 kilometros. Pero habia un pequeñisimo detalle... Si Nansha estaba a 300 metros sobre el nivel del mar, Yuanyang (Xinjie) estaba a unos 1800 metros. O sea que eran 40 kilometros en los que tenia que subir 1,500 metros! Una cuesta para nada despreciable... Pero hacia un lindo dia, y ya estaba limpio de barro (y de malas energias).

Fueron tres horas y media de subida (y sudada!) pero eventualmente llegue apenas para el almuerzo y para el mercado semanal. Lastima que no queria comprar un bufalo, porque este era el momento perfecto, ademas que estaban en promocion... PERO, si me tome mis tres raciones de fideos de arroz (mi xian). Hay que cuidar la forma!

Yuanyang, aparte de estar de camino hacia el sur, es un pueblo incrustado en el centro de las montañas, lleno de paisajes absurdamente bonitos y minorias de todos los estilos y colores. Pero esta vez, tambien me sirvio para una parada de unos dias, obligada por el hecho de que mi visa de Vietnam no empezaba sino hasta mitad de Junio... o sea que me toca esperar un tiempo mas. Pero no esta del todo mal, porque sirve para seguir estudiando fuerte el idioma de Vietnam, para al menos no morirme de hambre y poder pedir indicaciones de la ruta alla... Ah y aparte me pude terminar (al fin!) el libro de Los hermanos Karamazov que me estaba haciendo un peso bestial en la mochila! Lo bueno fue que lo cambie por otro par de libros menos pesados, uno, el archireconocido Diarios de Motocicleta del buen Che, y el otro, uno sobre la historia reciente y sangrienta de Camboya... A ver si nos culturizamos carajo!

Mucha gente de paso habia en el hotelito, pero en particular fue impresionante el tema del unico profesor de ingles de Mianyang, una de las ciudades que fue afectadas mas duramente por el terremoto de ya hace un mes. El tipo este, un ingles de unos veintitantos, nos contaba todas las historias jodidas que habia visto y vivido, de hecho nos mostro las fotos de su pesadilla en Sichuan, y su obligada partida. Increible tantos miles de muertos, tanto sufrimiento, tanto dolor, a tan solo unas centenas de kilometros mas al norte, mientras uno sigue en otras preocupaciones tan esteriles... que en la comida, que en el taller, que en el hotel...

"Life is what happens while you are all busy making plans"
"La vida es lo que pasa mientras estas tan ocupado haciendo planes"

- J. Lennon

jueves, 12 de junio de 2008

Jianshui -> Nansha

De nuevo en Yuanyang, esta vez con la bici reparada y con un par de dias que quemar. Desde Jianshui, la carretera (90 kms) estuvo llena de subidas y bajadas, pero acompañado de paisajes de montañas, cubiertas de terrazas de cultivos y bosques llenos de bruma. Por el camino hay algunas minas de carbon, y camiones entran y salen permanentemente... de hecho, en varios sectores solo se ven camiones de carbon en el camino. Pero lo curioso es que a cada lado del camino, esporadicamente se ven mujeres con canastas a la espalda recogiendo algo... Que? Pedacitos de carbon que los camiones dejan caer en la carretera, a causa de los baches. Y claro, porque el carbon y el petroleo estan subiendo de precio astronomicamente en China!!!!

Lo mejor del viaje fueron los ultimos 20 kilometros, que fueron completamente en bajada, en carretera desierta y con paisajes lindisimos... El tema es que el estado de la carretera no fue optimo, lleno de huecos y segmentos totalmente llenos de pantano. En una de esas bajadas, iba yo feliz y contento cuando un sonido de *CRACK* y luego un permanente tintineo me asusto un poco. Al principio, todo parecia bien, pero luego de una mejor inspeccion me di cuenta que el pannier, o el 'portaequipajes' de la cicla estaba muy flojo. Y claro, por toda la cantidad de huecos y sufrimiento que tuvo que soportar la bici, una de las piezas de soporte se perdio y el pannier estaba practicamente soportado solo por un lado, haciendo que se moviera de un lado a otro bien amenazadoramente... Asi que no mas downhill a toda por hoy, porque en una de esas se rompe el pannier y ahi si quedo listo para la foto.

Finalmente, al final de la bajada, el Rio Rojo (Hong He) me esperaba con sus arenas y sedimentos de color rojizo. Pero tambien me esperaba un aguacero terrible, que no ayudo mucho para el estado de la carretera y para la averiada bici. De ahi hasta Nansha, otros 10kms bordeando el rio, donde fue casi imposible encontrar un mecanico de bicicletas, puesto que la ciudad al ser tan montañosa, absolutamente NADIE tiene bicicleta... Solo motos y carritos de golf (que sirven de transporte publico).

De hecho, logre arreglar el tema del tornillo este en un restaurante que quedaba junto a un taller de motos (que por cierto no tenian el tamaño de la pieza que necesitaba). El 'cocinero' del restaurante, al ver esto me llama y me dice que el tiene la pieza que me falta, y efectivamente, luego de unos minutos de ensayo-y-error mi pannier queda como nuevo! Bueno, casi... porque no le cabia una gota de pantano!!!

Estaba destrozado, lleno de pantano de pies a cabeza, con hambre, asi que le pedi al Sr. chef-mecanico el mismo Yangzhou Chao Fan (arroz salteado con huevo y jamon) antes de buscar hotelito frente a la estacion de buses.

Y claro, no podia faltar la mei mei del dia buscando sus negocios nocturnos tocandome a la puerta... Otra noche mas en China, de hecho, una de las ultimas.


Dato autista del dia: Numero de 'hellos' que me gritaron en el camino = 23

lunes, 9 de junio de 2008

Jianshui

Jianshui es una de esas ciudades que tienen su encanto propio, aunque no aparezcan tampoco en ninguna guía de viajes. Con una historia de miles de años, guarda dentro de sí algunas joyas históricas y culturales, cientos de templos, decenas de reliquias culturales, y por eso durante cientos de años fue reconocida en China como "la ciudad cultural del imperio".

Tiene uno de los templos más famosos del país, que es el templo de Confucio. Éste es el segundo templo de éste tipo más grande en China, después del original templo de Confucio ubicado en Qufu, Shandong. Diseñado a manera de palacio, éste templo es espectacular para pasar un día lento y descansado, para leer en el jardín, para acostarse debajo de un árbol a no hacer nada... Tuve la suerte que en esa tarde, había una presentación especial de música que los monjes (o académicos o ... no sé!!) andaban haciendo en ese momento. Bastante surreal... pero interesante!

Jianshui además tiene el "famoso" puente de ShuangLong... en teoría, una reliquia de todo el país. Quedaba como a 5 kilómetros fuera de la ciudad, y la verdad... ehm, no se si no es que los puentes antiguos no son mi cosa, pero para mi solo era un puente viejo... nada impresionante.


En fin, Jianshui fue un buen lugar para pasar un par de días, mientras al cielo le da por escampar... El siguiente destino, YuanYang, nuevamente, que curiosamente queda de paso hacia la frontera. Me alegra, porque alrededor de el quedan decenas de aldeas y pueblitos pequeños, llenos de paisajes espectaculares, buena comida, minorías y gente interesante.

miércoles, 4 de junio de 2008

De Luxi a Jianshui

Son cerca de 250 kilómetros, por carreteras secundarias, cargadas de tractores, búfalos, segmentos sin pavimentar y montañas. Algunas veces los paisajes son bastante bonitos, llenos de naturaleza y silencio, pero otras veces están llenos de esa infección gris que es la sobreurbanización y desarrollo Chino...

La primera parada fué sobre Mile (así se llama la ciudad), un lugar sin mayor atracción que su cercana cueva de Bailong (dragón blanco). Efectivamente, casi no llego porque mi mapa tiene las distancias a menudo incorrectas, y tomé el desvío que no era... Pero eventualmente, unos campesinos del lugar me hicieron un mini-mapa sobre como llegar al sitio... La caverna, era... bueno, una caverna! Después de haber pasado un día en las alucinantes entrañas de Luxi, ya se me hizo un poco aburrido y repetitivo. Pero igual fué bueno, para pasar la mayor parte del día y descansar un poco de ese sol achicharrante que quemaba por encima.

De Mile, la ruta que iba al sur me llevó a Kaiyuan, otra ciudad gris e industrial, famosa en otros tiempos por ser una estación importantísima en el tren que unía a China con Vietnam, tren que desafortunadamente, hace unos años desapareció en China por deslizamientos e inundaciones. Otra cosa de Kaiyuan, es que es un olla que contiene a muchísimas minorías de China... Hui, Yi, Hani... El 80% de la población es no-Han (es decir, no de la raza típica China). Eso explica la gran variedad y colorido en las tiendas, las calles y las ropas de la gente... Y ni que decir de la cocina!!! Es más, como dato curioso, la gente está tan acostumbrada a ver caras y complexiones tan diferentes, y que todas sean de nacionalidad China, que varias personas con las que hablaba me decían si no era de Xinjiang (una provincia de China, particularmente con influencias musulmanas). Y que entonces si no era de allá, de donde? ...Tendrá algo que ver con la incipiente barba, supongo... En Kaiyuan me quedé en un hotel para camioneros, porque los demás tenían precios absurdamente costosos... Es la habitación individual más barata que he tenido hasta el momento... 15 yuan, algo así como dos dólares...!!!!! La comida también es muy barata, un plato de arroz, más los vegetales y carne que uno le quiera echar, cuestan 3-4 Yuan, menos de medio dólar..!!! Ah, voy a extrañar estos precios...

De Kaiyuan, la duda estaba en si seguir más al sur, hacia Gejiu, cerca de la carretera que me acercaba a Vietnam, o si tomar un desvío al oeste hacia Jianshui, una ciudad clásica china, con una historia de más de 1500 años, y unos templos famosísimos. Y como habia bastante tiempo que quemar antes de poder a entrar a Vietnam por cuestiones de visa, me fui hacia Jianshui. De camino pasás por la Swallow Cave, una caverna grandísima que es famosa entre los pintores y artistas Chinos... pero la verdad, ya estaba hasta la coronilla de cuevas y cavernas, así que decidí pasar de largo ésta vez.

En los alrededores de éste lugar, hay un pueblo en una encrucijada del camino bastante particular. Cuando uno entra, uno piensa como que algo no va bién... los letreros cambian de idioma, las casas tienen otra forma, la cultura se traslada... No recuerdo bién el nombre del pueblo, porque no está en el mapa que tengo, pero cuando llegás, te saluda una mesquita enorme, sacada de las mil y una noches. Con sus enormes techos esferoides, sus minaretes, sus entradas en forma de lágrima... Las casas todas tienen arquitectura del medio oriente. Las mujeres tienen cubierta su cabello con velos, algunas cubren su rostro también. La bandera de la medialuna ondea sobre muchas casas, al lado de la bandera china. Todos los hoteles, restaurantes y tiendas, tienen anuncios escritos en árabe... Los hombres tienen el gorrito blanco que caracteriza a los musulmanes... Otro mundo!!! Y ahí, en el corazón de China! Pasando por éste pueblo se desató un aguacero increíble, fuertísimo. Yo estaba emparamado, además el agua y el viento se colaban por las bolsas de plástico que me sirven como impermeables para la maleta, y pues resultaba impráctico seguir en esas condiciones... Así que me acerqué al dintel de la puerta de una de éstas casas enormes de tipo musulmán, a esperar a que escampara. Pasados unos minutos, llegó una señora en un carro, y me tocó moverme para darle paso y que entrara. Y cuando nuevamente estaba poniendo la bici en el lugar que menos se mojara, la puerta se abrió de nuevo y estaba la señora con otra señora mayor diciendome que no me mojara más, que entrara, que no tuviera cuidado... Y bueno, el ser desconfiado es algo que es difícil de quitar, pero también habían unos niños de menos de 5 años jalándome hacia adentro, mirándome y riéndose, que pues al final entré.

Dejé la bici al lado de la puerta, donde no estorbara, y entré a su sala. Igual, fué como estar en otro país... Lleno de alfombras por todas partes, de objetos de madera con incrustaciones doradas, de muchos cojines, y algunas fotos de tipos con apariencia importante, con barba... no sé si eran familiares, o figuras importantes de la comunidad o algo así... Los niños, obviamente, encantados de practicar sus hello, sus my name is y sus nice to meet you conmigo. Mientras tanto, las presentaciones de rigor, las señoras preguntandome que de donde era, hacia donde iba, de donde venía, etc. etc. Al rato llegaron con un té riquísimo y un montón de frutas secas, la "abuela" casi forzándome a comer... Cuando me preguntaron la edad, casi se van de espaldas cuando les conté, porque ellas me ponían menos de 20 años (plop!). Preguntaron mucho por mi familia, por mis padres, por mis hermanas, que que pensaban ellos del viaje, que si no me quería casar, que cuando volvería... Se miraron entre ellas medio inquietas cuando les decía que no tenía ni idea...

Por la ventana ví que la lluvia había escampado un poco y les dije que ya era hora de partir, y bueno, súper queridas las señoras éstas fueron por botellas de agua para darme, "no muchas gracias, ya tengo!" les decía, pero les importaba poco... el caso es que me atiborraron de botellas de agua, y me llenaron los bolsillos de éstas frutas secas y panecillos... Cuando estaba yéndome, el niño sale corriendo y me dice que espere, y luego llega la señora detrás de mi con un paquete. "Yu yi, yu yi" me dijo la señora... Algo relativo con lluvia, no entendí muy bién, y la señora lo abrió, y resultó ser un impermeable, para bicicletas, que me lo regalaba para que no me mojara. Le traté de explicar "No señora, mil gracias, yo tengo sino que no me gusta mucho ponérmelo porque el viento me...", pero nada, la señora no se dejó convencer tan fácil. "No seas tan educado", y literalmente forzándome a aceptarlo se despidió y se fué con sus hijos que miraban hacia atrás y decían bye bye!

De ahí fueron otros casi 70 kilómetros hasta Jianshui, donde las carreteras fueron particularmente solitarias, pero muy bonitas, y más bonitas aún porque estaba, de momento, alegre.

Lo digo y lo vuelvo a repetir: algunas veces detesto China con pasión, pero otras veces, como hoy, me pone grande el corazón y me estremece de pies a cabeza...

martes, 27 de mayo de 2008

Luxi (2)

Pero la verdadera razon e venir a Luxi no era para jugar a los policias y ladrones, ni buscar hoteles cinco estrellas. Aparte de ser un peque~no desvio en mi ruta al sur, se supone que en esta fria y gris ciudad habia tambien unas cavernas, para algunos, las mas espectaculares de China.

Ni yo, ni mi Lonely Planet tenian idea de eso, pero en el mapita de Yunnan que habia comprado salia marcado como una de las atracciones mas interesantes de la region. Asi que nada que perder, aun tenia tiempo antes de ir a Vietnam, y los 90 kilometros que la separaban de Shilin no fueron dolorosos.

La entrada a las cavernas Alu queda a unos 3 kilometros fuera de la ciudad, y la verdad, no tiene pinta de nada. Pero igual compre mi tiquete (con precio de estudiante cortesia del carnet de la Uni en Suzhou), y me espere una aburridora jornada en una trampa turistica. Pero que tan lejos de estar en lo cierto! Tan solo entrar en la primera caverna, y te ves rodeado de un paisaje loco, con estalactitas y estalagmitas por todas partes! Catedrales goticas naturales, rios subterraneos, imagenes de Buda formadas en las rocas... Curiosamente, no habia mucha gente, pero los que iban pagaban a su propio guia, a los que me les pegaba como una lapa de vez en cuando. Aparte de todo, las cavernas estaban iluminadas de manera espectacular con luces de todos los colores, los que la hacian ver como un espectaculo sacado del mas delirante sue~no de algun poeta maldito.

Eventualmente, llegas al corazon de las cavernas, donde un rio subterraneo fluye, con aguas cristalinas y tranquilas. Y ahi hay algunas barquitas, que te dan una vuelta por las arterias del mundo que no ve nunca la luz del sol... Ese rio, tambien es hogar de un pez extra~no que es casi transparente y no tiene ojos. Hasta habia una cascada, perdida y solitaria en este mundo extra~no subterraneo! Una experiencia surreal, extra~na, alucinante casi.

Luego de estar unas cuantas horas medio perdido dentro de las cavernas multiformes y misteriosas de Alu, llego el momento de salir nuevamente a la luz, a dar una vuelta por el parque que construyeron alrededor de los cerros y cavernas. En ese parque habian cientos de ni~nos y personas pescando, corriendo, jugando, disfrutando del dia. Entre risas, unos ni~nos que jugaban a ser pescadores me regalaron unos duraznos, que estan en cosecha por estos momentos. Luego, con mas confianza, me invitaron a jugar con ellos y a ense~narles algunas palabritas en ingles... Tambien me invitaron a ir a otro parque cercano, un absurdo lugar que es como una playa en el centro de la ciudad, completa con "mar", palmeras y gente nadando. Lo chistoso es que ellos, como todos los demas que andaban ahi, se quitaron la ropa, y *suaz* al agua! Me dicen que haga lo mismo y pues bueno, en boxers patos al agua! Otra mas para la lista de las cosas bizarras de Luxi.

Pero la amabilidad de la gente y esa joya de la naturaleza escondida en las profundidades, me demostraron que hasta la mas fea, la mas artificial, o la mas bizarra de todas, puede esconder un corazon de oro, si te das la oportunidad y el tiempo de encontrarlo...

domingo, 25 de mayo de 2008

Luxi

No sabia que esperar de Luxi, pero no me esperaba lo mejor. Gris, prefabricada, aburrida, sintetica. Asi me saludo. Y ademas, cara, porque no habia al parecer ningun lugar dispuesto a recibirme en la noche por menos de 100 Yuan. Desgastado y cansado, casi a punto de tirar la toalla, me encontre con un hotelito escondido en unas callejuelas, detras de unos KTV, bares y cafes internet. Pues bien, por 50 Yuan por noche, era lo mejor que habia conseguido. Aunque no estuviera en el mejor vecindario, tenia mi propio baño, lo que lo hacia todo un lujo para mi!

Un duchazo rapido y algo para comer era lo que me separaron de un sueño largo, largo y reparador que me durara hasta el dia siguiente. Pero el destino tenia, como siempre, otros planes. A alguna hora pasada la media noche, cuando espantaba las moscas con mis ronquidos, golpearon fuertisimamente la puerta. Preferi ponerme los tapones en los oidos, antes que aguantarme a algun borracho que le dio por tocar bongos con mi puerta.

Pero el tipo este era insistente, y hasta hablo en ingles "open the door!" dijo. Y pues bien, con tan solo mis boxers y una gran cara de dormido, abri la puerta. No sabia si seguia soñando o que, pero habian afuera tres tipos mostrandome sus identificaciones de policia, esos escudos dorados y rojos, tan relucientes como intimidantes, que traen a la memoria tantas imagenes hollywoodescas de policias a la casa de fugitivos, gritando sus "freeze, police!!".

El tema es que ni era pelicula, ni estaba soñando esta vez. Ahi estaban parados afuera, con sus identificaciones policiacas reales, y yo en calzoncillos frente a ellos, sin entender un carajo. Seguro que se enteraron que un año atras, no pague la entrada para subir a la montaña china. O que alguna vez con unos amigos, medio borrachos, le cantamos a la luna en unos tejados calientes. O se enteraron de cualquiera de mis otras faltas, seguro, y ahora pagaria con mi vida, en algun peloton de fusilamiento... Que alguien le diga a mi familia que la quiero... Gulp!

Uno de los timpos me dice que me ponga primero algo de ropa. Que bueno, al menos me dejan ir al mas alla con dignidad. Sin entender todavia, me puse lo primero que encontre, para tratar de aclarar la situacion en la que me habia metido. "Hablan ingles?" les medio tartamudee, lo mejor que la situacion y mi sueño me lo permitieron. "Si" dijo uno de ellos "pero tome sus maletas, lo siento mucho". Ya, ahora soy deportado de China por alguna oscura razon que no logro entender. Afuera estaba tambien el carro blanco y azul de policia, con sus sirenas iluminando la noche, como para quitar cualquier duda de que la cosa iba en serio....

"Pero que pasa!?" le dije al gordito que hablaba ingles. El tipo este me lleva a un lado y me dice muy serio "lo siento mucho, no hay problema, pero este sitio no es seguro, no es seguro para extranjeros como usted". Ah...! La cosa empieza a tener mas forma ahora, menudo rollo se armaron. "Pero ya pague dos noches, y no tengo idea de donde ir, sobretodo a estas horas!" le dije. "No hay problema, tome sus maletas, lo siento, tratare de ayudarlo".

El tema fue que efectivamente el lugarcito donde me habia metido, al parecer era alguna fachada para algun tipo de negocios que la policia tolera, pero que no quiere que un extranjero vea, sobretodo en esta epoca de olimpicos y de que China esta bajo las luces de todo el mundo. El gordito me repetia mil veces que tranquilo, que todo bien, que iba a tratar de buscar una solucion. Al rato me ordeno a montarme con mis maletas a la patrulla, en la silla de atras donde montan a los prisioneros, y que juntos fueramos a buscar algun lugar donde quedarme. Me imagine una prision gris y sucia, como hotel de la noche. "Hay un pequeño problema" le dije "y este problema tiene dos ruedas y no cabe en el carro. Pero si quieren, ustedes van al frente despacio y yo los sigo". El tipo puso cara de tragedia mientras decia "no puede ser, no puede ser" y se quedo hablando con sus colegas unos largos minutos. Luego, triunfal, exclamo "tengo la solucion! nosotros vamos al frente despacio, y usted nos sigue en su bicicleta"... Perfecto Einstein, una solucion como ninguna otra!

En la recepcion de mi hotel de dudosa procedencia, me devolvieron el dinero, y le digo al poli que no tengo mas que eso, no vaya a ser que me saliera con otro chispazo de genialidad y me llevara a algun hotel cinco estrellas, donde me tocara donar mi higado y parte del pulmon para poder pagar la cuenta. Pero nuevamente, el tipo decia que no me preocupara, que ya buscaria una solucion.

Y asi empezo mi loca persecucion al carro de policia, por las calles de la ciudad, a media noche, al estilo de un bizarro y comico juego de policias y ladrones. Hasta que al final, llegamos a un super hotel en una colina. Cinco estrellas, ahi estaban pintadas sobre el enorme aviso dorado que tenia el nombre del hotel. Los policias se bajaron del carro, apagaron las sirenas, y hablaron con alguien que luego me presentaron: el administrador del hotel. Y me aseguraron que no habia problema, pagaria lo mismo que el otro lugar, y no los casi 100 dolares que decia orgullosamente el anuncio en el lobby. "Ademas" me dijo el poli gordito y ex-profesor de ingles "este lugar si es seguro y tranquilo, nadie lo molestara". Mientras hacia el check-in, los botones llevaron mis maletas sucias y las pusieron juiciosamente en la habitacion, trayendome a la memoria los recuerdos de los incontables viajecillos de trabajo de una vida que se me hace tan lejana...

Finalizadas las formalidades y todavia medio atolondrado (pendiolo, diria alguien), me instale en mi suite con jacuzzi, ahora si dispuesto a reirme de lo absurdo y descansar hasta el dia siguiente. Pero nuevamente el destino, con sus otros planes aparecio en forma de una llamada telefonica, donde una chica en chino me ofrece sus servicios de masajeadora y algo mas...

Menuda tranquilidad señor policia, menuda tranquilidad...

Shilin

Imaginate, si puedes, un enorme campo de batalla en el medio de unas colinas. Es un combate mitico, en donde luchan grandes, enormes colosos de roca, con su amorfo ejercito mineral de criaturas y esclavos. A cada paso que dan, retiembla el piso, en cada golpe, los arboles caen.

Caen tambien heridos, en pedazos, los gigantes de roca, sangrando agua pura, llena de vida y minerales. Imaginate el lento movimiento de esos gigantes, luchando por permanecer en pie, en un solo pedazo. Y de como, golpe tras golpe, cambian los titanes de cuerpo, de expresion, de postura. Nuevas formas se levantan de sus trozos caidos.

Imaginate ahora, si puedes, que el tiempo se detiene, y detuvo con el esta lucha de principios del tiempo. De los agitados y violentos movimientos de guerra, solo quedan testigos la tierra llena de heridas de batalla, y el cielo, mudo, vasto, silencioso.

De los arroyos y manantiales que brotaron del interior de los caidos, crecieron arboles, flores, bosques, y con ellos, mas vida. Imaginate esta escena, si puedes, y habras imaginado al solemne y misterioso bosque de piedra, oculto y abrazado por la tierra monta~nosa del sur de China.

sábado, 24 de mayo de 2008

Un dia de recordar y de records

Fue asi, un dia de recordar y de records. El mapa decia 96 kms en numeritos pequeños, que separaban a Kunming de Shilin, el legendario bosque de piedra famoso de China. Una distancia que no habia hecho en este viaje, con el peso de las maletas y subida a monta~nas incluida. Pero estaba contento y optimista, el dia estaba soleado, y la bici recien cuidada.

Salir de Kunming no fue la mejor experiencia, porque cerraron el unico camino (mi camino!) por las eternas construcciones que aparecen en todas partes en China, de la misma manera que aparecen aqui y alla los hongos luego de un dia lluvioso. Pero habia una alternativa, que me evitaba devolverme al centro de la ciudad y buscar otra ruta! Y pues bueno, a desempacar todo y pasar la bici con cuidado por una zanja llena de aguas... negras. Un paso en falso, y *plump*... Afortunadamente, luego de unos inquietantes momentos, logre pasar todo al otro lado y seguir camino, mientras los taxistas y los buseros, ahogados en su smog, se pitaban el uno al otro desenfrenadamente, tratando de desenredar el nudo vehicular en el que habian quedado. A la ruta!

Pedaleando y pedaleando, rompiendome las piernas mientras subia esa montaña al parecer interminable, volvi otra vez mas a pensar la razon del porque ando en esta situacion, cargando como el caracol la casa a cuestas. Porque estoy sucio y sudando, y respirando como si el aire fuera escaso. Porque estoy cansado, mientras quye podria estar en un tren veloz y comodo, o hasta en un bus deluxe de esos que uno tanto ve en las carreteras, con aire acondicionado viendo la ultima pelicula de accion, sin entender un cuerno del idioma.

La respuesta esta cargada de historia y tal vez, de genetica. De entre mis mas lejanos recuerdos, hay mas que pocos relacionados con dos llantas y un sillin, unidas por un marco y cadena. Me acuerdo que a escondidas le secuestraba el casco de bicicleta a mi padre, tan ochentudo y colorido. Lo usaba de niño para jugar a los viajes espaciales debajo de las cobijas, queriendo llegar a lugares tan lejanos que ni los habia leido en libros, ni visto en la tele. Con mi casco de bici "prestado", tambien acompañe a Sandokan en sus viajes lejos de Mompracem, siempre sediento de aventuras. Recuerdo tambien de manera vivida y especial mi primera bici propia. Me la trajo el niño dios, o el niño jesus, o los reyes magos, o hasta santa claus (si es que se atrevio a llegar al tropico con su abrigote rojo de cocacola). Cuando desperte esa mañana de Diciembre, vi ese enorme monstruo rojo, enigmatico y feroz, con llantas gruesas de plastico, y protectores abullonados que decian "Cross" por todas partes... Fue uno de los mejores regalos en mi vida. Tambien me acuerdo de cuanto pasaba la Vuelta a Colombia al frente de la tierra de mis abuelos, y salia como un loco a perseguir a los ciclistas, y a recoger las cantimploras que tiraban a la carretera, que serian mi trofeo despues.

Entre esos vividos recuerdos, esta tambien el de cuanto aprendi a montar sin las dos ruedecitas adicionales, que convertian a una temible bicicross roja en un simple juguetito de niño. Recuerdo el susto de cuando mi padre le quito la ultima rueda adicional que impedia caerme de lado y darme contra el suelo. Y me acuerdo tambien de su paciencia, cuando me empujaba en el parque de la casa de mi abuela, y me ayudaba a mantener el equilibrio. De cuando tambien caia y lloraba como un niño pequeño, y el me decia que era ya un hombrecito, y que por eso no me iba a morir. Que me volviera a subir a la bici, a mi nemesis personal, al protagonista de mis miedos. Y particularmente recuerdo la vez que mi pa me empujo por ultima vez, cuando le dije que no me soltara, y el a la distancia me respondio muerto de la risa que yo lo estaba haciendo muy bien solo. En ese momento habia domado a mi bestia salvaje, y ella me habia dicho que ahora juntos nos comeriamos el mundo... o bueno, el barrio donde vivia.

Con la bici y los amigos de la cuadra, saliamos a recorrer las calles desconocidas de esa ciudad misteriosa y enorme en la que viviamos. Con la bici, no habia quien nos atrapara luego del tin-tin-corre-corre. En casa, al altar donde mi padre colgaba su flamante, ultra-liviana, ultra-moderna y ultra-rapida Pinnarello, llego alguien a ocupar un nuevo sitio. Esa pesadisima y rojisima bicicleta, cubierta de pantano y suciedad e historias de infancia, fue nueva integrante de la casa, la mas fuerte y rapida y valiente y atrevida de todas.

Tantos recuerdos, tantas palabras para una respuesta. Por que ando por ahi en los caminos, tragando polvo y quemandome las piernas? Porque me gusta. Punto. Me gusta sentir el viento en la cara, sentir que soy libre para ir donde quiero, estar unido con el camino por nada mas que dos ruedas y mis piernas. Me gusta. Y por eso, en esas "benditas" montañas interminables, con viento de frente y sol rostizante, pedaleo y ya. Simplemente porque es algo que me gusta, que me hace sentir vivo, vivo y libre.

...Ah y por cierto, eventualmente llegue a Shilin, bati mi marca de 100kms por dia, a traves de valles y montañas. Y celebro ahora en un pueblo desconocido, con una avena en leche doble, pero que sea 'shaken, not stirred'.

martes, 20 de mayo de 2008

De vuelta en Kunming, en resumen

De nuevo en Kunming, de nuevo en el Hump, de nuevo el mismo dormitorio. Lo unico que habia cambiado era el clima, que ahora estaba miserablemente lluvioso, de esos que no te dan ganas ni de salir a la puerta...

Pero bueno, estaba era en visita estrictamente de negocios... La idea era aprovechar los supermercados para reaprovisionarme de algunas cositas que me hacian falta, como mi avena y leche en polvo, desayuno al que ya me habia acostumbrado antes de las jornadas del dia a dia. Tambien, aplique para la visa de vietnam, la cual costo unos venenosos 50USD, y mas encima demorada! Y adicionalmente, no me la dieron por los 3 meses que esperaba, sino por apenas el mes que no alcanza ni para entender la punta del dedo me~nique de un pais... En fin.

Aproveche el tiempo tambien para subir a las monta~nas del occidente de Kunming, a visitar el Templo de Bambu (Bamboo Temple o Qiang Zhu Si). Como estaban en la epoca de recordar a los caidos en el terremoto de Sichuan, habian un monton de celebraciones religiosas, el animo no era el mejor. Explotaron mucha polvora, para ahuyentar a los malos espiritus, y quemaron alimentos y dinero de papel, para que a las almas de los caidos no les falte nada en el mas alla...

Tambien aproveche y fui a ver al oftalmologo en un hospital, porque ya el ojo si me estaba preocupando bastante. En resumen, una tremenda odisea, teniendo en cuenta mi limitado chino para explicar las dolencias del ojo, y la cantidad de vueltas y tramites que tuve que hacer por toda la clinica... Pero bueno, eventualmente llego mi turno y el medico, un viejo buena gente, trato de hacerse entender, usando la combinacion de mi mal chino con el mal ingles de una chica que, dios la bendiga, trato de ayudarme un poco. Y como ver un extranjero en un oftalmologo, del mas movido hospital publico de la ciudad no es cosa que se vea todos los dias, el minusculo consultorio se lleno de curiosos que querian ver los ojos de ese 'oji-grande', perdido en China.

Todo iba bien, pensaba que me habian entendido todo... Cuando de la nada, el doctor saco un juego de agujas para acupuntura. Me inquieto un poco, teniendo en cuenta que el ojo no es un lugar para hacer este tipo de terapias... pero me trate de relajar, pensando tal vez que me pondria en cualquier otro lugar del cuerpo. Pero no!!! Como sacado de una pesadilla, o de una mala pelicula de terror de HBO, el tipo se fue acercando lentamente con el pulso certero, esperando clavarme la aguja en el centro del ojo... Cuando la situacion se volvio insoportable, le dije (casi con pavor) que lo sentia, pero que ese tipo de tratamiento no iba conmigo.

En ese momento, TODOS los que estaban en el consultorio se mataron de la risa, aprovechandose de la ingenuidad de este pobre laowai que tenia algun mal de ojo... Todavia con carcajadas en la boca, el doctor me dice que no hay problema, que me relaje, que es solo una infeccion que a fuerza de tanto viaje y exposicion al viento y al sol no ha tenido tiempo de curarse. Igual, me receto unas gotas y pomadas y antibioticos, que la verdad me sentaron muy bien, porque a los dos dias ya estaba mucho mejor... Pero de todas maneras, la experiencia en el hospital me hace caer en cuenta que ese es uno de los lugares en los que el humor negro no funciona demasiado bien... al menos no para el paciente! Lo bueno es que si me hubiera dado un infarto, urgencias no quedaba sino un piso mas abajo...

Tambien visite otro medico, el de la bici. Revise uno que otro ruido que me preocupaban, compre una brujula de manubrio (santo invento!) y le pegue una lavada enorme, porque no estaba de presentar... Mejor dicho, una sesion de salud y spa completo para ella!

En esta oportunidad, conoci bastante gente interesante: un griego que llego de Wenquan (el epicentro del terremoto en China) en bicicleta contando sus historias de terror... no solamente por todo el tema de la catastrofe, sino por los hechos del dia despues... Cuando trataba de salir de la region afectada, le toco huir literalmente porque la gente queria robarse su bicicleta y las cosas que tenia en las maletas, esperando desesperadamente una manera de salir, algo que comer, algo que vender en semejante caos... Que dura esa situacion, y que afortunado que no me toco vivirla... Tambien conoci a un chino de Beijing que recorria China con una amiga en una mini bicicleta de esas que se doblan, y caben en una maleta. De hecho parecen de juguete, pero el hombre me dijo que de Beijing hasta aca solo se tardo 20 dias! Y yo quejandome del tiempo...

Y tambien conoci a Isabel, una chica española re buena onda, que aposto conmigo a que se compraba una bici y seguia viaje como yo en ella, si me ganaba al ping pong. Y por culpa de mi reves patetico, efectivamente gano la apuesta en el ultimo punto y se aprovecho de mi 'experiencia' rutera (ja!) para comprarse su nueva compañera de viaje, para marcharse a Laos. Buen viaje para ella!

Lo bueno es que eventualmente recogi mi visa para Vietnam. Y me doy en cuenta que mis dias comienzan a estar contados en China, ya se acabo la aventura de casi un año llendo y viniendo por sus regiones llenas de constrastes... Esa China que esta atrapada en la imagen que uno tiene del pais clasico lleno de historia y dinastias, y del dragon que esta despertando para llenarse de megaciudades y comerse el mundo... China... tan llena de recuerdos y de bonitos momentos... en fin, hasta para quererla es de extremos: hay dias de odio visceral, pero tambien hay otros en que te nace por China y su gente un cariño que te calienta el corazon.

Ya me habia acostumbrado igual a su creencias, a su comida, a su gente, a sus extravagancias y cosas bizarras. Mucho tiempo. Pero igual, creo que igual me hara bastante falta. Pero el camino no se detiene, y Vietnam ahora esta a tiro de piedra...

lunes, 19 de mayo de 2008

Terrazas de arroz de Yuanyang






Click en las imágenes para verlas más grande.
Ver más imágenes en mi flickr.

domingo, 18 de mayo de 2008

Pedaleando entre la búfalos y terrazas de arroz

Y fueron dos días en total que me acercaron finalmente a Xinjie. Las carreteras mejoraron un poco, pero igual eran mayormente subiendo montaña, bastante duras para mis piernas de falso montañero... Pero si bién el esfuerzo estuvo titánico, el paisaje hizo que todo valiera la pena. Subiendo a la región de Yuanyang, famosa por sus campos de cultivo de mil colores que resaltan particularmente en los crepúsculos y los amaneceres, la mayor parte de la carretera estaba bordeada de éstas increíbles terrazas, trabajadas juiciosamente por los campesinos de la región, seguidos por sus búfalos y sus niños. Las mujeres también trabajan hombro a hombro con los hombres, pero lo particular es que ellas trabajan con unos sombreros y vestidos tradicionales, muy vistosos, bordados y tejidos con cuentas brillantes de todos los colores... Para ellas, su orgullo es poder mostrar su cultura y su status en sus vestidos. Los hombres? También tienen su traje tradicional: Jeans rotos y camisetas viejas.

Aparte de lo jodido de las carreteras, algo interesante es que de vez en cuando encontrás un puesto de venta de sandías, la salvación en esos días de subida casi permanente. Y aún más esporádicamente, encontrás "baños públicos"... que de baño no tienen ni el nombre... La competición por el Baño Más Desastroso de Asia está reñida!!! Cada vez más y más competidores entran en el cuadrilátero.

Otra cosa interesante de éstas vías, es que son multiusos. Aparte de cumplir su obvio uso de medio de transporte para los tractores viejos y camiones, sirve magistralmente para secar frutos y granos que los campesinos recogen. De hecho, la primera vez que ví esto no sabía si todas esas hojas y granos que estaban en la carretera era porque algún camión las había dejado caer... Pero no, son puestas sobre toda la carretera para que entre el sol y los esporádicos vehículos que pasen por encima las sequen para eventualmente poder ser consumidas o vendidas. A alguien se le antoja maní con sabor a neumático de tractor? O té aromatizado con pecueca de búfalo?

Igual, fué un viaje durísimo pero muy bonito, con la gente y los niños saludándote efusivamente, para luego seguir en su día a día, de arrear los búfalos cuesta arriba, y espantar a los pollitos suicidas que cruzan la carretera sin mirar a los lados...

Y eventualmente, llegué a Yuanyang.

sábado, 17 de mayo de 2008

El nervio del volcán... o montaña pues

Al otro día, como de costumbre, madrugar, revisar si la ropa lavada del día anterior está seca, y de nuevo a la carretera. Tenía la oscura esperanza que mejoraría, que no estaría tan llena de huecos y barrizales, pero efectivamente, el destino tenía otros planes para mi.

Luego de unas cuantas horas de camino, me encontré que muchos carros estaban parqueados a los lados de la carretera. Yo feliz, porque los sobrepasé facilito y no me tocaba aguantarme el humo de todos, pero cuando llegue más adelante me di cuenta de la razón. Una enorme montaña se vino abajo, y estaban tres bulldozer trabajando tiempo completo, echando al río toda la tierra y rocas que todavía seguían cayendo. Nada que hacer. Al borde de la carretera, habían unas señoras haciendo su agosto, vendiendo huevos, mazorcas y agua. Sin más que hacer, pues toco también ser comensal y desayunar lo de todo el mundo.

La mayoría de gente que andaba ahí sentada y aburrida como yo eran camioneros que llevaban frutas desde la región tropical de Banna, con rumbo más al norte donde no se podía cultivar. Y luego de unas horas de inmunda inactividad, hicieron lo que hacen los chinos cuando se aburren: sacaron sus cartas y se dedicaron a la lúdica actividad del juego. Me trataron de enseñar el jueguito ese (tienen miles, literalmente), y al principio me fue como a los perros en misa. Luego, empecé a volverme canchero y tuve unas cuantas manos en que dejé al país por lo alto... en cartas! Y empezó a circular esa pipa de agua (como un bong de bambú) que es la manera como la gente de la región fuma, y aunque me negué mil veces, me forzaron a fumar de la pipa de la paz, o si no, no seguían jugando... Costumbres del mundo!

Afortunadamente para mis pulmones, los bulldozer lograron abrir un pequeño camino por el que podía pasar con dificultades un camión, y como en éste caso el que piensa pierde, arranqué de primero y dejé a los camiones, con sus pipas, atrás. Buena decisión, porque justamente el segundo camión que estaba pasando, se quedó atorado en el lodo.

Lo de siempre, esa noche quedé rendido en la primera "ciudad" que encontré...

viernes, 16 de mayo de 2008

De gente y sorpresas

Luego de pasar un par de noches en el pueblo olvidado de todos llamado Menglun, arranqué nuevamente cuesta arriba, medio perdido entre tantos caminos y tantas señales en Chino que entendía a medias. Afortunadamente, ahi me defendía preguntándole a la gente como era la vuelta, o que tenía que hacer para ir a X o Y lugar... Y mi mapita semi-destruído de China también dió la talla!!!!

En fin que luego de todo un día de camino extenuante nuevamente por carreteras destapadas y empinadas, llegué a otro pueblo más pequeño aún que ni aparece en los mapas, ni entendí muy bién como se llamaba. Como ya estaba tarde y obviamente en mi ladrilluda Lonely Planet China no aparecía, empecé a buscar cualquier hotelucho, tarea no fácil, porque en ese lugar ni los buses paraban. Como andaba con un hambre terrible, paré en un restaurante que vendían los noodles estirados a mano (la mian) . El tipo era musulmán, con gorrito blanco y todo, en resumidas cuentas un bacán completo. De hecho como ya estaban comiendo con la familia, me dijo que me uniera a ellos y pues bién que me volvió el alma al cuerpo con semejante comilona... Hablando y entendiendo a medias, me contaba que es de la provincia de Qinghai, a miles de kilómetros más al norte, pero que emigró a las tropicales tierras del sur porque hacía unos años que el gobierno estaba presionando mucho a los musulmanes en esa provincia. Muchos de sus familiares habían perdido sus trabajos y tierras, y estaban verdaderamente pobres... pues el probó suerte, y terminó abriendo un restaurante en un pueblito anónimo, pero parecía verdaderamente feliz.

Al rato, luego de comer y comer y devorar y tragar y tomar y volver a comer, seguimos hablando de mi vida, de su vida, de las diferencias de costumbres, hasta que terminamos finalmente en religiones (un tema nada fácil de dialogar si uno no domina el lenguaje). El hombre estaba maravillado que en mi país no hubiera una mayoría de gente que creyera en el Islam, porque para el era un camino de mucha sabiduría y buen vivir. Lo que si me decía, era que es triste que en muchos lugares por pura ignorancia, pensaran equivocadamente que los musulmanes estuvieran totalmente locos. Ellos, según me contaba, buscaban lo mismo que todo el mundo, querían un poco de paz y felicidad en sus vidas y en las demás. Gente humilde, pero supremamente amable...

Finalmente, fue a la cocina y sacó un instrumento musical de cuerdas, parecido a un violín, pero chino. Y empezó a tocar un poco, y a cantar, y a hacer bromas que solo ellos entendían, y a cantar más... La noche entró más y más, y luego de ver que ya se me estaba haciendo verdaderamente tarde, me disculpe y le agradecí por la noche, y le pedí la cuenta. El hombre todavía riéndose me dijo, fresco fresco pelao, que hoy por mí y mañana por mi, aparte sos el primer latino que conozco y todo bién!... O bueno, algo así, pero se empeñó en que ésta vez no era un cliente sino un invitado... Un completo bacán, en el medio de la nada!!! Aparte, mandó a su hijo a mostrarme el camino donde quedaba el único hotelito del pueblo, y que no me pasara nada. «Man man zou», me dice al final, que en Chino quiere decir "vaya con cuidado para que no le pase nada!".

Éstas son las sorpresas que le pasan a uno por terminar en un lugar que no esperaba, por ir lento, muy lento, sin planes ni ataduras... Conocer esa gente que de verdad aunque no tengan mucho, son muchísimo más felices que la mayoría de gente que conoce uno día a día...

martes, 13 de mayo de 2008

China, estremecida

Y, tristemente, al parecer las catástrofes siguen afectando fuertemente a Asia... Luego del reciente desastre natural de Myanmar (Burma), el turno ésta vez le tocó a China, en la provincia de Sichuan, un lugar que estuve recientemente.

Ayer, a eso de las dos de la tarde estaba montado en un tuk tuk, adentrandome en las montañas cercanas al pueblo de Yuangyang (元阳) , por caminos destapados en bastantes malas condiciones. Eventualmente llegamos a las espectaculares terrazas de cultivos de arroz y luego de encontrar un lugar perfecto para ver el atardecer reflejado en los campos de arroz, sonó un teléfono celular repetidas veces (y eso que andabamos en la mitad de la nada). Su propietario, otro viajero que recién llegaba también a ver el atardecer, contestó y habló brevemente. Cuando colgó, al mejor estilo de algún anuncio parroquial, dijo que había pasado un terremoto en China, en la cercana provincia de Sichuan y que habían algunos cuantos muertos. La verdad no me imaginé mayor cosa, porque no sentí el temblor, y el paisaje estaba alucinante.

Al caer la noche, con un amigo de Taiwan, como pudimos fuimos caminando con las mochilas a una aldea cercana, donde nos quedamos en la casa de una familia local. Nos contaban que en las noticias se hablaban de alrededor de cien muertos y algunos daños materiales en Sichuan, Qinghai, Chongqing y hasta en la provincia donde estamos, Yunnan. Pero esta noticia se perdió en una noche en la mitad de la montaña, en medio de campos de arroz e historias y anécdotas que contaban los dos viejos buenísima gente que manejaban la casa.

Al día siguiente, antes de despuntar el alba, e incluso antes que los campesinos locales salieran a trabajar el campo a plantar arroz y preparar los cultivos, salimos armados unicamente de la ilusión de ver un único amanecer (y obviamente también cargando las cámaras y unas ganas de dormir gigantes). Y pues bién que fuimos premiados, porque detrás de la bruma y las montañas, eventualmente salió ese enorme disco de rayos de color cobre que, como todos los amaneceres, calentó la mañana y los corazones.

De vuelta a la casa de la familia Yu (?), en el desayuno (en el que por cierto hubo leche de verdad verdad luego de muchísimo tiempo sin ella) contaban que la situación del terremoto había empeorado: las noticias decían que iban casi por los mil muertos y daños materiales incontables. El tiempo de desayuno no fue el más feliz de todos, especialmente porque había gente conocida en Sichuan y las comunicaciones estaban totalmente cortadas, por lo que estaban bastante preocupados. Y así dejé la aldea atrás, en medio de despedidas un poco sombrías y tristes, pero igual con ese poco de optimismo y resignación que caracteriza a la gente del campo en China

Ya en el pueblo de Yuanyang, luego de hacer check-in en un hotelito anónimo pero decente, salí al café internet o wang ba (网巴) a revisar las noticias, y efectivamente ahora van en que más de diez mil personas han perdido la vida, con incontables daños materiales, incluyendo una ciudad literalmente borrada del mapa, carreteras destrozadas y hasta trenes descarrilados. Un fuerte, fuertísimo golpe para China

En detalle, el terremoto de casi 8 grados en la escala de Richter fué en la provincia de Sichuan, al centro/sur de China. Sichuan es una provincia vecina que queda al norte, donde estaba yo hace algo más de un mes... el temblor se sintió fuertísimo en toda China, incluyendo a ciudades lejanas como Beijing y Shanghai que quedan a varios miles de kilómetros más lejos. También se sintió en países vecinos, como Vietnam, Tailandia, Myanmar y hasta India.

El epicentro fué una ciudad al noroeste de Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, donde van más decenas de miles de desaparecidos, edificios totalmente destrozados, además se fue la luz en toda la zona (de más de 12 millones de habitantes) por varias horas. Los aeropuertos y trenes se paralizaron completamente. Tampoco hubo internet ni teléfono. En una palabra, caos. Caos y desolación

Mis pensamientos están con aquellos caídos y con sus familias, y con todos aquellos que están trabajando codo a codo por salvar más vidas y reconstruir lo perdido...

Fotos: Xinhua

jueves, 8 de mayo de 2008

Meng....

...recordando a Los Angeles, recordando otras vidas, otros rumbos, otros aires, otras personas que pude ser, y sin embargo, no fui...

Miro la flor desteñida y sucia pintada en el mantel que está debajo de mi, y me río bajito, me río de lo absurdo, de las vueltas que dá la vida. Esa flor que ha sido testigo de cientos, miles de platos de pho que le pasan por encima, esta noche no tiene más remedio que seguir en su labor tan anónima y desdichada.

Hoy a la luna se la comió una nube de monsón, y por la única carretera del pueblo pasa un camión cargado de frutas y de polvo, haciendo vibrar la tierra, haciendole perder la atención a ese gatico que debajo de una nevera que no sirve, trata de cazar un ratón, o un alacrán, o cualquier cosa que lo saque de éste letargo de cada noche de verano.

Las únicas luces del caserío, las comparten el dudoso Karaoke (o KTV) de letras rojas de neón, y el taller del pueblo, que de día sirve también como carnicería. Debajo de unas palmeras, me siento en la banquita de madera de cinco centímetros de altura que se queja por mi peso, y me llevo el primer bocado de pho verdadero a la boca. La señora dueña del restaurante se sienta al lado y me empieza a hablar, no, a bombardear muerta de la risa con algo que suena a chino, a thai, a dialecto...

Estoy en un pueblito en la mitad de la nada, un pueblito del cual lo único que se es que empieza por M. Y que venden sopa. Y que hay un hotel en el segundo piso del taller. Y que no voy a poder salir por lo pronto... A escasos cien metros, el Mekong pasa sin hacer ruído, aperezado, lento y acalorado. Unos niños llegan con linternas en sus cabezas y en sus brazos un par de cestos grandotes llenos de peces frescos. Y una parejita muerta de la risa, montada en una moto destartalada se va adentrando en un camino cualquiera, que los aleja del pueblo y de las miradas de la gente.

Hoy, estoy en un pueblito lento, caliente y tropical que empieza por M.

Mañana? Ni tengo idea por que letra empezará el pueblito al que mañana me lleve el camino...

domingo, 4 de mayo de 2008

Jardines y selvas en Banna

Una muestrita gráfica de aquellos que viven en varios parques naturales de Xishuangbanna... Todo fué casi dolorosamente bello! (como siempre, click en las imágenes para verlas más grandes).




viernes, 2 de mayo de 2008

Y a propósito... que día es hoy?

Los días en Jinghong son diferentes a los del norte de China. El sol pega duro, durísimo. La gente entra en ese estado soporífero que también se ve en tantos otros lugares del caribe o con fuerte verano: a eso del mediodía todo el mundo prende el ventilador y se echa la siesta del día... La ciudad disminuye velocidad y queda en una especie de standby, soñando...

Hoy caí en cuenta por primera vez es bonito no tener ni la más remota idea de la hora, del día de la semana o la fecha exacta. Eso de vivir la vida al momento, de saborearla día a día, de aprender sin tener grandes ni falsas expectativas es lindo, te hace sentir liviano, libre, feliz... Hace que todos los problemas por los que uno se desgarraba antes, sean vistos bajo otra perspectiva, no diferentes de un mal chiste...

Pero bueno, en Jinghong celebré mi Primero de Mayo, una de las fiestas nacionales más importantes en China. Recuerdo que por ésta época, hace un año, estaba corriendo con certificados, fotografías 4x3, formularios oficiales, sacando mi pasaporte para Japón... Y de vuelta al presente, varios meses después, Japón solo es un recuerdo vívido en mi memoria y en mi experiencia, estoy saliendo ya de China, y abriendome hacia otro país, otro viaje, otra aventura.

En la noche, en la plaza central de Jinghong hubo una gran fiesta, al estilo chino... es decir: presentaciones tradicionales, coreografías de bailes de todas las minorías, más presentaciones, cantantes, gente que aplaude con pereza, y para rematar, un curioso concurso elegantísimo (con presentadoras vestidas con toda gala) sobre el que más pudiera tomar cerveza... Una vez más extrañé a mi país y a su gente, esa gente que ríe, y canta, y baila, y goza, y olvida, de esa gente, mi gente, que vive siempre del optimismo y de una ilusión...

Adicionalmente, dos datos nuevos: uno, tengo una conjuntivitis que me está armando un hinchastre, y dos, hay una nueva idea loca para continuar el viaje... ya veremos.