Fue asi, un dia de recordar y de records. El mapa decia 96 kms en numeritos pequeños, que separaban a Kunming de Shilin, el legendario bosque de piedra famoso de China. Una distancia que no habia hecho en este viaje, con el peso de las maletas y subida a monta~nas incluida. Pero estaba contento y optimista, el dia estaba soleado, y la bici recien cuidada.
Salir de Kunming no fue la mejor experiencia, porque cerraron el unico camino (mi camino!) por las eternas construcciones que aparecen en todas partes en China, de la misma manera que aparecen aqui y alla los hongos luego de un dia lluvioso. Pero habia una alternativa, que me evitaba devolverme al centro de la ciudad y buscar otra ruta! Y pues bueno, a desempacar todo y pasar la bici con cuidado por una zanja llena de aguas... negras. Un paso en falso, y *plump*... Afortunadamente, luego de unos inquietantes momentos, logre pasar todo al otro lado y seguir camino, mientras los taxistas y los buseros, ahogados en su smog, se pitaban el uno al otro desenfrenadamente, tratando de desenredar el nudo vehicular en el que habian quedado. A la ruta!
Pedaleando y pedaleando, rompiendome las piernas mientras subia esa montaña al parecer interminable, volvi otra vez mas a pensar la razon del porque ando en esta situacion, cargando como el caracol la casa a cuestas. Porque estoy sucio y sudando, y respirando como si el aire fuera escaso. Porque estoy cansado, mientras quye podria estar en un tren veloz y comodo, o hasta en un bus deluxe de esos que uno tanto ve en las carreteras, con aire acondicionado viendo la ultima pelicula de accion, sin entender un cuerno del idioma.
La respuesta esta cargada de historia y tal vez, de genetica. De entre mis mas lejanos recuerdos, hay mas que pocos relacionados con dos llantas y un sillin, unidas por un marco y cadena. Me acuerdo que a escondidas le secuestraba el casco de bicicleta a mi padre, tan ochentudo y colorido. Lo usaba de niño para jugar a los viajes espaciales debajo de las cobijas, queriendo llegar a lugares tan lejanos que ni los habia leido en libros, ni visto en la tele. Con mi casco de bici "prestado", tambien acompañe a Sandokan en sus viajes lejos de Mompracem, siempre sediento de aventuras. Recuerdo tambien de manera vivida y especial mi primera bici propia. Me la trajo el niño dios, o el niño jesus, o los reyes magos, o hasta santa claus (si es que se atrevio a llegar al tropico con su abrigote rojo de cocacola). Cuando desperte esa mañana de Diciembre, vi ese enorme monstruo rojo, enigmatico y feroz, con llantas gruesas de plastico, y protectores abullonados que decian "Cross" por todas partes... Fue uno de los mejores regalos en mi vida. Tambien me acuerdo de cuanto pasaba la Vuelta a Colombia al frente de la tierra de mis abuelos, y salia como un loco a perseguir a los ciclistas, y a recoger las cantimploras que tiraban a la carretera, que serian mi trofeo despues.
Entre esos vividos recuerdos, esta tambien el de cuanto aprendi a montar sin las dos ruedecitas adicionales, que convertian a una temible bicicross roja en un simple juguetito de niño. Recuerdo el susto de cuando mi padre le quito la ultima rueda adicional que impedia caerme de lado y darme contra el suelo. Y me acuerdo tambien de su paciencia, cuando me empujaba en el parque de la casa de mi abuela, y me ayudaba a mantener el equilibrio. De cuando tambien caia y lloraba como un niño pequeño, y el me decia que era ya un hombrecito, y que por eso no me iba a morir. Que me volviera a subir a la bici, a mi nemesis personal, al protagonista de mis miedos. Y particularmente recuerdo la vez que mi pa me empujo por ultima vez, cuando le dije que no me soltara, y el a la distancia me respondio muerto de la risa que yo lo estaba haciendo muy bien solo. En ese momento habia domado a mi bestia salvaje, y ella me habia dicho que ahora juntos nos comeriamos el mundo... o bueno, el barrio donde vivia.
Con la bici y los amigos de la cuadra, saliamos a recorrer las calles desconocidas de esa ciudad misteriosa y enorme en la que viviamos. Con la bici, no habia quien nos atrapara luego del tin-tin-corre-corre. En casa, al altar donde mi padre colgaba su flamante, ultra-liviana, ultra-moderna y ultra-rapida Pinnarello, llego alguien a ocupar un nuevo sitio. Esa pesadisima y rojisima bicicleta, cubierta de pantano y suciedad e historias de infancia, fue nueva integrante de la casa, la mas fuerte y rapida y valiente y atrevida de todas.
Tantos recuerdos, tantas palabras para una respuesta. Por que ando por ahi en los caminos, tragando polvo y quemandome las piernas? Porque me gusta. Punto. Me gusta sentir el viento en la cara, sentir que soy libre para ir donde quiero, estar unido con el camino por nada mas que dos ruedas y mis piernas. Me gusta. Y por eso, en esas "benditas" montañas interminables, con viento de frente y sol rostizante, pedaleo y ya. Simplemente porque es algo que me gusta, que me hace sentir vivo, vivo y libre.
...Ah y por cierto, eventualmente llegue a Shilin, bati mi marca de 100kms por dia, a traves de valles y montañas. Y celebro ahora en un pueblo desconocido, con una avena en leche doble, pero que sea 'shaken, not stirred'.
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sábado, 24 de mayo de 2008
martes, 20 de mayo de 2008
De vuelta en Kunming, en resumen
De nuevo en Kunming, de nuevo en el Hump, de nuevo el mismo dormitorio. Lo unico que habia cambiado era el clima, que ahora estaba miserablemente lluvioso, de esos que no te dan ganas ni de salir a la puerta...
Pero bueno, estaba era en visita estrictamente de negocios... La idea era aprovechar los supermercados para reaprovisionarme de algunas cositas que me hacian falta, como mi avena y leche en polvo, desayuno al que ya me habia acostumbrado antes de las jornadas del dia a dia. Tambien, aplique para la visa de vietnam, la cual costo unos venenosos 50USD, y mas encima demorada! Y adicionalmente, no me la dieron por los 3 meses que esperaba, sino por apenas el mes que no alcanza ni para entender la punta del dedo me~nique de un pais... En fin.
Aproveche el tiempo tambien para subir a las monta~nas del occidente de Kunming, a visitar el Templo de Bambu (Bamboo Temple o Qiang Zhu Si). Como estaban en la epoca de recordar a los caidos en el terremoto de Sichuan, habian un monton de celebraciones religiosas, el animo no era el mejor. Explotaron mucha polvora, para ahuyentar a los malos espiritus, y quemaron alimentos y dinero de papel, para que a las almas de los caidos no les falte nada en el mas alla...
Tambien aproveche y fui a ver al oftalmologo en un hospital, porque ya el ojo si me estaba preocupando bastante. En resumen, una tremenda odisea, teniendo en cuenta mi limitado chino para explicar las dolencias del ojo, y la cantidad de vueltas y tramites que tuve que hacer por toda la clinica... Pero bueno, eventualmente llego mi turno y el medico, un viejo buena gente, trato de hacerse entender, usando la combinacion de mi mal chino con el mal ingles de una chica que, dios la bendiga, trato de ayudarme un poco. Y como ver un extranjero en un oftalmologo, del mas movido hospital publico de la ciudad no es cosa que se vea todos los dias, el minusculo consultorio se lleno de curiosos que querian ver los ojos de ese 'oji-grande', perdido en China.
Todo iba bien, pensaba que me habian entendido todo... Cuando de la nada, el doctor saco un juego de agujas para acupuntura. Me inquieto un poco, teniendo en cuenta que el ojo no es un lugar para hacer este tipo de terapias... pero me trate de relajar, pensando tal vez que me pondria en cualquier otro lugar del cuerpo. Pero no!!! Como sacado de una pesadilla, o de una mala pelicula de terror de HBO, el tipo se fue acercando lentamente con el pulso certero, esperando clavarme la aguja en el centro del ojo... Cuando la situacion se volvio insoportable, le dije (casi con pavor) que lo sentia, pero que ese tipo de tratamiento no iba conmigo.
En ese momento, TODOS los que estaban en el consultorio se mataron de la risa, aprovechandose de la ingenuidad de este pobre laowai que tenia algun mal de ojo... Todavia con carcajadas en la boca, el doctor me dice que no hay problema, que me relaje, que es solo una infeccion que a fuerza de tanto viaje y exposicion al viento y al sol no ha tenido tiempo de curarse. Igual, me receto unas gotas y pomadas y antibioticos, que la verdad me sentaron muy bien, porque a los dos dias ya estaba mucho mejor... Pero de todas maneras, la experiencia en el hospital me hace caer en cuenta que ese es uno de los lugares en los que el humor negro no funciona demasiado bien... al menos no para el paciente! Lo bueno es que si me hubiera dado un infarto, urgencias no quedaba sino un piso mas abajo...
Tambien visite otro medico, el de la bici. Revise uno que otro ruido que me preocupaban, compre una brujula de manubrio (santo invento!) y le pegue una lavada enorme, porque no estaba de presentar... Mejor dicho, una sesion de salud y spa completo para ella!
En esta oportunidad, conoci bastante gente interesante: un griego que llego de Wenquan (el epicentro del terremoto en China) en bicicleta contando sus historias de terror... no solamente por todo el tema de la catastrofe, sino por los hechos del dia despues... Cuando trataba de salir de la region afectada, le toco huir literalmente porque la gente queria robarse su bicicleta y las cosas que tenia en las maletas, esperando desesperadamente una manera de salir, algo que comer, algo que vender en semejante caos... Que dura esa situacion, y que afortunado que no me toco vivirla... Tambien conoci a un chino de Beijing que recorria China con una amiga en una mini bicicleta de esas que se doblan, y caben en una maleta. De hecho parecen de juguete, pero el hombre me dijo que de Beijing hasta aca solo se tardo 20 dias! Y yo quejandome del tiempo...
Y tambien conoci a Isabel, una chica española re buena onda, que aposto conmigo a que se compraba una bici y seguia viaje como yo en ella, si me ganaba al ping pong. Y por culpa de mi reves patetico, efectivamente gano la apuesta en el ultimo punto y se aprovecho de mi 'experiencia' rutera (ja!) para comprarse su nueva compañera de viaje, para marcharse a Laos. Buen viaje para ella!
Lo bueno es que eventualmente recogi mi visa para Vietnam. Y me doy en cuenta que mis dias comienzan a estar contados en China, ya se acabo la aventura de casi un año llendo y viniendo por sus regiones llenas de constrastes... Esa China que esta atrapada en la imagen que uno tiene del pais clasico lleno de historia y dinastias, y del dragon que esta despertando para llenarse de megaciudades y comerse el mundo... China... tan llena de recuerdos y de bonitos momentos... en fin, hasta para quererla es de extremos: hay dias de odio visceral, pero tambien hay otros en que te nace por China y su gente un cariño que te calienta el corazon.
Ya me habia acostumbrado igual a su creencias, a su comida, a su gente, a sus extravagancias y cosas bizarras. Mucho tiempo. Pero igual, creo que igual me hara bastante falta. Pero el camino no se detiene, y Vietnam ahora esta a tiro de piedra...
Pero bueno, estaba era en visita estrictamente de negocios... La idea era aprovechar los supermercados para reaprovisionarme de algunas cositas que me hacian falta, como mi avena y leche en polvo, desayuno al que ya me habia acostumbrado antes de las jornadas del dia a dia. Tambien, aplique para la visa de vietnam, la cual costo unos venenosos 50USD, y mas encima demorada! Y adicionalmente, no me la dieron por los 3 meses que esperaba, sino por apenas el mes que no alcanza ni para entender la punta del dedo me~nique de un pais... En fin.
Aproveche el tiempo tambien para subir a las monta~nas del occidente de Kunming, a visitar el Templo de Bambu (Bamboo Temple o Qiang Zhu Si). Como estaban en la epoca de recordar a los caidos en el terremoto de Sichuan, habian un monton de celebraciones religiosas, el animo no era el mejor. Explotaron mucha polvora, para ahuyentar a los malos espiritus, y quemaron alimentos y dinero de papel, para que a las almas de los caidos no les falte nada en el mas alla...
Tambien aproveche y fui a ver al oftalmologo en un hospital, porque ya el ojo si me estaba preocupando bastante. En resumen, una tremenda odisea, teniendo en cuenta mi limitado chino para explicar las dolencias del ojo, y la cantidad de vueltas y tramites que tuve que hacer por toda la clinica... Pero bueno, eventualmente llego mi turno y el medico, un viejo buena gente, trato de hacerse entender, usando la combinacion de mi mal chino con el mal ingles de una chica que, dios la bendiga, trato de ayudarme un poco. Y como ver un extranjero en un oftalmologo, del mas movido hospital publico de la ciudad no es cosa que se vea todos los dias, el minusculo consultorio se lleno de curiosos que querian ver los ojos de ese 'oji-grande', perdido en China.
Todo iba bien, pensaba que me habian entendido todo... Cuando de la nada, el doctor saco un juego de agujas para acupuntura. Me inquieto un poco, teniendo en cuenta que el ojo no es un lugar para hacer este tipo de terapias... pero me trate de relajar, pensando tal vez que me pondria en cualquier otro lugar del cuerpo. Pero no!!! Como sacado de una pesadilla, o de una mala pelicula de terror de HBO, el tipo se fue acercando lentamente con el pulso certero, esperando clavarme la aguja en el centro del ojo... Cuando la situacion se volvio insoportable, le dije (casi con pavor) que lo sentia, pero que ese tipo de tratamiento no iba conmigo.
En ese momento, TODOS los que estaban en el consultorio se mataron de la risa, aprovechandose de la ingenuidad de este pobre laowai que tenia algun mal de ojo... Todavia con carcajadas en la boca, el doctor me dice que no hay problema, que me relaje, que es solo una infeccion que a fuerza de tanto viaje y exposicion al viento y al sol no ha tenido tiempo de curarse. Igual, me receto unas gotas y pomadas y antibioticos, que la verdad me sentaron muy bien, porque a los dos dias ya estaba mucho mejor... Pero de todas maneras, la experiencia en el hospital me hace caer en cuenta que ese es uno de los lugares en los que el humor negro no funciona demasiado bien... al menos no para el paciente! Lo bueno es que si me hubiera dado un infarto, urgencias no quedaba sino un piso mas abajo...
Tambien visite otro medico, el de la bici. Revise uno que otro ruido que me preocupaban, compre una brujula de manubrio (santo invento!) y le pegue una lavada enorme, porque no estaba de presentar... Mejor dicho, una sesion de salud y spa completo para ella!
En esta oportunidad, conoci bastante gente interesante: un griego que llego de Wenquan (el epicentro del terremoto en China) en bicicleta contando sus historias de terror... no solamente por todo el tema de la catastrofe, sino por los hechos del dia despues... Cuando trataba de salir de la region afectada, le toco huir literalmente porque la gente queria robarse su bicicleta y las cosas que tenia en las maletas, esperando desesperadamente una manera de salir, algo que comer, algo que vender en semejante caos... Que dura esa situacion, y que afortunado que no me toco vivirla... Tambien conoci a un chino de Beijing que recorria China con una amiga en una mini bicicleta de esas que se doblan, y caben en una maleta. De hecho parecen de juguete, pero el hombre me dijo que de Beijing hasta aca solo se tardo 20 dias! Y yo quejandome del tiempo...
Y tambien conoci a Isabel, una chica española re buena onda, que aposto conmigo a que se compraba una bici y seguia viaje como yo en ella, si me ganaba al ping pong. Y por culpa de mi reves patetico, efectivamente gano la apuesta en el ultimo punto y se aprovecho de mi 'experiencia' rutera (ja!) para comprarse su nueva compañera de viaje, para marcharse a Laos. Buen viaje para ella!
Lo bueno es que eventualmente recogi mi visa para Vietnam. Y me doy en cuenta que mis dias comienzan a estar contados en China, ya se acabo la aventura de casi un año llendo y viniendo por sus regiones llenas de constrastes... Esa China que esta atrapada en la imagen que uno tiene del pais clasico lleno de historia y dinastias, y del dragon que esta despertando para llenarse de megaciudades y comerse el mundo... China... tan llena de recuerdos y de bonitos momentos... en fin, hasta para quererla es de extremos: hay dias de odio visceral, pero tambien hay otros en que te nace por China y su gente un cariño que te calienta el corazon.
Ya me habia acostumbrado igual a su creencias, a su comida, a su gente, a sus extravagancias y cosas bizarras. Mucho tiempo. Pero igual, creo que igual me hara bastante falta. Pero el camino no se detiene, y Vietnam ahora esta a tiro de piedra...
domingo, 11 de mayo de 2008
Hacia Kunming
La ruta de Xishuangbanna hacia Kunming fue verdaderamente lenta y a veces tortuosa. Las carreteras (mayormente destapadas) estaban llenas de derrumbes y subidas difíciles, atravesando las montañas de Yunnan.
Saliendo de Jinghong, a unos 40 kms al este queda el pueblo de Menghai. Es un pueblito rodeado de aldeas de gente Dai, y que por cierto, tiene el famoso "Parque de Minorías Dai" o algo así... basicamente es una especie de zoológico para que los turistas vayan y se diviertan con las minorías... vean sus casas y demás... Ugh. Definitivamente no muy interesante para mi. Además, el precio de entrada para éste parque era bastante costoso, en comparación con otros lugares de interés... En fín, no será ésta mi primera vez que pague por ir a un zoológico de humanos, de niñas vestidas con sus trajes tradicionales que me piden unos cuantos Yuan para ponerlas a bailar...
De Menghai salí para Menglun, otros 40kms más de carreteras curveadas bordeando el Mekong, en un día particularmente caliente. Llegue bién entrada la noche, y me quedé en un hotelucho en la estación de buses, que en realidad era el más barato del pueblo... 30 Yuan habitación triple con baño para mi! Yay!
Al otro día, era día de exploración. En Menglun queda el jardín botánico de Xishuangbanna, que es el más completo y grande de toda China y de la región. Ubicada en una especie de península o isla formada naturalmente por el río, tocaba cruzar por un puentecito peatonal el río Mekong... Es tan grande que no es posible recorrerlo todo en un día, y lo curioso es que no lo cierran por la noche. Estuve recorriendolo hasta bién entrada la noche, perdido entre árboles raros y flores exóticas. Finalmente, cuando ya tuve lo suficiente de esfuerzo físico del día, traté de buscar la salida... Misión imposible. Estaba metido en una jungla (literalmente) sin más luz que la de la luna que estaba tapada por las nubes...
Eventualmente salí por una parte que estaba exactamente en el lado opuesto del parque, por lo para rematar el día tocó caminar un par de largas horas hacia el hotelcito, cuando ya toda la gente estaba o durmiendo o en el Karaoke...
Saliendo de Jinghong, a unos 40 kms al este queda el pueblo de Menghai. Es un pueblito rodeado de aldeas de gente Dai, y que por cierto, tiene el famoso "Parque de Minorías Dai" o algo así... basicamente es una especie de zoológico para que los turistas vayan y se diviertan con las minorías... vean sus casas y demás... Ugh. Definitivamente no muy interesante para mi. Además, el precio de entrada para éste parque era bastante costoso, en comparación con otros lugares de interés... En fín, no será ésta mi primera vez que pague por ir a un zoológico de humanos, de niñas vestidas con sus trajes tradicionales que me piden unos cuantos Yuan para ponerlas a bailar...
De Menghai salí para Menglun, otros 40kms más de carreteras curveadas bordeando el Mekong, en un día particularmente caliente. Llegue bién entrada la noche, y me quedé en un hotelucho en la estación de buses, que en realidad era el más barato del pueblo... 30 Yuan habitación triple con baño para mi! Yay!
Al otro día, era día de exploración. En Menglun queda el jardín botánico de Xishuangbanna, que es el más completo y grande de toda China y de la región. Ubicada en una especie de península o isla formada naturalmente por el río, tocaba cruzar por un puentecito peatonal el río Mekong... Es tan grande que no es posible recorrerlo todo en un día, y lo curioso es que no lo cierran por la noche. Estuve recorriendolo hasta bién entrada la noche, perdido entre árboles raros y flores exóticas. Finalmente, cuando ya tuve lo suficiente de esfuerzo físico del día, traté de buscar la salida... Misión imposible. Estaba metido en una jungla (literalmente) sin más luz que la de la luna que estaba tapada por las nubes...
Eventualmente salí por una parte que estaba exactamente en el lado opuesto del parque, por lo para rematar el día tocó caminar un par de largas horas hacia el hotelcito, cuando ya toda la gente estaba o durmiendo o en el Karaoke...
sábado, 26 de abril de 2008
Kunming Outdoor Music Festival
Temperatura perfecta. Decenas de bandas de géneros tan distintos, como blues, dance, hip hop, punk, rock, tecno, metal. Varios cientos de personas dispuestas a pasar un buen tiempo. Minivans llenas de provisiones de cerveza que vienen y se van frecuentemente. Fogatas con guitarras y tambores por las noches... Woodstock, tiembla de miedo, que acá llegó tu primo lejano chino, el Kunming Outdoor Music Festival (昆明露天音乐节)Endless Torture, No Answer, Tribal Moons, Quebec Redneck Bluegrass Project son algunos de los nombres famosos (!?) de las bandas que armaron la fiesta en Kunming. Pero el hecho que no salgan en The Rolling Stone no significa que no hayan sido un éxito rotundo, y que la gente no se haya divertido como enana... Tres días completos de música, de sonido, de amigos y buena energía. Tres días de dormir en carpas, de comer comida basura, de calentarse frente a la fogata, de bailar y jugar al frisbee...
Y quién dice que los chinos no se saben divertir? Es más, una noche, un par de camiones del ejército rojo llegaron en medio de sirenas y pitidos fuertes... En medio de la confusión de la gente que pensaba que el festival iba a ser clausurado, luego de unos minutos los soldados se formaron ordenadamente y comenzaron a marchar marcialmente... hacia el puesto de cervezas... Y no lo he inventado, hay fotos que lo demuestran!!!
Mas fotos, en mi flickr.
martes, 22 de abril de 2008
Bienvenido sea sumercé a Kunming
A Kunming llegás desde Dali en uno de esos particulares buses sleeper o coche-cama, que fueron diseñados por alguien con un gran sentido del humor, que se pasó días enteros sobre un pedazo de papel imaginando los pequeños detalles para hacer de un viaje la experiencia más miserable posible, con el fin ultimo de no dejar dormir a nadie sobre sus buses... si tuviera la lista de diseño conmigo, estoy seguro que diría algo así como:
En fin, una experiencia linda. Aunque no tan linda como aquella del tren en silla dura, por casi treinta horas... Pero bueno, retomando a nuestras crónicas de la National Geographic criollas, Kunming es una ciudad ubicada al suroeste de China, capital de la relajada provincia de Yunnan. Recién entrando en ella, ves que arbolitos y palmeras bordean las calles, y que se logra distinguir el azul del cielo, a diferencia de incontables ciudades de nuestra querida China.
- Bus viejo y desvencijado, que le suene hasta la pintura
- Camas estrechas y pequeñas, únicamente aptas para enanos, french poodles, o niños menores de 7 años
- Sistema de temperatura que varíe desde el ambiente apto para un oso polar, hasta calor tropical pegajoso que incomoda hasta a los mosquitos.
- Reflectores con luces halógenas de alta potencia que taladren los párpados cerrados de las personas para hacerles imposible tener un sueño tranquilo.
- Multiples paradas en los sitios más remotos y absurdos: importante, que no sean de utilidad, es decir, que no haya ni baños ni puestos de comida.
- No disponibilidad de cestos de basura, para que la gente que come semillas de girasol y patas de pollo las escupa por todo el piso, que obviamente no es limpiado nunca.
- Una variadísima colección de tres canciones de pop chino que se ponen en loop una y otra vez, a un volúmen que sería capaz de levantar a Lázaro del más allá...
En fin, una experiencia linda. Aunque no tan linda como aquella del tren en silla dura, por casi treinta horas... Pero bueno, retomando a nuestras crónicas de la National Geographic criollas, Kunming es una ciudad ubicada al suroeste de China, capital de la relajada provincia de Yunnan. Recién entrando en ella, ves que arbolitos y palmeras bordean las calles, y que se logra distinguir el azul del cielo, a diferencia de incontables ciudades de nuestra querida China. También cuando entrás a Kunming, un letrero familiar te da la bienvenida:
"Welcome to the City of Eternal Spring"
Bienvenido a la ciudad de la eterna primavera... Habiendo vivido en una, y viajado en otras cuantas, me hace pensar en la originalidad de los asesores de imágen de la querida tierra de mis ancestros... Pero bueno, la verdad que el clima y la altura de Kunming hacen que andar por ella sea un paseo. Cuando me bajé del bus este, vi un amanecer espectacular que parecía imposible de ver en las megaurbes Chinas. Aunque Kunming no es una gran ciudad para los estándares chinos, solo tiene unos tres o cuatro millones de habitantes, lo que es practicamente un barrio en ciudades como Shanghai o Beijing.
La gente en Kunming es más relajada, mas pausada, se ríe más fácil, más Caribe supongo yo. La temperatura calienta un poquito a las personas y retira de los cuerpos las prendas que sobran. En las calles, dicen por ahí algunos estudios bastante serios, que las nenas son más lanzadas y se visten con la menor cantidad de ropa de las capitales chinas... Es un axioma que habrá que estudiar con mayor detenimiento, supongo.
De cualquier manera, estaré unos días más en Kunming. El primer objetivo (creo), es averiguar el tema de la mítica (y burocrática) visa de Vietnam. El segundo objetivo, es ir a un festival de música que hay en la ciudad, y que dicen que será divertido. Amanecerá y veremos!!! O bueno, como ya amaneció, espero ver en unos momentos...
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