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jueves, 28 de febrero de 2008

Finales y comienzos del camino

...Recordando a Suzhou...

Y entonces uno termina por apegarse a lo que ve todos los días. A ese estilo de vida que uno se apropia. Las cuatro paredes que uno llama casa, los trozos de tela que tenés colgados en el armario son más que ropa, las hojas muertas que son aquellos libros que tanto amás. Y con cada día que pasa te sentís más y más cómodo con esa ilusión, con ese espejismo a la que rotulás tu vida. La sola idea de perderlo todo, de cambiar ese algo por otro algo es inquietante.

Pero bueno, todo está pasando allá afuera, el mundo (já! el universo!) cambia, duerme, se despierta, se mueve, estornuda. Nada, por mucho que uno quiera, permanece igual.

Siempre llega el momento de una última mirada, una última despedida antes de dar media vuelta y salir. De dejar todo atrás y marcharte con la ropa que tenés puesta y algunas cuantas tonterías en la mochila que tenés colgada en los hombros.

Te mojás el dedo con saliva, pasás la página y lees las últimas dos o tres frases del capítulo. Tomás una pausa, estirás y respirás profundamente. Pensás en el almuerzo, o en que te rasca debajo de las medias, o en que estás absolutamente perdido en el tiempo. Pensás en esa o en cualquier otra tontería similar. Pero al rato dás vuelta nuevamente a otro capítulo en ese librajo, encantadoramente adictivo, que llamás vida.

Pero nada que hacer. Así sean muchos, muchísimos los lazos que creás, así te llenés de tantísimas cosas que crees que sos vos, por más caliente y cómoda que sea tu casa, en el fondo uno resulta siendo tan solo un viajero, sin otra ni más grande posesión que el presente, los recuerdos de un pasado que guardás en la mochila, y las ilusiones de un futuro en los ojos.

Y eso está bién. Otro comienzo, otro final.

viernes, 15 de febrero de 2008

Me recibio Shanghai (con batazo en la cabeza)

Bueno, y NUEVAMENTE estoy en la que ya estoy coronando como ciudad mas DETESTABLE de China... Por que siempre tiene que pasar algo en Shanghai? El tema es que hace un par de dias empaque todo en la mochila nuevamente, planee todo al detalle porque (vaya uno a saber por que) Shanghai siempre me recibe con una trompada en la cara. Compre los tiquetes del tren con varios dias de anterioridad, y me asegure que en el hostal donde me iba a quedar me iba a guardar una reserva. Les deletree mi nombre y les repeti mil veces la fecha. Y bueno, dos dias despues, ocho de la noche, llego con dos mochilas pesadisimas a Shanghai y.... mi nombre por ningun lado. Efectivamente, luego de buscar por un buen rato se dieron cuenta que la reserva la hicieron para otro dia diferente... Como siempre, trate de manejar la situa calmado hasta que tienen el descaro de decirme que es mi culpa por hacer la reservacion por telefono y no personalmente. PERSONALMENTE.... OK, si estas en Timbuctu y quieres ir a Shanghai, te toca con unos cuantos meses de anticipacion venir y hacer la reserva personalmente para poder volver despues... dios santo. Servicio al cliente, INEXISTENTE.

Pero bueno, igual como dicen por ahi mientras hay vida hay esperanza. La noche es joven y en ultimo caso, siempre estan los cafes internet para dormir. Yey!

Por cierto, lo del permiso de viaje a Tibet esta mas enredado que un bulto de anzuelos... Al parecer no hay agencias de viajes en Shanghai que hagan esa vuelta, toca viajar a Chengdu o a Xining para hacer eso... Me tiene pensativo. En fin.

domingo, 10 de febrero de 2008

Fuego en el cielo

Estos últimos días, y por lo que entiendo los que vienen, han sido bastante... ruidosos. Si bien nuestros queridos hermanos de la querida república China son algo parcos en las celebraciones, en el Año Nuevo cambian su actitud radicalmente... dejan el trabajo y sus preocupaciones de dinero de lado y toda la familia se dedica a comer y a lanzar fuegos artificiales. Pasas por los restaurantes o las casas y sin importar lo opulento o humilde que sean, generalmente están todos sentados alrededor de la mesa redonda, compartiendo los platos especiales para éstos días. Y bueno, cuando ya están totalmente repletos se dedican a los segundo.

Sea día o noche, sean ancianos o niños, inundan las calles con sus paquetitos curiosos, rojos, azules amarillos. Y luego de despejar un poco la calle, cualquiera de ellos toma un cigarrillo, un fósforo o un encendedor, y con seguridad prenden ese pabilo que sale y al rato comienzan a salir chispas, fuegos, estrellitas, con esas furiosas explosiones con las que, según sus tradiciones, espantan a los espantos, ahuyentan a los malos espíritus.

Y no es por nada que todos salgan a las calles en un continuo de explosiones y luces que a momentos recuerdan una zona de guerra, puesto que fueron los chinos los que hace cientos de años inventaron la pólvora. Es increíble el número de lugares que en la calle, abiertamente venden cualquier cantidad de paqueticos de pólvora. Desde las inofensivas chispitas que les encantan a los ninos hasta los tacos explosivos enormes que pueden despertar a todo un barrio a medianoche. Siendo honestos, al principio se ve bonito el fuego en el cielo, las explosiones de todos los colores y formas que lastiman frecuentemente a las nubes. Pero después de un tiempo, se vuelve algo repetitivo, algo ruidoso, algo que esperas que se acabe rápido para poder irte a dormir. Pero no acaba... Al menos no en esta semana.

Ojala que este año no hayan muchos quemados, especialmente niños...

viernes, 8 de febrero de 2008

Feliz año nuevo Chino!

¡新年快乐!


Feliz año nuevo Chino! Que éste nuevo año de la rata sea propicio, esperemos que no nazcan muchos nuevos políticos!!!

El año nuevo chino es una grandísima festividad en la que las personas que no están trabajando o estudiando en su ciudad natal (mas o menos el 80%) quieren volver a casa con sus familiares. Algo así como la semana de vacaciones de fin de año en latinoamérica, que va desde navidad hasta el año nuevo, solo que acá no trabaja absolutamente nadie... ni restaurantes, ni mercados, nada de nada!

El famoso festival del año nuevo chino es una de las fiestas más importantes para los chinos acá y en todo el mundo. También es conocido como el festival de primavera (que éste año de primaveral no tiene nada!!!) o el festival del año nuevo lunar porque está basado en el calendario lunar, en vez del calendario gregoriano que es el que usamos en suramérica y practicamente todo el occidente. Ésta fiesta es una ocasión muy celebrada principalmente debido a que es el tiempo en que la gente se libra del trabajo y el estudio para reunirse con la familia, pareja y/o los amigos.

Aunque las celebraciones del año nuevo chino generalmente duran solamente unos pocos días, a partir de la víspera del año nuevo, el festival en sí dura en realidad como unas dos o tres semanas. Se inicia en el día 24 del 12 mes lunar que este año cae el 7 de Febrero. Las tradiciones dicen que en ese día, varios dioses del panteón taoísta suben al cielo para presentar sus respetos e informar acerca de los asuntos hogareños al emperador de jade, la deidad suprema del taoísmo. Según la tradición, las familias honran esos dioses quemando papel moneda para pagar sus gastos de viaje. De hecho una tradición consiste en darle a los niños sobres de color rojo llenos de dinero también. Otro ritual interesante consiste en ponerle azúcar a los labios del dios de la cocina, una de las deidades que viajan, para asegurar que él presente un informe favorable al emperador de jade o mantenga el silencio (en caso que se hayan portado bastante mal).

Sin embargo, el festival del año nuevo chino no es solamente diversión y rituales para los chinos, y hay ciertos tabúes y supersticiones de la antigüedad que todavía prevalecen hoy en dia... Por ejemplo, la gente cree que barrer el piso durante los primeros días del año nuevo es de mala suerte, porque uno puede accidentalmente barrer la buena suerte y riqueza de uno fuera de casa. También en éstos días se prohíbe severamente el lenguaje malo y hablar de la muerte. Hay que mantener encendidas las barras de incienso y las velas de los altares día y noche para promover la longevidad; y algunas familias esconden los cuchillos y las tijeras para evitar que uno accidentalmente corte el "hilo de la buena suerte" en el año que viene. Tampoco se pueden cortar las pastas o noodles porque simbolizan longevidad y buena vida. De hecho en este cafe internet desde donde estoy escribiendo ha estado oliendo a incienso todos estos días...

En fin, por todas estas cosas y por la importancia tan grande que le dan a esta única festividad, varios días antes de la víspera del año nuevo chino, la gente que vive lejos de sus familias comienza a prepararse para viajar a casa. Muchos comienzan el recorrido el día anterior para evitar congestiones. Aquéllos que dependen del transporte público generalmente acampan en bolsas de dormir en los aeropuertos, estaciones de tren y terminales de buses para asegurarse de obtener las reservaciones de la fecha en que viajarán, y los boletos usualmente desaparecen al momento que son puestos a la venta. Los trenes, buses y aviones están siempre llenos. Para los chinos no importa cuán pesada sea la jornada, se considera que vale la pena soportar todas las inconveniencias una vez que la familia se encuentre reunida en la mesa para la cena del año nuevo, la comida más importante del año. Mejor dicho, no importa cuáles sean los cambios a través del tiempo, la noción de reunirse con la familia siempre se encuentra en el centro de las celebraciones del Año Nuevo chino. Bonito no?