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sábado, 14 de junio de 2008

Camino a la frontera

Y las lluvias siguen, y siguen. Y los caminos, continúan empeorando. Pero no es que las carreteras en China estén hechas un desastre... Justamente lo contrario. Los Chinos andan ocupadísimos trabajando en mejorar la infraestructura vial, creando súper autopistas por todas partes, de alta velocidad. El tema es que justo por ésto los vehículos, ejem, menores como los burros, caballos, búfalos y bicicletas no pueden transitar por ellas. Entonces están condenados a usar los caminos de segunda categoría, aquellos que ya ni siquiera reciben mantenimiento por el gobierno. Obvio, entonces éstas carreteritas están llenas de cráteres y de mierda de búfalo... ah, y eventualmente pasa por ellas uno que otro ciclista perdido, en camino a Vietnam.

Desde Yuanyang hasta Hekou, la ciudad fronteriza con Vietnam, son unos 220 kilómetros. El primer trayecto fué hasta Manhao, un pueblucho de casas de tejas de zinc y bambú, que quedaba a 90kms. El caserío tenía un par de restaurantes y una estación de policía, pero ni rastros de algo que se asemejara a un hotel, albergue, algo así. En la estación de policía, me atendió el intendente. El tipo en cuestión, estaba viendo televisión con los pies en el escritorio, muy elegantemente vestido con tan solo sus sandalias y sus calzoncillos blancos, me dice que me despreocupe, que a unos 10 kilómetros más adelante hay un hotel de camioneros, donde puedo pasar la noche. Supongo que no hay mucha acción en el área, para que el tipo esté con semejante frescura... Pero igual ni los policías, ni la gente en calzoncillos es algo que particularmente me guste, así que "muchas gracias, muy amable, que le rinda con su programa de tele", y de nuevo a buscar el famoso hotel, esperándome lo peor.

Pero no estuvo tan mal, la verdad fue una habitación enorme, con balcón, baño decente (sin hueco en el piso) y vista al río. Estaba en el mismísimo Manhao Marriot (plop!)!!! Lo único no tan interesante, es que estaba al lado de una carnicería-restaurante y de un KTV. En la carnicería, todo el día se la pasaban sacrificando reses y búfalos, y gente comiendo carne. Y en el KTV, bueno, toda la noche se la pasaron también comiendo carne... otro tipo de carne.

Al otro día, hora de seguir camino al lado del Hong He, o Río Rojo. Y apenas salí del hotel, empezó a diluviar. La carretera, que antes tenía barrizales y huecos esporádicos, se convirtió en un camino sin pavimentar con un permanente fluir de barro. No habían autos ni buses, solamente unos enormes Jeep 4x4 que servían como transporte público. En una de esas, caí en un río charco tan profundo que la cicla no se podía ni mover, y ahí con dificultad salí de a pocos, y me tocó obligado quedarme escampándome de la lluvia debajo de la super autopista, por donde los bienaventurados podían pasar sin problemas. Al rato llegó un carro, que también escampó en el mismo lugar. Obvio, lo de siempre, se bajan los tipos y me miran como a un alienígena. Después de saludar y de la charla corta de siempre, me dicen (claro, cómo no) 'pero... pero es que es temporada de lluvias!!!'! Si, si... pero nada que hacer, ya era hora de salir de China y bueno, show must go on. Nadie muere con un poquito de agua.

Eventualmente, el #$^%&$% aguacero disminuyó un poquito, y pude seguir adelante. Pero la carretera no mejoró... y así, de nuevo cubierto de barro hasta el alma, seguí hacia Hekou (en chino traduce: boca del río) que me recibió ya de noche. Pero aprendí un par de datos importantes: el barro seco y la cadena de la bici no son buenos amigos. Y otra, en la tienda "especializada" donde compré las maletas, en la misma donde me juraron y rejuraron que eran impermeables, y casi a prueba de balas... Bueno, todos ellos estaban equivocados. Entre un gran bloque de barro seco, logré encontrar mi desodorante y mi cepillo de dientes...

viernes, 13 de junio de 2008

Yuanyang, revisitado

La idea era ir de nuevo a Yuanyang, separado solo por 40 kilometros. Pero habia un pequeñisimo detalle... Si Nansha estaba a 300 metros sobre el nivel del mar, Yuanyang (Xinjie) estaba a unos 1800 metros. O sea que eran 40 kilometros en los que tenia que subir 1,500 metros! Una cuesta para nada despreciable... Pero hacia un lindo dia, y ya estaba limpio de barro (y de malas energias).

Fueron tres horas y media de subida (y sudada!) pero eventualmente llegue apenas para el almuerzo y para el mercado semanal. Lastima que no queria comprar un bufalo, porque este era el momento perfecto, ademas que estaban en promocion... PERO, si me tome mis tres raciones de fideos de arroz (mi xian). Hay que cuidar la forma!

Yuanyang, aparte de estar de camino hacia el sur, es un pueblo incrustado en el centro de las montañas, lleno de paisajes absurdamente bonitos y minorias de todos los estilos y colores. Pero esta vez, tambien me sirvio para una parada de unos dias, obligada por el hecho de que mi visa de Vietnam no empezaba sino hasta mitad de Junio... o sea que me toca esperar un tiempo mas. Pero no esta del todo mal, porque sirve para seguir estudiando fuerte el idioma de Vietnam, para al menos no morirme de hambre y poder pedir indicaciones de la ruta alla... Ah y aparte me pude terminar (al fin!) el libro de Los hermanos Karamazov que me estaba haciendo un peso bestial en la mochila! Lo bueno fue que lo cambie por otro par de libros menos pesados, uno, el archireconocido Diarios de Motocicleta del buen Che, y el otro, uno sobre la historia reciente y sangrienta de Camboya... A ver si nos culturizamos carajo!

Mucha gente de paso habia en el hotelito, pero en particular fue impresionante el tema del unico profesor de ingles de Mianyang, una de las ciudades que fue afectadas mas duramente por el terremoto de ya hace un mes. El tipo este, un ingles de unos veintitantos, nos contaba todas las historias jodidas que habia visto y vivido, de hecho nos mostro las fotos de su pesadilla en Sichuan, y su obligada partida. Increible tantos miles de muertos, tanto sufrimiento, tanto dolor, a tan solo unas centenas de kilometros mas al norte, mientras uno sigue en otras preocupaciones tan esteriles... que en la comida, que en el taller, que en el hotel...

"Life is what happens while you are all busy making plans"
"La vida es lo que pasa mientras estas tan ocupado haciendo planes"

- J. Lennon

jueves, 12 de junio de 2008

Jianshui -> Nansha

De nuevo en Yuanyang, esta vez con la bici reparada y con un par de dias que quemar. Desde Jianshui, la carretera (90 kms) estuvo llena de subidas y bajadas, pero acompañado de paisajes de montañas, cubiertas de terrazas de cultivos y bosques llenos de bruma. Por el camino hay algunas minas de carbon, y camiones entran y salen permanentemente... de hecho, en varios sectores solo se ven camiones de carbon en el camino. Pero lo curioso es que a cada lado del camino, esporadicamente se ven mujeres con canastas a la espalda recogiendo algo... Que? Pedacitos de carbon que los camiones dejan caer en la carretera, a causa de los baches. Y claro, porque el carbon y el petroleo estan subiendo de precio astronomicamente en China!!!!

Lo mejor del viaje fueron los ultimos 20 kilometros, que fueron completamente en bajada, en carretera desierta y con paisajes lindisimos... El tema es que el estado de la carretera no fue optimo, lleno de huecos y segmentos totalmente llenos de pantano. En una de esas bajadas, iba yo feliz y contento cuando un sonido de *CRACK* y luego un permanente tintineo me asusto un poco. Al principio, todo parecia bien, pero luego de una mejor inspeccion me di cuenta que el pannier, o el 'portaequipajes' de la cicla estaba muy flojo. Y claro, por toda la cantidad de huecos y sufrimiento que tuvo que soportar la bici, una de las piezas de soporte se perdio y el pannier estaba practicamente soportado solo por un lado, haciendo que se moviera de un lado a otro bien amenazadoramente... Asi que no mas downhill a toda por hoy, porque en una de esas se rompe el pannier y ahi si quedo listo para la foto.

Finalmente, al final de la bajada, el Rio Rojo (Hong He) me esperaba con sus arenas y sedimentos de color rojizo. Pero tambien me esperaba un aguacero terrible, que no ayudo mucho para el estado de la carretera y para la averiada bici. De ahi hasta Nansha, otros 10kms bordeando el rio, donde fue casi imposible encontrar un mecanico de bicicletas, puesto que la ciudad al ser tan montañosa, absolutamente NADIE tiene bicicleta... Solo motos y carritos de golf (que sirven de transporte publico).

De hecho, logre arreglar el tema del tornillo este en un restaurante que quedaba junto a un taller de motos (que por cierto no tenian el tamaño de la pieza que necesitaba). El 'cocinero' del restaurante, al ver esto me llama y me dice que el tiene la pieza que me falta, y efectivamente, luego de unos minutos de ensayo-y-error mi pannier queda como nuevo! Bueno, casi... porque no le cabia una gota de pantano!!!

Estaba destrozado, lleno de pantano de pies a cabeza, con hambre, asi que le pedi al Sr. chef-mecanico el mismo Yangzhou Chao Fan (arroz salteado con huevo y jamon) antes de buscar hotelito frente a la estacion de buses.

Y claro, no podia faltar la mei mei del dia buscando sus negocios nocturnos tocandome a la puerta... Otra noche mas en China, de hecho, una de las ultimas.


Dato autista del dia: Numero de 'hellos' que me gritaron en el camino = 23

lunes, 9 de junio de 2008

Jianshui

Jianshui es una de esas ciudades que tienen su encanto propio, aunque no aparezcan tampoco en ninguna guía de viajes. Con una historia de miles de años, guarda dentro de sí algunas joyas históricas y culturales, cientos de templos, decenas de reliquias culturales, y por eso durante cientos de años fue reconocida en China como "la ciudad cultural del imperio".

Tiene uno de los templos más famosos del país, que es el templo de Confucio. Éste es el segundo templo de éste tipo más grande en China, después del original templo de Confucio ubicado en Qufu, Shandong. Diseñado a manera de palacio, éste templo es espectacular para pasar un día lento y descansado, para leer en el jardín, para acostarse debajo de un árbol a no hacer nada... Tuve la suerte que en esa tarde, había una presentación especial de música que los monjes (o académicos o ... no sé!!) andaban haciendo en ese momento. Bastante surreal... pero interesante!

Jianshui además tiene el "famoso" puente de ShuangLong... en teoría, una reliquia de todo el país. Quedaba como a 5 kilómetros fuera de la ciudad, y la verdad... ehm, no se si no es que los puentes antiguos no son mi cosa, pero para mi solo era un puente viejo... nada impresionante.


En fin, Jianshui fue un buen lugar para pasar un par de días, mientras al cielo le da por escampar... El siguiente destino, YuanYang, nuevamente, que curiosamente queda de paso hacia la frontera. Me alegra, porque alrededor de el quedan decenas de aldeas y pueblitos pequeños, llenos de paisajes espectaculares, buena comida, minorías y gente interesante.

lunes, 19 de mayo de 2008

Terrazas de arroz de Yuanyang






Click en las imágenes para verlas más grande.
Ver más imágenes en mi flickr.

martes, 13 de mayo de 2008

China, estremecida

Y, tristemente, al parecer las catástrofes siguen afectando fuertemente a Asia... Luego del reciente desastre natural de Myanmar (Burma), el turno ésta vez le tocó a China, en la provincia de Sichuan, un lugar que estuve recientemente.

Ayer, a eso de las dos de la tarde estaba montado en un tuk tuk, adentrandome en las montañas cercanas al pueblo de Yuangyang (元阳) , por caminos destapados en bastantes malas condiciones. Eventualmente llegamos a las espectaculares terrazas de cultivos de arroz y luego de encontrar un lugar perfecto para ver el atardecer reflejado en los campos de arroz, sonó un teléfono celular repetidas veces (y eso que andabamos en la mitad de la nada). Su propietario, otro viajero que recién llegaba también a ver el atardecer, contestó y habló brevemente. Cuando colgó, al mejor estilo de algún anuncio parroquial, dijo que había pasado un terremoto en China, en la cercana provincia de Sichuan y que habían algunos cuantos muertos. La verdad no me imaginé mayor cosa, porque no sentí el temblor, y el paisaje estaba alucinante.

Al caer la noche, con un amigo de Taiwan, como pudimos fuimos caminando con las mochilas a una aldea cercana, donde nos quedamos en la casa de una familia local. Nos contaban que en las noticias se hablaban de alrededor de cien muertos y algunos daños materiales en Sichuan, Qinghai, Chongqing y hasta en la provincia donde estamos, Yunnan. Pero esta noticia se perdió en una noche en la mitad de la montaña, en medio de campos de arroz e historias y anécdotas que contaban los dos viejos buenísima gente que manejaban la casa.

Al día siguiente, antes de despuntar el alba, e incluso antes que los campesinos locales salieran a trabajar el campo a plantar arroz y preparar los cultivos, salimos armados unicamente de la ilusión de ver un único amanecer (y obviamente también cargando las cámaras y unas ganas de dormir gigantes). Y pues bién que fuimos premiados, porque detrás de la bruma y las montañas, eventualmente salió ese enorme disco de rayos de color cobre que, como todos los amaneceres, calentó la mañana y los corazones.

De vuelta a la casa de la familia Yu (?), en el desayuno (en el que por cierto hubo leche de verdad verdad luego de muchísimo tiempo sin ella) contaban que la situación del terremoto había empeorado: las noticias decían que iban casi por los mil muertos y daños materiales incontables. El tiempo de desayuno no fue el más feliz de todos, especialmente porque había gente conocida en Sichuan y las comunicaciones estaban totalmente cortadas, por lo que estaban bastante preocupados. Y así dejé la aldea atrás, en medio de despedidas un poco sombrías y tristes, pero igual con ese poco de optimismo y resignación que caracteriza a la gente del campo en China

Ya en el pueblo de Yuanyang, luego de hacer check-in en un hotelito anónimo pero decente, salí al café internet o wang ba (网巴) a revisar las noticias, y efectivamente ahora van en que más de diez mil personas han perdido la vida, con incontables daños materiales, incluyendo una ciudad literalmente borrada del mapa, carreteras destrozadas y hasta trenes descarrilados. Un fuerte, fuertísimo golpe para China

En detalle, el terremoto de casi 8 grados en la escala de Richter fué en la provincia de Sichuan, al centro/sur de China. Sichuan es una provincia vecina que queda al norte, donde estaba yo hace algo más de un mes... el temblor se sintió fuertísimo en toda China, incluyendo a ciudades lejanas como Beijing y Shanghai que quedan a varios miles de kilómetros más lejos. También se sintió en países vecinos, como Vietnam, Tailandia, Myanmar y hasta India.

El epicentro fué una ciudad al noroeste de Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, donde van más decenas de miles de desaparecidos, edificios totalmente destrozados, además se fue la luz en toda la zona (de más de 12 millones de habitantes) por varias horas. Los aeropuertos y trenes se paralizaron completamente. Tampoco hubo internet ni teléfono. En una palabra, caos. Caos y desolación

Mis pensamientos están con aquellos caídos y con sus familias, y con todos aquellos que están trabajando codo a codo por salvar más vidas y reconstruir lo perdido...

Fotos: Xinhua