Performancing Metrics

: relatos de una mochila :: junio 2007

viernes, 29 de junio de 2007

Sayonara, Nihon!

Salgo al puerto de Kobe, porque en unas cuantas horas, tengo que abordar el barco que me llevara si Dios quiere a China.

Dos dias cruzando el mar que separa Japon de China....

Se les quiere y recuerda a todos.

Un abrazo, con olor a mar.

jueves, 28 de junio de 2007

Bici-Kyoto

Finalmente logre alquilar la bicicleta!!!!! Ya me estaba haciendo bastantica falta... aunque me imagino que mis dos ninas (en Bogota y Medellin) deben estar super celosas porque me monte encima de una Japonesita! En fin!

Sali bordeando el castillo de Nijo-jo que queda a un par de cuadras del hostal. Pase por Nishikikoji-dori, que es el mercado mas famoso de Kyoto, por la cantidad de productos frescos (y raros) que podes encontrar. Mucho color, mucho olor. Luego, tome por la calle "Goyo", o Gojo-dori, como dirian los locales. Esta callecita me llevaba directo al area del templo de Kiyomisu-dera (me lo habia recomendado un Japones lo mas de buena gente en el hostal). Resulta que este templo, es una construccion totalmente de madera que fue erigida SOBRE un bosque. Cuando dig sobre un bosque, es literal... Con cientos, miles de vigas de soporte, como esas casas que quedan cerca a la costa que son construidas sobre palustres para que no les entre el agua. Bueno, basicamente lo mismo, solo que las proporciones son mil veces diferentes, y en vez de estar sobre un oceano de agua salada, el templo de Kiyomisu esta sobre un mar de arboles. Una vista verdaderamente bonita, muy magico el contraste entre bosque, templo, montana y arroyos.

Es un lugar tan bonito, que Japon lo postulo para las 7 nuevas maravillas del mundo, compitiendo con sitios como Machu Picchu, las piramides de Egipto, el pueblito paisa en Medellin (uy si, como no...) etc. Aunque por eso, tambien es un sitio muy visitado... Por todas partes habia gente. Pero no importa, porque de verdad valia la pena la muchedumbre.

A las afueras de Kiyomisu-dera, habia un templito chiquito, que ni supe como se llamaba. Resulta que es un templo bien particular, porque el monje que lo diseno, queria que fuera como el vientre materno. El resultado? Un templo totalmente oscuro, en el que no ves nada. Solo te guias por las paredes, y el sonido de algunas pisadas aca y alla. No le tengo miedo a la oscuridad, pero en ese momento, senti un sustico bien en las entranas. Tal vez por la oscuridad, o por lo desconocido, o por no saber donde carajos quedaba la salida, o por estar solo conmigo mismo, o ... no se... solo ese temor visceral, preocupante, amargo.

Lo bonito, es que de un momento a otro, en el centro del oscuro templo (oscuro como boca de lobo, o sea, no ves nada) ves una piedra con un kanji en el centro. El kanji, simboliza la palabra hara, o vientre, centro. Ese centro que siempre tienes que sentir, y que en Aikido o danza o pintura o kendo o ingenieria es el que tienes que pegar a la tierra, sentirlo bien fuerte. Misteriosamente ahi lo senti fuertissimo... Y ahi si, no mas temor... Cosas curiosas las del ser humano, no?

Siguiendo la ruta sobre la bicicleta, pase por mas y mas templos y parques... Kodaiji, el parque Maruyama (de los principales sitios de esparcimiento de los Kyotenses (?)), el Mausoleo Higashi Otani. Un templo que tenia una estatua ENORME de un Buda. Shoren-in. Templo Heian. Muchos lugares bastante bonitos.

Al rato, llegue al centro de Budo. Budo quiere decir el camino de la guerra, y es la escuela principal que agrupa a todas las artes marciales en Kyoto, y es una de las mas tradicionales de todo Japon. Un edificio gris, contrastaba con los gi de los practicantes de las diferentes disciplinas marciales. De cuando en cuando, varios gritos en forma de "kyop!". Lastima el corto tiempo, me hubiera gustado conocer un poco mas...

A las pocas cuadras habia un templo pequeno y muy particular. Era el templo de Sen-oku, o templo de la fertilidad. En el, las mujeres embarazadas oran por un buen parto. Y las esteriles ruegan para que puedan tener un hijo. Lo curioso es que hay estatuas de conejos por todas partes.. por que sera?

Segui hacia el famoso camino del filosofo (no me acuerdo como se llama en Japones), que es un caminito pequeno y solo para ir a pie o en bicicleta, que bordea un arroyo lleno de arboles de arce y flores coloridas. Pasas por varios templos, y varios artistas ves tratando de inmortalizar una escena de un pajaro y unas flores, o un atardecer, o su version manga del paisaje.

Finaliza el camino del filosofo en Ginkakuji, o templo de plata. Este templo iba a ser la contraparte del templo de oro que visite ayer. Iba a ser revestido totalmente con plata. Pero bueno, la idea se quedo en veremos, y solo dejo un templo muy bien disenado, pero sin nada de plata a la vista. La sola imagen mental de verlo cubierto de plata, es bastante majestuosa.

Y bueno, ya caia el atardecer. Tome la calle Imadegawa, pase por la Universidad de Kyoto, y al llegar al rio Kamo, me parecio increible ver a tantas personas comer y banarse en ese rio... Faltan SIGLOS antes que pueda ver lo mismo en nuestros rios, ya sean Bogota o Medellin... lastima.

De camino al hostal, pase por el Palacio Imperial de Kyoto. Vale la pena aclarar que Kyoto fue capital del imperio hace unos siglos, por eso tal vez es que este llena de templos, castillos y edificios monumentales. En el palacio, hay unos jardines amplios y majestuosos, pero a la vez simples. Estos jardines fueron restaurados en la epoca Meiji, porque las casas de los nobles que vivian ahi, se fueron cayendo y pudriendo con el tiempo.

Y bueno, llega aca al hostal, luego de un dia largo en bicicleta (mi trasero es testigo). La que me toco es particularmente bacana... luego subo fotos. Quiero una asi para Medellin!

Entre templos de oro, armas semiautomaticas y el jet-set japones

Queria rentar una bicicleta, pero mire mis finanzas y... Necesitaba desesperadamente cambiar unos cuantos dolares, por yenes. Sali a buscar un banco por una calle larga, por la que me dijeron, estaba llena. Bueno, camine... y camine... y camine. Llegue a un famoso banco y me dijeron que pailas, que ahi no cambiaban, pero que siguiera adelante y encontraba uno que si aceptaba mis dolares gaijin. Hasta me hizo mapa y todo, casi me lleva de la mano, tan querida. Logre hacer esa vuelta (te piden registrar todos y cada uno de los dolares en un formulario), y me deshice de los billetes de un dolar que me gane como "bailarin exotico" en Los Angeles (ja!).

Ya no tenia sentido devolverme a alquilar la bici, entonces mas bien tome un tren que me dejo en la estacion de Saga Arashiyama, en la region de Arashiyama. Esta area solia ser una de las tantas areas de descanso de la realeza en Kyoto. Bordeada de rios y montanas, verdaderamente era bien bonita , contrastando con la jungla urbana Kyotense. El primer paso era el templo de Tenryuji, que dice la leyenda que fue construido porque el emperador sono que un dragon se levantaba de un rio. De ahi el nombre de Tenryu, o Dragon Celestial. El consejero le dijo que eso era que se sentia mal consigo mismo, y que lo mejor para eso era hacer un templo para calmar a sus dioses internos. Y voila, templo construido! Tiene un jardin muy bonito, y como en todos los jardines, dicen que se pone espectacular en la epoca de Sakura, que es cuando brotan las flores del cerezo.

Detras de ese templo, hay un bosque de bambu que te hace olvidar donde estas. Aunque periodicamente pasa un tren para recordartelo bastante poco sutilmente. En Arashiyama se siente un poco el estar en el corazon rural de la region. Mucha naturaleza, mucha gente sencilla, muchos estanques y cultivos de arroz. Sobretodo si caminas por rutas alejadas y secundarias. Luego en el camino aparecio Jojakkoji, un templo grande con sus subtemplos bonitos. Pero mas adelante, sale Gioji a saludarte! Bueno no precisamente, porque toco buscarlo por una hora... pero valio la pena. Gioji es un templo pequenito, todo lleno de verde, arboles y alfombrado por una capa gruesa y hermosa de musgo. Era tan verde que hasta dolian los ojos. Pocas personas (de hecho era el unico), era un refrescante contraste a las multitudes. Curiosamente, tambien habian varios gatos perezosos guardando el templo. Siguiendo por ahi, aparece el templo Takiguchidera, que cuenta la historia de amor rota entre un noble y una campesina. Como la familia del noble le prohibio casarse con ella, se hizo monje, y vivio en Takiguchidera. Una noche, la nina campesina fue a cantarle bajo su templo, pero como el no quiso dejar sus habitos de monje, la nina escribio unos versos tristes con su sangre en una roca, y se tiro al rio para jamas volver.

Mas andar, mas pasos, y me encontre casi por casualidad a Seiryoji, un templo grande, majestuoso, viejo. En uno de sus subtemplos estaban los monjes cantando, rompiendo el silencio, y de lejos se escuchaba bastante solemne.

Luego de mas de medio dia recorriendo la region de Arashiyama, tome un tranvia hasta la estacion de Omuro, que era hogar de mas templos interesantes y famosos. El primero, era Ninnaji, un complejo de templos y jardines amplios y bien bonitos. Luego, pase a Ryoanji, un templo con un jardin bien particular. Resulta que antes (y de hecho hoy en dia tambien), solian hacer los jardines con mucho verde, muchas flores, muchos colores. Este jardin de Ryoanji, para muchos es la quintaesencia del zen, porque es formado solamente por 13 rocas (creo) y mucha arena. Algunos dicen que ese jardin replica los picos de las montanas rasgando un cielo nublado. Otros dicen que son islas, o continentes en un oceano grande y claro. Otros dicen que es un felino atravesando un rio con su cria. Otros dicen que ese jardin es la puerta a la iluminacion sublime...

Tal vez no estoy preparado, porque no me ilumine, y no pude ver los felinos por ninguna parte. Pero si es un jardin zen espectacular, y de una manera extrana, tiende a calmarte los pensamientos, muy al estilo Samatha...

Despues de tanta tranquilidad, segui caminando hacia Kinkakuji. Este sitio, es hogar de un precioso templo de madera lacada (laquerada?) pero cubierto totalmente en oro. Queda al lado de un lago, que refleja de una manera muy, muy bonita todo el cuadro. Lo impresionante, es que ha sido destruido un par de veces, y siempre lo reconstruyen, sin importar el precio! Realmente una vista preciosa, sobretodo porque justo en ese momento estaba llegando el atardecer, y los rayos calidos y naranja del sol le hacian dar un efecto particularmente pictografico.

Mucho habia caminado ese dia, ya estaba medio cansado. Lo bueno, es que en cada esquina hay maquinas dispensadoras de cualquier cosa, y como pasatiempo me habia dedicado a "catar" las diferentes bebidas y comidas raras que habian en exhibicion. Helado de te, gaseosa "cremosa" de melon, gaseosa de durazno,... en fin, la imaginacion es el limite!

Y ahi iba yo, con una gaseosa anonima, en una calle anonima, buscando el camino para llegar al hostal y vi un sitiecito de comidas rapidas anonimo. De hecho era Tako Yaki. Y me sente, y probe estas bolitas ricas de calamar. Y mientras estaba yo ahi tranquilo, unico comensal del momento, de un momento a otro empieza un griterio y luces por todas partes. Va llegando una pequena multitud, presentadora, camarografo, libretista, luminotecnico, y otro guey que lleva como un televisor para que la gente vea lo que esta filmando. Y abalearon de preguntas al senor que estaba haciendo los Tako Yakis. Lo ultimo que me faltaba... claro, y al ver a ese gaijin (o extranjero) con camiseta vistosa de Brasil, me agarraron a preguntas... Wa-ka-ri-ma-zen! (no les entiendo un cu... carajo!) les trataba de decir en mi japones de Sabaneta. Y bueno, en ingles, que que hacia ahi, que si me gustaba el tako-yaki, que de donde era, que por que camiseta de brasil... Y yo en mis fachas luego de todo un dia de caminata bajo el sol y agua! Luego que se fueron y paso el vendaval, le trate de preguntar al "chef" que habia pasado, y medio me dijo muerto de la risa que era para un segmento de comidas de las noticias. El buen Goyo en la farandula Kyotense? juaaaaa

Y bueno, luego de despedirme del sitiecito entre risas, de nuevo a seguir caminando en la noche hacia la casa, viendo tiendas interesantes que vendian desde vajillas comestibles, hasta armas de asalto totalmente automaticas...

Reserve la bicicleta, comi algo, y a dormir.

miércoles, 27 de junio de 2007

Osaka, de segundazo

Mas noodles de desayuno (breakfast of champions, me dijo un irlandes que se comia una ensalada de frutas con helado... partime envidia, partime).

La idea era visitar al Shitennoji, que es el templo Budista mas antiguo de Japon. No se en que parte me enrede con el mapa, y termine por equivocacion en un campo santo gigante que quedaba en el vecindario. Es curioso, de alguna manera rara me siento atraido por los cementerios. Tal vez es esa tranquilidad y silencio, tal vez es que te recuerdan ahi mismo y en tu cara que no sos eterno, tal vez es porque te das cuenta de nuevo que por mas "estrellita" que te creas, a un hueco tambien vas a parar. Ni uno ni nada es eterno. Ni el mismo universo. Ahora se las va dando uno de supernatural, que la muerte solo es un pensamiento tacito, a mil anos luz de distancia...

En fin, volviendo al relato familiar y ameno, justo estaban en una ceremonia religiosa de duelo. Era en un templo viejo y gastado, triste, lugubre. Tan diferente de todos los demas. Ocre, negro, color cafe viejo. Y ahi te das cuenta que en esencia los seres humanos somos la misma vaina. Sin importar si sos de Medellin, Itagui, Santa Marta, Timbuctu, San Pancho u Osaka. Todos somos viajeritos medio tontos, chocandonos por ahi con otras personas, con otras fantasias y otros suenos. Nos reimos, nos enamoramos, nos desenamoramos. Tenemos ilusiones, esquivamos el dolor y buscamos el placer. Nos da tristeza, lloramos, recordamos a los seres queridos. Creemos en algo mas, sin importar lo que sea eso que creamos: Buda, Shiva, Kannon, la Plata, el Destino, Cristo, el Dolor, Amidala, el Placer, Star Trek, Ron Hubbard, Ganesha, el Ekeko, o la Isla de los Famosos...

Somos en el fondo la misma vaina, y sin embargo nos matamos a palos, a pedradas o a bombas atomicas por esas diferencias que creamos nosotros mismos. Que los ojos, que la piel, que el sexo, que las creencias, que el origen, que los papas, que la bandera... Y por lo general, nos vamos dando duro sin siquiera saber por que. Viajeritos tonticos...

BUENO, luego de quedarme un ratote en ese templo (simple y bonito, por cierto) me quede "hablando" con la que atendia en la puerta, como de los origenes del templo, de los origenes de nosotros, etc. Cuando me fui llendo (o sea, es que soy una persona muy importante, lleno de citas y vainas...) nos despedimos y me regalo un par de chocolates deliciosos... Un buen almuerzo por cierto!

Visita al museo de historia de Osaka, no es que sea bestialmente importante, sobretodo si no sos de Osaka... Pero de cualquier manera interesante, y el edificio es imponente.

Luego, me fui a una parte de la bahia donde salia un MEGA TURISTICO bote con forma de la carabela la Santa Maria. Si, esa misma que tenia el Sr. Colon cuando se dio un vuelton por Centro y Sur America. Lo mas chistoso es que los letreros estaban en espanol, con su traduccion al japones.

Es rico sentir el mar, la brisa marina salada que se te pega en la boca. Ver tantos barcos, de tantas nacionalidades, tantos rostros. Son un mundo aparte estos puertos. Un mundo que muy pocas veces uno es consciente. Y eso que solian ser tan importantes antes... Mis puertos son los aeropuertos.

Bueno, la vuelta a la bahia se tarda una hora. Te llevan por los puentes mas famosos, por los sitios interesantes, pero me tocaba estar pendiente de mi mapa porque de ingles, solo dijeron las precauciones de seguridad.

Me baje del barco ese medio sintiendome culpable por ser tan cochinamente turista, pero bueno... Estaba incluido en mi pase de dos dias!!! Que culpa!

Finalmente, ya cayendo la noche, me subi a la torre de observacion del World Trade Center de Osaka, que es un edificio de 256m. Esta torre por cierto es la mas alta de Japon Occidental. Y bueno, arriba estaba mas fuera de contexto... Eran puras parejitas en sillones comodos y blancos. Buscando su privacidad. Privacidad que por cierto un pinche turista armado con Lonely Planet y Canon Powershot, no les permitia tener!

Unas cuantas fotos, una cerveza, y listo. Estaba cansado, y tenia que volver a Kyoto, ahora si a conocerla entre semana, porque en fin de semana Kyoto se pone medio jodida.

La idea es rentar una bici, ya me hace falta "montar".

martes, 26 de junio de 2007

Osaka de primerazo

Dos dias en Osaka.

"Madrugue" hace ya un par de dias y sali tempranisimo a Osaka, para aprovechar los ultimos dias de mi pase de Japan Railways. Voy a extranar los dias en los que podia tomar un Shinkansen hasta para ir a la vuelta de la esquina...

No esperaba mucho de esa ciudad, pero bueno, tan cerquita y no ir por lo menos a conocer el centro industrial y economico de la region de Kansai seria pecado.

Y bueno, el Goyo se baja del tren a buscar la siempre salvadora oficina turistica de la estacion de Osaka. Una chica bastante querida y simpatica atendia, y hasta sabia hablar espanol! Me conto que habia una "ganga", que era un pase turistico para dos dias Osaka, incluia mas de 30 entradas a parques, museos, templos, castillos, etc. Y ademas de eso, te daba por ese tiempo viajes ilimitados en cualquier sistema de transporte publico, tren, metro, tranvia, bus... cualquiera.

Bueno, eran 2,700 yen pero ya en el solo tema del transporte se libraba la inversion. Y a eso, sumarle el tema de las entradas a los templos, museos y parques, ya estaba servido sobre la mesa. No tenia que convencerme mucho la chica, la calculadora nunca miente.

Luego de hacerle un par de preguntas, y recibir un cerro de informacion (literalmente, eran yo no se cuantos miles de paginas en forma de folletos y libros) me daba susto preguntar mas, y como pude me las arregle para organizar tantos papeles. Pero bueno, mejor que sobre a que falte, y ya con un mapa del itinerario de los siguientes dos dias, sali a la calle corriendo a tomar el primer tren. No me gusta correr tanto cuando estoy viajando, pero bueno, esta vez estaba a contra-reloj y habian unos sitios a los que queria ir que cerraban bastante temprano.

Lo bueno de Osaka, no se por que, es que hay muchisimos menos turistas. De hecho te tardas demasiado en ver una cara occidental por ahi. Y la gente es mas tranquila, relajada, mas sinceramente amable.

La primera parada, el museo de arquitectura y vivienda rural de Osaka, un museo que reconstruye en tamano real las casas y la manera de vivir de la Osaka tradicional, de antes de la era Meiji. Todos sus utensilios, habitaciones, artefactos... bastante interesante, sobretodo para ilustrarte un poquitin del modus vivendi de los Japoneses, ese que nos venden en las peliculas antiguas.

Parada, almuerzo, y me comi un Taco Yaki. No, no es un taco, como los tacos parados de carnitas, o al pastor. El Tako Yaki es algo muy de esta region (segun le entendi al senor que me servia) y consiste en bolitas de calamar apanadas. Seis bolitas por 200 yen, lo que la hace una comida rapida bastante apta para mi bolsillo.

Luego, visita al parque del Osaka-jo (o castillo de Osaka). Un paseo tranquilo, para bajar la cantidad abrumadora y impresionante de comida que habia almorzado (seis bolitas humildes de calamares desprevenidos que se dejaron agarrar en el mar). En el parque este, estaba sentado de lo mas de tranquilo cuando una senora se me sienta al lado a ponerme conversa. Luego que le explique de la forma mas formal posible que no entendia ni un rabano de japones, pero que gracias por hablarme, tratamos de hacer switch a ingles, sin mayor exito. Y bueno, no le importo mucho porque empezo a hablar del castillo (supongo, porque lo senalaba) y a mostrarme en el mapa como lugares interesantes. Luego me contaba (creo) que ella era de Nara y que habian cosas muy bonitas tambien. Como ya no importaba que le hablara en Japones, Ingles, Klingon, Swahili o Esperanto, seguimos hablando de las cosas mas profundas de la vida, ella en su Japones y yo en mi Espanol bien apaisado. En fin, fue una manera divertida y bizarra de hacerle el reposo al almuerzo, por decir lo menos!

El castillo de Osaka, es una de las construcciones mas queridas de la ciudad, aunque en realidad es una reconstruccion, pues fue destruido varias veces. Por fuera se ve muy bonito, pero cuando llegas adentro, lo primero que te recibe es un ascensor y un impecable edificio moderno. Con tienda con aire acondicionado y todo. Bueno, subis rapidamente los 6 pisos en ascensor, y sin esfuerzo ni cansancio, podes apreciar la vista de los alrededores de Osaka. Hasta se ve la torre de la NHK (alguien se acuerda de Nopo y Gonta? Lalo y su hermanita?), el Osaka-dome (el estadio) y otros edificios particulares.

De ahi, mientras anochecia, visita al area de Namba, Dotombori (un area nocturna y bonita de Osaka) y la famosa torre de Tsutenkaku.

Y como ya anochecia, subi al observatorio de El Jardin Flotante (un edificio en forma de arco triunfal gigante y desproporcionado) que te permite ver 360 grados alrededor de Osaka, ciudad costera, 170 metros mas cerca de las estrellas.

Luego de una botella de agua, me baje del jardin flotante. Una taza caliente de noodles me estaba esperando en "casa".

lunes, 25 de junio de 2007

Himeji


Para los Japoneses, o al menos para los nativos de Kansai, hablar de Himeji obligatoriamente les trae a la cabeza imagenes del imponente e inexpugnable castillo de Himeji-jo. El castillo de Himeji, que en su esplendor fue el mas grande de Asia, es el unico que se preserva en su forma original, sobreviviente de terremotos, incendios, guerras civiles y mundiales. Es una fortaleza majestuosa que desde hace muchos siglos hace guardia solemne sobre todo el pueblo de Himeji. Hablar de ese castillo es hablar tambien de cuentos e intrigas de la corte, de shogunes y samurais, de ingenieria militar y olor a polvora.

Desde la estacion de Shinkansen, el castillo se ve lejano, pero imponente. A medida que vas caminando y te vas acercando, el castillo va sacudiendose y levantandose, como cuando un samurai se pone de pie con toda su armadura ceremonial.

Ya de frente, luego de haber cruzado los fosos, parece una montana suntousa, vestida simetricamente de madera, oro y color blanco. Una montana tan magistral como inexpugnable, y solo el pensamiento de llegar hasta la ultima ventana de arriba, te hacia la cabeza dar vueltas.

El recorrido de todo el campo de Himeji puede tardar varias horas, a un paso lento y descansado. Pasas por habitaciones, depositos, salones de armas, jardines, fosos... toda una ciudadela amurallada. Una vez entras al castillo como tal, una coleccion simple pero interesante de la historia del lugar y cultura samurai. Cuantas guerras vieron esas paredes, cuantas intrigas presenciaron las columnas de madera gruesa y pesada.

Fue un ascenso silencioso a los casi 50 metros de altura de ese castillo (similar a la fachada de la imponente basilica de San Pedro, en el vaticano).

Y desde arriba, viendo gran parte de la region, uno no puede sino maravillarse de la guerra y la defensa hecha arte y ciencia aca, en el castillo de Himeji.

domingo, 24 de junio de 2007

Nara


Tempranito, me subi en el tren que con su arrullador bamboleo matutino, me deberia dejar puntualmente en Nara. Nara, a unos 40kms de Kyoto, es la segunda ciudad con mas patrimonios historicos de Japon, siguiendo de cerca a Kyoto. El dia estaba sublime, pocas nubes y un cielo descubierto que te animaba a mover las piernas y caminar sin rumbo fijo. De la estacion, unos veinte minutos, y ya estas entrando al parque de Nara (Nara Koen). Lo primero que ves son dos patrimonios de la historia mundial, el templo de Gango-ji, y luego Kofuku-ji, hogar de la pagoda de cinco pisos mas grande de todo Japon (y supongo que del mundo!).

En Nara, como en Miyajima, hay venados sueltos por todas partes. Segun el Shinto, los venados eran los enviados de los Dioses. Hoy en dia, siguen siendo reverenciados y respetados, particularmente en este lugar santo. Pero mas ubicuos que los venados, son los vendedores de galleticas para venados, que por 150 Yen, te venden un paquetico para alimentar a los tiernos, lindos y ansiosos primos de Bambi. Y la historia va asi, cuando ellos ven que compras un paquete, te asaltan por todos los flancos. Vi varios ninos que fueron practicamente violados por los venados cuando sus padres les entregaron las famosas galleticas estas. Pero bueno, igual es para delicia de los papas, que no dudan en captar cada uno de los momentos con sus camaras fotograficas super tecnologicas.

Siguiendo por el parque, logras llegar a Todai-ji, que es la construccion en madera MAS GRANDE del mundo, que ha soportado varios incendios y reconstrucciones. De hecho, dicen que la construccion erigida hoy en dia, es un 33% mas pequena que la original!!! Todai-ji, es impresionante. Cuando entras al sitio, y la ves por primera vez, definitivamente te quedas asombrado. El sol hacia brillar los adornos de oro que tenia en el techo, y asi estuviera inundada por turistas como yo, es facil imaginarse al templo en su epoca anterior, con todos los peregrinos y monjes alrededor... Es simplemente majestuoso, grande, sublime.

Pero eso no es todo. De hecho, el templo lo construyeron para que fuera un hogar digno de su residente mas ilustre. Una figura ENORME de bronce, de Buda. Y si, adivinaron, es la figura de bronce mas grande de Japon, y entre las mas grandes del mundo. Ornamentado pero simple, imponente pero humilde, enorme... Y eso que apenas cabe en el templo. Como guardianes del templo, hay dos estatuas de madera que son talladas en madera de una manera majestuosa. Parecen como si fueran de verdad. Todo, todo el templo es de madera, y huele a ese perfume de madera, de roble, de cipres, de pino que inspira tanto respeto.

Luego de varios templos y edificios no menos majestuosos, llegas a un bosque custodiado silenciosamente por un par de linternas labradas en roca. Dos pares. Tres... quince. Veinte... doscientas... setescientas... mil ochoscientas....! Un bosque que es hogar del templo de Kasuga, hoy en dia centro de una corriente Shintoista.

Me encantan estas linternas, me encanto el bosque. Apenas imaginarse ese lugar, iluminado por ellas de noche es sobrecogedor... No se que tienen, pero simplemente me fascinan. Cada una es diferente de la otra, cada una te dice algo.

En el templo de Kasuga, los monjes estan vestidos de una manera bien particular. Como con campanas sobre el rostro y sombreros medio raros. En fin, es un lugar que vale la pena visitar.

La ciudad vieja de Nara esta llena de intrincadas calles, pero hay unos tesoros escondidos, en forma de jardines y arquitectura. Me gustaria vivir en una casa asi, simple, pero elegante. Natural y bella.

De nuevo, luego de todo un dia de caminar, tren a Kyoto. Y como todavia no era de noche, decidi ir a la zona de Nanzen-ji, que es un complejo de templos erigido a los pies de un monte. Lo bueno de ir tan tarde, cuando los templos ya estan cerrandose, es que las multitudes son practicamente no existentes y puedes caminar a tu antojo. Puedes ver a los monjes arreglando las flores, limpiando los tatamis o simplemente deambulando en silencio. Aunque tambien puedes verlos hablando por celular....

Dicen que hay un templo muy bonito subiendo por la montana. Un templo al lado de una cascada, y si te banas en ella, los dioses te seran propicios. Pues subi por ese caminito, pasando por templos en los arboles y cementerios budistas. Y caminando, caminando por ese camino olvidado y oculto, pasando altares y ofrendas en el bosque, cascadas y riachuelos, olor a incienso y monjes sonrientes, me perdi del mundo y de mi mismo, mientras detras de los cerros Kyoto silenciosamente se quitaba los zapatos, se ponia las sandalias y se preparaba a dormirse en el tatami majestuoso de la noche estrellada.

Kyoto

Luego de otro Shinkansen, otra corrida con la mochila al hombro, otro ramen apresurado, otra despedida, estaba ya en Kyoto, bajando por inercia las escaleras y escupido sobre el anden, junto a miles de otros japoneses. Con apenas un mapa en la cabeza (por puro idiota lo habia perdido en alguna parte), y un impermeable azul, nuevamente a descifrar el laberinto de lineas y conexiones del transporte publico.

Afortunadamente, el sentido de la orientacion y la memoria no me fallaron (como por variar) y eventualmente llegue al hostal, que queda cerca al castillo de Nijo-jo (patrimonio mundial de la humanidad). El hostal en realidad es medio... medio. Una sala grande llena de camarotes, mas que todo lleno de Japoneses y Asiaticos. Un bano comunitario medio jodido. Una lavadora vieja. PERO... Hay una cafetera, y para mi sorpresa, saca un cafe decente!!! Ya entonces estoy bien!

Amarre la tula a las barras de la cama, saque un mapa, y colgue el impermeable. Ya caia la noche, y la mayoria de templos y altares estaban cerrados al publico. Le pregunte a una chica que tenia cara de hablar ingles que que habia de bueno a esas alturas del partido, y me mando para Gion, una zona tradicional medio turistica con vida nocturna. Y bueno, logre ver las famosas Geiko con sus aprendices Maiko (mas conocidas como Geishas), que vestidas de kimonos coloridos y rostros con polvo de arroz, iban rapidamente hacia alguna cita de negocios, supongo.

Segun las estadisticas, son muy pocas las verdaderas Geikos en Japon, y si mucho, son 1,500 en total. 2 de 1500 en el primer intento, nada mal. Falta ver si eran de verdad!!

De primerazo, Kyoto es una ciudad moderna, como cualquier otra. Llena de restaurantes, clubs, bares y demas. Pero cuando uno se va por las calles estrechas y secundarias, otra Kyoto se le revela. Casas al estilo tradicional, con jardines en miniatura y disenadas con atencion al mas pequeno detalle. Elegantes, sutiles, envidiables.

Una cerveza, un libro, y una noche lluviosa. El perfecto fin de un dia tan movido.

Manana, Nara!

(la foto es de la estacion de Kyoto, de dgolds.com)

viernes, 22 de junio de 2007

Miyajima


Luego de visitar el parque de la paz, el museo, y los sitios historicos de Hiroshima (que por cierto te dejan en un estado de shock bien jodido), salimos a Miyajima, que segun los libros de viaje japoneses, hace parte de uno de los tres lugares mas bonitos de Japon. Luego de un viaje pintoresco que combinaba tranvia, tren y barco, llegamos a la famosa Miyajima, ciudad sagrada en la que que unicamente podian vivir los monjes Shintoistas. Miyajima, es una ciudad costera, y su monasterio queda al lado del mar, y de hecho fue disenado como si fuera un muelle. La vista mas famosa, eran las famosas puertas al monasterio (o tori), que flotaban sobre el mar interno de Japon. En realidad no es que floten, sino que estan clavadas en la playa y cuando hay marea alta, pareciera como si estuvieran flotando (la foto del lado es la tipica foto idilica de las postales).

Pero bueno, el dia estaba gris, estaba medio lloviznando, y la marea no estaba totalmente alta. Conclusion? No era Miyajima tan sublime como lo pintaban los libros y fotografias de las postales. Di tu, un Barranquilla budista con una puerta flotante en la bahia. Curiosamente, en Miyajima hay muchos venados y monos (o micos pues) sueltos, y son considerados tambien sagrados, como los monjes. Saltan y corren por ahi, detras de los turistas para que les den algo de comer. Nada espectacular, pero valga la aclaracion que por primera vez vi a Bambi recien nacido y tratando de caminar!

Luego de iluminarnos con la vista sublime de Miyajima (ja), volvimos a Hiroshima y terminamos el dia comiendo una sopa anonima en un restaurant anonimo (pero que por cierto estaba muy rica), y jugando una especie de triqui (o tic tac toe) japones, mientras tomabamos vino de durazno. La noche se hacia corta, y al otro dia habia viaje planeado a Kyoto.

Dolorosamente Hiroshima

Una vez llegas a Hiroshima, nunca mas la podes volver a dejar atras. Se te queda grabada en el recuerdo, en las manos, en el corazon. Solo han sido unos 60 anos desde que el cielo furiosamente se tino de rojo y amarillo, arrasando con un viento apocaliptico e imparable todo a su alrededor. Solo algunas paredes guardan el registro de tanta muerte, tantos gritos, tantas familias desaparecidas, tanto dolor.

Sombras oscuras, grabadas en las paredes y escaleras, son las unicas testigas de aquel joven que sentado se estaba comiendo su merienda en el momento justo que la bomba exploto quinientos metros sobre su cabeza. Solo basto ese instante, para que desapareciera, se evaporara, que su unico registro fuera esa sombra, muda, permamente.

Testigos mudos tambien son esos jirones desgarrados de los uniformes de los ninos. Tan calcinados, tan incompletos, tan ensangrentados. O los pedazos de cabello y huesos fusionados por el calor atomico, unidos inseparablemente con trozos de adobe y cristales, como una macabra escultura al horror.

La ciudad que una vez se levantaba orgullosa y tranquila, en un segundo de un seis de agosto, quedo totalmente destruida. Mas de un cuarto de millon de personas no volvieron a ver nunca mas a sus familiares, a su gente querida. Mas de un cuarto de millon de historias. Mas de un cuarto de millon de universos, de amores (o desamores), de ilusiones y fantasias.

Y hoy en dia, solo quedan vividos los recuerdos en los corazones de los sobrevivientes. De aquellos que poco a poco y valientemente han luchado con las cicatrices, las enfermedades y el tiempo. Pero ellos tambien, algun dia desapareceran.

Solo queda la esperanza que su grito, su clamor y su dolor no desaparezca tambien, y su historia quede enterrada en el pasado.

Hiroshima, que dura eres. Y si, como decia la guia Japonesa en su ingles roto, ten por seguro que no te voy a olvidar.

jueves, 21 de junio de 2007

A Hiroshima en Shinkansen

Muy temprano hace un par de dias me levante, arregle mis cosas y sali hacia la estacion de trenes de Tokyo (la principal), donde por primera vez iba a montar en el famoso y requeteconocido Shinkansen, o tren bala. Con mochila en el hombro, y una vaga descripcion de las estaciones en las que tenia que hacer cambio (luego de hacer logistica por un monton de tiempo) fui a la estacion de Metro. Eran algo asi como las 8.15am.

Si yo se. Hora pico. En el Metro. De Japon. Una de las ciudades mas movidas del mundo. Y yo, con mi mochilota al hombro, y tratando de luchar para entrar al metro, que estaba hasta las t.... bueno, que no le cabia nadie... Afortunadamente lo logre al primer intento, claro que los cambos de linea estuvieron bien jodidos.

En fin, muchos me dijeron que ir al metro en horas pico era bien complicado (que mejor me quedara en casa si podia), pero ir de afan y con mochila al hombro definitivamente es suicidio!!! Una vez en la estacion, queria hacer la entrega de mi tarjeta SUICA (es como una pase de metro que te guarda automaticamente tu saldo y no tienes que insertarla en ninguna parte... de hecho es contactless, o que no se necesita contacto con nada) para que me devolvieran un deposito. Resulta que como cosa rara, no me pude comunicar en ingles con el dependiente, entonces luego de ires y venires una chica que estaba detras se ofrecio a traducir (los japoneses son demasiado, demasiado amables), y lo que pasa es que aun en la tarjeta habia un saldo de algo asi como Ys.40.oo (algo mas de un cuarto de dolar), o sea, nada! Y el senor dependente, con toda su buena intencion, estaba diciendome que si lo cambiaba, perderia ese dinero... que es nada, bajo los estandares japoneses. Tan buena gente no queria que perdiera cuarenta yenes... que no me alcanzan ni para comprarme un pan!!

Bueno, en ultimas, luego de eso fui a cambiar mi orden de pase de JR en un mostrador (si, ya adivinaron, tambien cero ingles). El senor que me atendia, logro darme al fin el pase, y luego que le dije que ya queria viajar lo antes posible a Fuji, me pidio nuevamente el pase que me habia acabado de entregar (estaba en la mesa todavia) y lo inspecciono detalladamente como si buscara la mas minima irregularidad. Y eso que lo habia expedido el mismo hace unos segundos... en fin...!

La idea era ir a Fuji, dejar la mochila y desde ahi, escalar a la cima del Fuji-san, el volcan que es un simbolo sagrado para Japon. Que ingenuo yo! Luego de bajarme de la estacion y esperar ver el monte en todo su esplendor, nevado, y cortando elegantemente el cielo japones, me tope con un cielo totalmente cerrado, gris, nuboso... Pero no importa, supuse que sera una lluvia temporal! En la oficina de turismo, me dicen unas cuantas verdades... uno, la temporada de escalada oficial, es desde Julio 1 a Agosto 31. Pero se puede escalar en cualquier momento bajo su propia responsabilidad. (OK, no tengo problema con ese punto). Dos, Japon esta en la temporada de lluvias, asi que en este momento el clima esta inestable y de hecho esta lloviendo en la montana (OK, perfecto, no me importa mojarme). Tres, en este momento la cima no esta cubierta de nieve y es dificil ver a la montana porque esta muy opaco el cielo esta semana (vale, pues subo a la montana y de ahi vere el amanecer y todo... no importa que no tenga la foto estilo postal). Cuatro, cuando llueve no se ve un carajo subiendo a la montana, ni bajando, y hay muy bajo chance que en la cima se vea algo. Aca si ya me mataron. No hay nieve, no se ve nada, va a estar lloviendo... pues para eso me subo a Monserrate en Bogota un dia que este diluviando!!! Y me sentire basicamente igual! Lastima, porque tenia muchisimas ganas de hacer la escalada de siete horas hacia la cima... En fin, otro dia sera!

Nuevamente a la estacion, y conseguir tiquetes para el tren bala. El Shinkansen es un medio de transporte ideal. Llegas a la hora que queres, reservas un asiento, vas a la plataforma al numero que dice tu tiquete, y justamente a la hora que dice el tiquete, llega el tren y la puerta se abre exactamente donde estas esperandolo! Este tren (el primero de su tipo en el mundo) por mucho tiempo fue el mas rapido y en toda su historia no ha tenido ni un solo accidente fatal. Aparte, es demasiado, demasiado cumplido! Era increible pasar por las estaciones en el minuto y segundo exacto que la guia decia que llegaria! Se parece a nuestros amados buses y combis (Circular Sur y Germania Power!!) que llegan cuando les da la gana!

En todo caso, tenia que atravesar gran parte de Japon (algo como 1,000kms), y el tren este, alcanzando una velocidad de 300kmh, llego en casi 5 horas al destino final, incluyendo paradas y todo.

En Hiroshima en camino al hostal, se alcanza a ver el domo sobre el cual exploto la primera bomba atomica. De momento se veia una cupula medio entre ruinas, pero nada me preparaba sobre lo que veria luego en el Parque de la Paz ni en el Museo de Hiroshima.

Ya una vez con la cama asegurada en el hostal, la mochila en un lugar seguro, y un poco mas descansado, sali con una pareja Polaco-Inglesa a recorrer el parque de la paz y todos los sitios de Hiroshima. Caminando por el barrio donde fue el hypocentro de la bomba atomica, a un visitante que no supiera le costaria trabajo imaginarse que hace medio siglo, la ciudad estaba en agonia. Los altos y modernos edificios y calles no dejan ni entrever la destruccion que llego a haber ahi.

Salvo el famoso domo muchas veces fotografiado... En las fotos no se llega a apreciar ni una pizca de la destruccion que el hombre es capaz. De hecho, solo se alcanza a ver un esqueleto de acero de esa construccion de bronce. Esto debido a que el bronce se evaporo completamente en el momento de la explosion.

Lastimosamente, ya era un poco tarde y los museos y exhibiciones estaban por cerrar. Pero la chica Polaca con la que estaba fue a cuadrar un tour en la oficina del museo, guiado por un sobreviviente de la bomba. Hay algunos de ellos que luego de la guerra trabajan como guias voluntarios para conscientizar a la gente sobre el dano y horror que paso aca en Hiroshima, que por lo general lo vemos desde las gradas, tan desde afuera, tan alejado. Luego de hacer la reserva, fuimos a buscar algo de comer. Hiroshima es famoso por su okonomiyaki que es como un pancake con mil cosas encima (como algas, camarones, repollo, huevo,...), cerrado por otro pancake arriba. La version Hiroshimense de la hamburguesa mejor dicho. Y bueno, encontramos un edificio cerrado de 5 pisos, todos llenos de pequenas y pequenas salitas donde hacian esta comida, totalmente llenas de japoneses disfrutando de su cena.

Luego de hacernos entender, reirnos con los locales (o mas bien ellos reirse de nosotros) y comer hasta quedar super satisfechos, la caminada hacia el hostal, a la cama, y manana sera otro dia.

martes, 19 de junio de 2007

Aikido y Onsen

Una manana tranquila, relajada. Era el ultimo dia en Tokyo y no tenia ninguna prisa por hacer particularmente nada. En la semana que pase aca, me camine la mayoria de distritos famosos... Asakusa, el Centro, Shinjuku, Shibuya, Roppongi... Asi que sin estres, desayuno ramen con huevo (como por variar), leche (que lujoso!) y mientras, MTV Japan. Si creia que MTV era una cosa medio loca, era porque no habia visto la version Japonesa... En fin. Conoci a una chica Japonesa que cuando vio mi tula (con las banderas) se emociono toda porque habian muchas de latinoamerica y reconocio la de Colombia. Me contaba que su sue~o era ir a vivir a Suramerica, en Argentina, Ecuador o Colombia. Particularmente le gustaba Buenos Aires, porque tenia un nombre con buena vibra! Le encanta Latinoamerica porque dice que es justamente lo contrario de la cultura japonesa... Relajados, tranquilos, fiesteros, desorganizados, mujeriegos, dramaticos... Entonces que por eso se queria ir a vivir a Suramerica, y conseguirse un Latin Lover de novio. En fin, simpatica la Japonesita esta, y me tuvo practicando espa~ol por un buen rato.

Luego de almorzar, sali a hacer algo que tenia muy pendiente, y para lo que estaba esperando el momento adecuado. Con tan solo una direccion en la mano, y un mapa escueto, sali a buscar al Aikikai Hombu Dojo, que es como el eje central de las escuelas de Aikido en el mundo. El Hombu Dojo en Tokyo, queda metido en un barrio cualquiera, cerca de Shinjuku. Como no soy muy ducho con la utilizacion de direcciones Japonesas (nada que ver a lo que usamos en Suramerica), estaba sacandome los ojos tratando de encontrar mi camino. Hasta que llego un angelito de blanco que me guio a mi destino. Y el angelito este no era uno con alitas y aureola, sino con un uniforme de Aikido impecable y super bien tejido. Como supuse que no mucha gente iba vestida asi, me puse a seguirlo y efectivamente en unos cinco minutos estaba en el Aikikai. Por fuera el edificio no tiene nada de espectacular. De hecho, es una mole de concreto sencillo. Pero por dentro, la cuestion es diferente... La belleza la hacen todos los tatamis, los aikidokas, el entusiasmo, el sudor, el movimiento.

Lastimosamente, como no tenia mi aikidogi (que por cierto es super pesado y no planee ni meterlo en mi tula), solo podia atender a la clase mirando desde atras. Y bueno... fue increible, porque es como viajar en el tiempo sobre tus sue~os e ilusiones pasadas. Y aca estaba, en Tokyo, en el Hombu dojo, viendo como los maestros de los maestros guiaban la clase, como los movimientos fluian sobre el tatami, como se mezclaban todos las razas, origenes y sexos. Fue bastante surreal el momento, increible estar ahi no mas, sentado en seiza mirando durante un poco mas de una hora una clase de Aikido, tal como Ueshiba Sensei lo ense~o, de generacion en generacion...

Yo se que generalmente he sido muy desagradecido e inconstante con el Aikido bajo el pretexto de que el trabajo, de que el estudio, de que no hay tiempo... Pero bueno, la verdad es que le debo mil cosas, particularmente la disciplina, el balance, la armonia y la consciencia de siempre estar centrado en el hara, en el aca y ahora.

Luego de caminar perezosamente sin ningun rumbo en particular, y mientras el sol se iba ocultando de a poquitos, entre en un Onsen tipico japones, escondido en un barrio cualquiera. Un Onsen, es un ba~o publico tipico japones, con aguas termales. En epocas anteriores, como las casas por lo general no tenian ba~os, en cada barrio existia uno o varios sentos, que son ba~os publicos. Y si uno de esos, era particularmente bonito, y con aguas termales naturales, se le consideraba Onsen, y la gente lo utilizaba para relajarse luego de un dia largo de trabajo.

Los Onsen son ba~os que tienen las areas para mujeres y hombres separadas. Al entrar, pones tus zapatos en un locker adecuado, y luego adelante, en un area comun, pones la ropa en un locker mas grande. Cuando hablo de poner la ropa en el locker, quiero decir TODA la ropa, porque para los Japoneses es antihigienico entrar en vestido de ba~o al ba~o! Entonces, armado solo de tu toallita de mano (es diminuta) entras ya al ba~o como tal. Ahi, antes de usar las piscinas calientes, jacuzzis y turcos, tienes que ba~arte muy bien con jabon y shampoo. Solo una vez que ya estas totalmente limpio, puedes hacer uso de las areas comunes, como las ba~eras y los jacuzzis. Y uno no se ba~a en duchas de pie, sino que toma un asientito de plastico y un balde, y se sienta en una de las hileras que tienen grifos de agua caliente, y con el balde y la toallita te vas ba~ando juiciosamnete.

Lo curioso, es que todo el mundo anda en las mismas (o sea, como mi diosito los trajo al mundo) y hablando de lo mas natural. De hecho, me explicaban que en la cultura japonesa, desde muy jovenes se acostumbran a ir con los amigos o colegas a los onsens y sentos, para demostrar la igualdad de los seres humanos, y suavizar un poco las barreras de jerarquia laboral y familiar. Cuentan que algunos de los negocios mas importantes se han hecho dentro de un Onsen.

Y bueno, una hora fue mas que suficiente para mi para meterme un poco en esta cultura particular y tradicional de los banos termales Japoneses.

Y su oráculo del día...

En el centro del templo de Toshu-Gu, en Nikko, bajo Kannon (la Diosa de la compasion, una de las principales del panteon Shinto) habia una pequeña montañita con amuletos de la buena suerte, con un oráculo escrito a mano. Estos eran entregados por voluntariamente dejar una ofrenda al altar. Como por no dejar de hacer la ofrenda, y de paso tener algo de Nikko, meti la mano y saque mi amuleto, con su oráculo.

Y dice:

The ice covering the pond is melting in the spring sun. The shadows are resflecting (sic) on the fresh water.

Your fortune: Pretty Good

Just like it begins to flow on a warm spring day, you can get rid of the troubles you've suffered from. Behave yourself and love others and be faithful and you'll be happier.

wish: Everything goes as you wish, but don't go to extremes
expected visitor: she will come, but later
missing thing: it will surely be found. Look it for between the things
travel: take it easy
business: it's time to sell. you'll get profit.
speculation: sell no or you'll lose
game and match: you will win completely
love: trust her. she is a very good person.
removal: the sooner, the better
illness: consult a good doctor
marriage proposal: just keep it secret, or there will be some troubles
Y mi amuleto? De entre los cientos de amuletos, me salió uno que es una medallita bañada en oro de Bodidharma. Resulta que Bodhidharma fue un monje errante que viajo por Asia, y fue el fundador del Budismo Zen en China y Japon.

En la explicación traducida, sale algo como:
Bodhidharma (Daruma Doll) 達磨 (ダルマ)
He embodies the virtue of "Shichiten Yakki" or the indomitable spirit. He is said to grant the three virtues of patience, luck, and long life.

A real fortune, make sure you keep it with you in your purse as a charm of blessing.

lunes, 18 de junio de 2007

Nikko

Muy tempranito salí del hostal a la estación de Asakusa, donde en teoría salía el tren a Nikko, unos 100kms al norte de Tokyo. Nikko es una de los sitios más famosos de Japón, debido a la majestuosidad y ornamentación de sus edificios. De hecho, Nikko está incluído en la lista de patrimonios mundiales de la cultura según la UNESCO.

Bueno, el hecho es que al llegar a la estación de Asakusa (que por cierto queda escondida DENTRO de un centro comercial), y lograr descifrar donde vendían los tiquetes, hice la fila para comprarlos. «Ohaio gozaimas, eigo-ga wakarimas-ka? (Traducción: Quihubo hermano, hablás inglés por casualidad?)». Y el hombre que atendía me dijo el temido «Iee. (Traducción: Uy que pena con vos hermano y todo, pero lo siento, no vi eso en el Colegio...!)»

OK, gracias a Dios tenía mi Lonely Planet que no me desampara ni de noche ni de día, y ahí estaba escrito en kanji los caracteres de Nikko... El hombre me mostró las posibilidades de trenes, y luego de escoger la más barata (salía como en dos minutos), salí corriendo a ver si alcanzaba a agarrar el tren. El tiquete costaba Ys. 1320,oo

Dentro del tren, tocaba ir en los primeros dos vagones, porque en camino el tren se separaba y solo los dos de adelante llegaban a Nikko. El tema es que en el tren yo era el único gaijin (o extranjero) a bordo. De hecho, todos los letreros estaban en Japonés, nada, nada, nada en Inglés.

Pero bueno, en últimas luego de ver a todos los pasajeros desayunar (con sushi y té incluído y todo), de ver el mundo reflejado en los sembrados de arroz, y casi dos horas de pura ciudad (Tokyo es GIGANTE) se logró llegar a la estación de Nikko, y a descifrar cual era el camino para llegar al lugar que buscaba. En últimas, y nuevamente gracias a Lonely Planet, llegué a las puertas de Nikko, compré el tiquete de combinación de entradas para todos los sitios.

Y bueno... Nikko es basicamente un complejo increíble de templos y mausoleos, empotrado en la ladera de una montana. Un santuario lleno de templos alucinantes, super super ornamentados, silenciosamente erigidos junto a arroyos con suaves aguas que corren, y árboles de muchos siglos de edad. Lástima la cantidad de gente, porque solo es dejar volar la imaginación y pensar en como sería éste santuario en las épocas de los shogunes, donde solamente los sacerdotes y nobles podían recorrer sus jardines y caminos cubiertos de verde, cubiertos de bosque.

De cualquier manera, es un sitio verdaderamente espectacular, donde cada lugar parece hacer competencia por ser más impactante, impresionante, sobrecogedor. De hecho los arquitectos japoneses de hace unos siglos, como vieron que era tan espectacular, decidieron intencionalmente poner una columna al revés, para no despertar la furia de los dioses al realizar un lugar santo con semejante perfección.

Luego de todo el día de caminata, solamente fué volver a la estación, repetir la experiencia de comprar el tiquete, y volver a Tokyo.

Y bueno, como es posible estar en Tokyo y no probar el sushi? Entré en un restaurante típico, y así me saliera (y mucho!) del presupuesto, y me compré un set completo de niguiris y makis, para llevar. No se que carajos estaba comprando, y afortunadamente a mi sí «me gusta el sabor del mar».

Salí a dar una vuelta, y en la ribera del Sumida, mientras entraba la noche y los neones se prendían, un Colombiano se llenaba la boca por primera vez, de sushi verdaderamente japonés.

Lazy Sunday Afternoon

Luego de un día bién intenso, merecía dormirme hasta tarde. O bueno, hasta que me permitieran en el hostal, o sea hasta las 10.00am. Unas tres horitas de sueño, sin embargo, bién reparadoras. Luego de revisar mails, revisar el Wikitravel y tomarme un té (debido a la ausencia obligada de café!), me puse los zapatos afuera (acá en Japón no se puede entrar con zapatos en el interior de las casas) y salí al metro rumbo a Ginza.

Ginza es la zona tradicionalmente trendy de Tokyo. Edificios de arquitectura moderna, tiendas estilizadas, mucho Chanel, mucho Gucci, mucho Versace , D&G, etc. De hecho, es el lugar donde las Tokyotas hacen sus compras, sin diferenciarse mucho del estilo de compras de Rodeo Drive, Park Avenue o les Champs Elysees.

En Ginza está el edificio de Sony, un complejo tecnológico de 9 pisos en el que están las últimas novedades de Sony exhibidas. Algo para dejar la boca abierta (y la billetera vacía por cierto). Alguien dijo que estar en Tokyo es estar mirando de frente al futuro del mundo, y creo que no se equivocaba.

Y para completar el día, una caminata tranquila pasando por el Tokyo Showroom (?) hacia el Palacio Imperial, hogar de la familia real Japonesa. Destruído y reconstruído en sucesivas guerras, el palacio real está erigido en el sitio que una vez ocupó el castillo más grande de todo el mundo. Atravesando un foso inmenso, y unas murallas muy gruesas, estás ya en los jardines exteriores del palacio. Son unos jardines bastante bonitos, con unos árboles muy bien diseñados. Y en el fondo, luego de una muralla interior, está el palacio imperial, sitio que es vigilado y mantenido en completo aislamiento del mundo exterior, pues allá vive el señor emperador con su querida esposa y su amadísima hijita. Y no es muy bueno que su humilde morada sea bombardeada diariamente por millones de turistas, como yo!

Luego de dar una vuelta por el palacio (no pude entrar a los jardines porque estaban cerrados), llegué a un parque donde estaban dando un concierto de Death Metal, al estilo Japonés. El grupo (del que no tengo ni idea por cierto de como se llama) era un hit, porque toda la gente tenía camisetas de ellos y cantaban sus letras. Cuando me cansé de torturar mis oídos por el volúmen del sonido, me fuí a la estación de tren nuevamente, para ir al hostel y descansar un poco luego de una tarde lenta y somnolienta de Domingo.

domingo, 17 de junio de 2007

Y más Tokyo!


Por la mañana me levantó el resplandor del sol, reflejado en las ondas del río. Por un momento ni me acordaba donde estaba, por qué estaba en una habitación con una vista al lado de un río, por qué oía esos ronquidos. Ah, los ronquidos. Estaba definitivamente en un hostal.

Prioridad del día, conseguir un lugar donde pasar la noche. Generalmente esa es la primera cosa que uno tiene en la cabeza cuando se levanta. Afortunadamente, logre conseguir uno por 4 noches más en Tokyo, a buen precio. Luego de cerrar el tema, me fui a caminar por ahí hacia Shinjuku, hasta llegar un supermercado a comer algo, y como siempre, probar sin saber que carajos pediste.

Shinjuku es la parte de la ciudad que más se acerca a lo que uno se imagina de la moderna, cosmopolita, megalopolis Tokyo. Miles de personas en cualquier calle, letreros interminables de neón, pantallas gigantes, japonesas disfrazadas, autos alucinantes, cruces peatonales enormes, todo una sobredosis para los sentidos.

De hecho, algo curioso que hay en Tokyo es que vas caminando, y en cualquier esquina te quieren regalar algo, promocionando cualquier producto. En particular, ese día en Shinjuku salí con botellas de té, snacks en paquete, pañuelos faciales, billeteras, gaseosas... en fin! Como no le hago fo a lo regalado, salí con mil cosas. Y más encima te agradecen por regalarte las vainas! Muy educados ala.

En Shinjuku existen tambien mil tiendas de departamentos. En un edificio cualquiera, el primer piso es de un restaurante de ramen, el segundo es para periféricos de Apple, el tercero es un strip-club, el cuarto es un lugar para coleccionistas de Hello-Kitty, y el último, una librería. Distrito de contrastes...

Luego, el parque Yoyogi queda a unos 40 minutos de caminada, pasando por más tiendas. El Yoyogi Koen, es hogar del templo Meiji-jingo, uno de los más lindos y tradicionales de Tokyo (me tocó boda japonesa y todo!), y de los torii de granito más grandes del mundo. Pero tambien es hogar de las chicas que en cualquier fin de semana, hacen cos-play de las maneras más imaginativas posibles.

Continuando con el paseo a pié, más al sur de Yoyogi está Shibuya, un distrito particularmente lleno de chicos y chicas súper a la moda. Unas pintas que ni uno se imagina. Y entonces, cae uno en cuenta que para hacer las futuristas ciudades y personajes de los más alocados animés e historias gibsonianas, no es necesario hacer mucho esfuerzo... está todo acá.

De vuelta a la estación, cerca de Shinjuku, queda Kabuki-cho, que es la zona roja, o zona de tolerancia más conocida de Tokyo. De día parece ser una zona llena de máquinas de Pachinko, y fotos de japonesas en practicamente todas las paredes. Pero cuando cae la noche, las cosas cambian. Los Yakuza van saliendo con sus tatuajes y trajes con saco, y las chicas con sus minifaldas te ofrecen sus "servicios profesionales"... un barrio del bajo fondo, pero que en teoría es más seguro que cualquier barrio promedio de latinoamérica.

Ya cansado en el hotel, me preparé mis ramen de costumbre, y mientras estaba revisando correo y tomandome un té, me topé con un español con ganas de desmadre, y bueno... Noche alucinante en Roppongi! Salimos a las 11pm, y llegue al hotel a eso de las 8am. Club hopping, japanese style!

viernes, 15 de junio de 2007

Sobredosis sensorial

Escribir sobre Japón es muy, muy fácil. Sobretodo, porque parece que no falta nunca tema para escribir. Y luego, más allá de todos las cosas y hechos que los ojos ven, está también lo que uno piensa y se imagina. Obviamente, todos estos pensamientos se decantan junto con los prejuicios, y apreciaciones que pudiera tener una persona que mira desde afuera, y que no puede romper esa barrera tan sólida como es el idioma y una cultura diferente. Pero bueno, para ésto solo es contar las cosas, tales y como se vieron. Como decía Marco Polo, ni más, ni menos papito, lo que ve es lo que hay (bueno, no dijo eso exactamente pero mas o menos diría si viviera hoy en día... y si fuera paisa).

Ayer luego de un viaje larguisimo, y mientras tenía que calmar el jet-lag de un viaje transoceanico, me tocó enfrentar por vez primera el jeroglífico de la telaraña de trenes de Tokyo. No es una tarea fácil, teniendo en cuenta que tenés un sueño totalmente atrasado y que estás "leyendo" un mapa en unos caracteres que nunca habías visto. Y aparte, estás contra reloj porque tenés que llegar a un Hostel que ni siquiera sabés muy bién donde queda. Es más, ni siquiera sabés si existe.... En fin, luego de conseguir el tiquete adecuado que me deja en al estacion mas cercana del hostel, me siento con mi tula y mi cara de destrozado en una de las bancas de la estación. El Kensei Limited Express no debería tardar mucho tiempo, esperaba que mientras llegara pudiera descifrar el acertijo de las conexiones y cambios de línea que tenía que hacer. Y bueno, un japonesito que había al lado me puso conversa y me dijo que si sabía bién donde iba a llegar, que de donde era, que cuanto me había tardado, que que pensaba hacer en Tokyo... resulta que el tipo este me sacó de una duda existencial materializada en cambios de estaciones, y aparte, me sugirió algunos lugares que sería interesante que fuera. Le saque mi biblia de Lonely Planet Japan, y el hombre se interesó muchísimo y empezó a leerla recontento. Me dijo que ahí salían muchas cosas que ni el había conocido. Y justamente me acordé por eso, de la primera vez que me mostraron un Lonely Planet Colombia. Cuando lo leí me impresioné mucho porque de hecho, nunca había hecho tantas cosas como las que sugería esa guía, ni en mi propia ciudad. Todo es cíclico, me imaginé.

El hecho es que se me apareció la virgen con éste señor, lástima que no me pudo seguir contando más cosas Japonesas. En el tren, pareciera que yo era la única persona que estaba despierta!!! Una costumbre muy frecuente es que acá la gente se da unas buenísimas siestas en el metro... No se como hacen para despertarse justamente antes de llegar a su estación! Pero bueno, acá todo es tan preciso, que me imagino que pueden hasta poner un reloj despertador en el minuto exacto que el tren llegue a la estación y todo estará muy bién.

Del aeropuerto al hostal llegué en piloto automático. Y es que los metros no se diferencian mucho los unos de otros, sea en Medellín, Los Angeles, Paris, Buenos Aires o Tokyo... Todos te llevan de la manito, y si sabes a que estación quieres llegar, y que transferencias debes hacer, no importa en que idioma esté hablando todo el mundo.

Eventualmente, y no se muy bien como, logré llegar a mi estación final. El hecho de salir del metro, subir las escalas, y sentir en tu cara todos los letreros luminosos en japonés, una llovizna suave, y cientos de bicicletas zumbandote al lado, te sacude de una manera increíble y así estés vuelto una m..., te da un hit de energía gigante, y hace que quieras conocer todo, ahi mismo.

Al llegar al hostel, me contaron que no había lugar para mi, porque estaban muy llenos y ya era tarde. Algo que no me esperaba, pero igual me importaba casi nada. Estaba ya acá, y el hecho de no tener techo donde dormir no me estresaba. Conseguí donde dejar la mochila, un buen mapa, y listo! Luego de dar vueltas por un par de horas, y de probar mi primer bocado de cultura japonesa, dió la casualidad que una persona canceló una reserva en un hostel al que ya había ido, y pude tener una cama para esa noche. Di señales de vida por Internet y luego como una marmota dormí.

Salí desde bién temprano, a recorrer Asakusa, un barrio super tradicional de Tokyo que solía ser la zona de diversión en Tokyo antes de que la segunda guerra mundial lo borrara del mapa. El solo hecho de pensar en eso, en que todas estas casas y edificios fueron reducidos a escombros, te da un escalofrío. Estuve en el templo de Kanon, la diosa de la compasión del panteón Shinto-Budista Japonés. Es increíble la devoción con la que las personas hacen su culto. Entran por una puerta ceremonial, luego se purifican con el humo de incienso que hay en un altar, luego se lavan las manos y boca en una fuente, con unos recipientes para eso, y luego de ya estar limpios pueden subir las escaleras y arriba, aplaudir, y hacer la ofrenda a la diosa. Todo con una devoción increíble que contrasta con los flash de nosotros los turistas que los bombardeamos con miles de fotos.

Caminando por Asakusa, se ven muchos restaurantes que tienen la comida exhibida en modelos de plástico a las afueras, para que uno solamente tenga que señalar lo que se quiere comer, y listo! Y justamente, pase por el barrio de los cocineros, que es donde los fabrican. Son replicas muy impresionantes, que se ven casi iguales que la comida verdadera. De hecho, algunas veces se ven hasta mejor!!!

Tiempo después, iba en camino al parque Ueno. Y lo interesante, es que en las clases de japonés, había una parte en que se aprendía como decir "disculpe, como puedo llegar al parque ueno?". Y hoy, como andaba a pié, me perdí un poco (hay pocas calles señalizadas en romanji). Y bueno, funcionó el «sumimazen, ueno koen-wa doko des-ka?». Nuevamente cerrando ciclos...!

Lo curioso de allí es que se ve el contraste de los cientos, miles de turistas que caminan placidamente por los senderos arborizados, con las carpas azules de los indigentes que viven en varias zonas del parque. Y no es que el parque sea feo, es solo que acá parece que se tolera que ellos vivan en éste parque público que por cierto también es hogar del Museo Nacional, del Zoológico, del Museo de Arte Occidental, etc. etc. Justamente estuve en el museo nacional, conociendo la colección impresionante de historia de arte japonés y asiático. Fueron unas horas de mucha caminada, pero muy interesantes todas las colecciones. De las cosas que más me gustaron, fueron las katanas y los tantos de Masamune, el simplismo y el detalle de los objetos decorativos japoneses, las espectaculares pulseras egipcias de mas de tres milenios de edad que parecen como nuevas (y bien podrían estar a la venta en cualquier centro comercial de hoy). El tiempo parece que perdona a algunas cosas...

Luego de tanta, tanta cultura y tradición, fuí a Akibahara que es como la mecca de los centros comerciales de tecnología (algo espectacular para un geek como yo). Muchas tiendas de muchos pisos con muchas, muchísimas cosas electrónicas que ver!!! Es como un Fry's con esteroides. De hecho hay unas cosas que son increíblemente baratas! De hecho, hay una calle en que están exhibidos en el piso zapatos, libros, y computadores portátiles (!).

Y bueno, terminé la tarde tomandome un café viendo a la gente jugar Pachinko, que es un juego con muchas bolitas de metal, que hace mucho ruido y tiene muchos colores. Y la gente lo juega atontada!!!!

Así que, de la parte más tradicional de Tokyo, a la más moderna no hay más que una hora caminando.

Ciudad de contrastes!

En remojo (o de Little Tokyo a Big, BIG, BIGGGGG Tokyo en un día.)


*una hora para entender como carajos se escribe en los teclados japoneses*

Tenía en remojo una entrada sobre las cosas interesantes que había hecho los últimos días en Los Angeles. Decir por ejemplo lo que sentí al probar por primera vez (al fin!) el Dim Sum, el brunch tradicional de las buenas familias Cantonesas. Decir, por ejemplo, que un sábado en el Ocean Seafood de Chinatown, se fusionaron las culturas Chinas, Cantonesas, Mexicanas, Norteamericanas y Colombianas alrededor de una tetera humeante repleta de té verde, bién aromático y cientos de pequeños bocados y delicadezas chinas.

O que estuvimos tras el arca perdida del taco perfecto. De changarro en changarro, buscando la salsa perfecta, la tortilla única, el chile adecuado.

O que probé al fin la comida Vietnamita, donde en las sopas como Pho y Canh Chua se combinan mlos sabores de vegetales recien recogidos con la carne, el tamarindo o los camarones.

O que me encantaron las guerras de mariachis en la placita mexicana (mas los segundos que los primeros). Y que combinados con una Bohemia va mejor.

Pero ha sido un torrente de emociones las últimas horas, y ya tantos, tantos momentos espectaculares se van fusionando, y quedando calladitos en la mente y el corazón, tratando de no hacer ruido y no desconcentrarme, para que yo pueda estar bién atento y tratar que no me atropelle una bicicleta en las calles repletas de Tokyo.

Mi cerebro está entrando en huelga, y pide descanso forzado , luego de correr de aeropuerto en aeropuerto, de un bombardeo fuerte y directo a mi capacidad de asombro, luego de mas de un día sin pegar el ojo.

jueves, 14 de junio de 2007

Estrenando Moleskine

Dia 0. Dia 30. Dia 300. Dia 9490. No importa.

Todavía tengo en la boca el sabor de los hash browns y el café insípido de la mañana. También restos de despedida convertida en un par de lágrimas en la cara. Pero ahora, sentado en una equina de la sala 76, me siento tan irreal, tan extraño, tan borroso. Y ahí afuera de ésta frontera que le suelo decir cuerpo, tatntas risas, abrazos, prisas y caras desconocidas. El común denominador? Esa espera, esa ansiedad, esas expectativas de todos, materializados suenos en un avión.

Siento un poco de sofoco, de calor, de que quisiera quedarme dormido para no sentir el temor, ese corazón queriéndose escapar del pecho, esas piernas no queriendo estar quietas. Tantos viajes en el pasaporte, pero hoy particularmente estoy inquieto. Tal vez es porque en el fondo, intuyo que este viaje no será igual, que hay algo digerente. El lapicero está temblando y no quiere escribir más.

lunes, 11 de junio de 2007

El Libro Rojo

...quería estar en el extranjero para notar menos que, estés donde estés, todo el mundo es el extranjero: el mundo es incomprensible, escurridizo. El mundo es un lugar extranjero. El mundo era como los poemas de Baudelaire, Rimbaud y Verlaine: incomprensible y apasionante.

- Paul Auster (The Red Book)

domingo, 10 de junio de 2007

Llegó Jaimito el Cartero!

En esencia, lo único que me faltaba entonces, es lavar mi ropa, ponerla en la tula, e ir al aeropuerto.

...y esperar que lleguen mis guías de Lonely Planet!!!

Éstos días había estado súper estresado revisando la puerta cada cinco minutos, a ver si llegaba el cartero con el paquete de Amazon. Y nada... Lo peor es que lo había pedido sin prioridad, entonces tenían de 3 a 5 días hábiles para traermelo. Y los 5 días se cumplían justo el día en que salía... O sea que en el peor de los casos, yo habría salido para Japón sin mis guías que ya había pagado.

PERO... llegaron hace unos minutos! Son como unos ladrillos (hablando respecto al tamaño, peso y grosor) pero espero que valga la pena cargarlas! Lo malo es que no hay una guía condensada con todos los destinos completos, entonces toca tenerlos en guías separadas, pero bueno... Así es la vida.

Entonces listo!!!!! Ya están las guías, ya mi mochila está lista! (tiene hasta un sleep-sack de seda que me regaló mi mani!!!! eso se llama viajar con demasiado estilo... muérdete una señorita Hilton, y aprende!!)

Por primera vez, mi lista de to-do o cosas pendientes de Google está todo en OK o REALIZADO. Ya a lo hecho, pecho (como dirían en mi tierra).

Mucho tiempo para hacer ésto, lo que se tenía que hacer, se hizo.

Ahora, solo es echarme la bendición (je) y pa' las que sea!!!!

Ténganse fuerte!!

sábado, 9 de junio de 2007

Ohaio gozaimás Tokyo

Era algo más tarde que mediodía y salía temblando, asustado y emocionado de la agencia de viajes en Pasadena (la agencia era STA, de estudiantes por cierto, porque soy estudiante). En mi mano derecha (no lo podía creer) estaba ya mi tiquete Los Angeles - Tokyo, para dentro de una semana exacta. La chica que me lo vendió se rió tal vez por la cara que puse cuando me lo entregó. O tal vez era el temblor en las manos. O tal vez porque salté cuando iba saliendo de la tienda...


Pero bueno, ya lo tenía en mis manos y ahí lo decía muy clarito.

13 JUN 07 - WEDNESDAY UNITED AIRLINES FLT 891 / LAX T.7
1234P


1..2..3..4.. 12:34 pm. A las 12:34 estaría saliendo en una semana hacia Tokyo. Miro mi reloj, y si, efectivamente en la pantalla del Casio decía 12:34.

En fin, lo importante era que ya tenía fecha fija para la partida. Después de tanto, tanto tiempo de indecisión, ya por lo menos va en firme el tiquete. No tenía mucha cabeza para pensar en nada más que no fuera el viaje, ya en una semana.

También compré el pase de 7 días de JR (Japan Railways). Lo bueno es que al igual que el Eurail Pass, te permite 7 días de viajes continuos por todo Japón. Al principio me pareció un poco caro, comparándolo con otros tiquetes, pero luego viendo el costo de los viajes individuales en Japón, vi que con solo dos viajes el tiquete se paga a si mismo.

Lo curioso con ésto, es que llamé a una agencia de viajes Japonesa que estaba en Little Tokyo (un distrito o barrio de acá de Los Angeles). Le dije a la chica japonesa que me gustaría saber los precios, los pases, y luego de ella explicarme, decidí que el de 7 días era el más adecuado. El tema es que me dijo que perfecto, me pidió mis datos para la base de datos de la agencia. Luego, cuando fuí personalmente a preguntar todo el tema, al presentarse ellos me preguntan mi nombre. La chica que me atendió se puso de pié un momento, y al minuto volvió ya con el pase JR a mi nombre!!! Que productividad la de los japoneses... Yo ni siquiera le dije que quería reservas ni nada, pero ellos de una vez hicieron el pase y lo tenían listo en caso que yo fuera. Eficiencia, eficiencia...

Luego, por Internet, hice la reserva del boleto de bote que me llevará de Kobe (Japón) a Tianjin (China). Son algo así como dos días de viaje atravesando el estrecho de Corea y luego por el mar de China Oriental. Es algo que hay que tener presente, porque en éste momento justo empieza la temporada alta de viajes en China y Japón. Vamos a ver que pasa con eso, e igual, estaré atento en Japón a tiquetes entre Tokyo y Beijing, por si hay alguna promoción o algo asi.

Y bueno, terminando las últimas compras acá en Los Angeles... El solo hecho de tener tiendas especializadas de viajes y cosas que solo se compran acá, hace que tu instinto consumista que creías que estaba ya casi extinto, despierte, se estire y te agarre por la espalda. En REI (una tienda super especializada en viajes) compré la última tecnología en medias para caminatas, boxers, repelente, etc. Siempre había pensado que unas medias eran unas medias, y unos boxers eran unos boxers. Cumplían su trabajo, y listo. Pero no sabía que hay unos genios encerrados en unos laboratorios dibujando e imaginando la mejor tela y el mejor diseño para ellos. No es tan interesante como los ingenieros que diseñan la carrocería del último Lamborghini, pero bueno... hacen un buen trabajo en las prendas de vestir. Aunque por el precio, podrían ser las Maserati de la ropa interior!!!

Otra cosa que tenía que hacer era comprar una cámara digital decente, porque la que tenía anteriormente empezó a sacar fotos fuera de foco, movidas, oscuras,... (como el comercial de Kodak). En últimas me compré la Canon A550 , que con sus 7mpx es la mejor cámara del sector mid/entry level de las cámaras digitales. Además, estaba con un SUPER descuento que la hacía bastante atractiva.

También pedí por Amazon las guías de Lonely Planet de Asia que necesito... Las estuve mirando en las bibliotecas y librerías, y definitivamente son super necesarias, particularmente teniendo en cuenta que no tengo más guía que mi sentido común y la suerte. Yo se que es bastante peso adicional, pero como mi mani me hizo caer en cuenta, las guías son de las cosas que verdaderamente valen su peso en oro (por su utilidad).

Y ahora, mirando que el tamaño del morral crece y crece, y que el peso sube y sube... Creo que no quiero volver a salir ni a una sola tienda más, porque éste bicho del consumismo está sobre mí y muy seguramente agarraría las cosas que serían "bueno tenerlas" y que en realidad no necesito... Ay ay ay...

viernes, 8 de junio de 2007

...y dejarlo todo atrás

Parece perseguirme esta canción, sobretodo en momentos de despedidas y transiciones. Y hoy, no fue en un CD, ni en MP3, ni en una estación de radio... Sino en el PA de una tienda por la que casualmente pasaba.

Que raro.




I am driving up 85 in the
Kind of morning that lasts all afternoon
just stuck inside the gloom
4 more exits to my apartment but
I am tempted to keep the car in drive
And leave it all behind

Cause I wonder sometimes
About the outcome
Of a still verdictless life

Am I living it right?
Am I living it right?
Am I living it right?
Why Georgia, why?

I rent a room and I fill the spaces with
Wood in places to make it feel like home
But all I feel's alone
It might be a quarter life crisis
Or just the stirring in my soul

Either way I wonder sometimes
About the outcome
Of a still verdictless life

Am I living it right?
Am I living it right?
Am I living it right?
Why Georgia, why?

So what, so I've got a smile on
But it's hiding the quiet superstitions in my head
Don't believe me
When I say I've got it down

Everybody is just a stranger but
That's the danger in going my own way
I guess it's the price I have to pay
Still "everything happens for a reason"
Is no reason not to ask myself

If I am living it right
Am I living it right?
Am I living it right?
Why Georgia, why?
- John Mayer

miércoles, 6 de junio de 2007

Próxima estación...

Ha sido una turbulencia continua desde el día que salí de casa. Muchas sensaciones, muchos pensamientos encontrados, muchos sustos agazapados... Pero en últimas, el común denominador ha sido en últimas el estrés de enfrentar lo nuevo, de enfrentarme a mi, y lo que quiero.

La de unos días atrás era una mañana común y corriente como cientos, miles de mañanas que los cerros de Bogotá habían visto nacer una y otra vez. La bruma (o smog??) se levantaba con pereza de a poquitos, el frío iba perdiendo su batalla con el sol, los buses rugían por la séptima, y doña Marleny ya estaba vendiendo los tamales desde temprano en el puesto de siempre. Como siempre.

Pero esa particular mañana tenía otro sentido totalmente diferente para mi. Sin entrar en detalles, era LA mañana. En el cuarto estaba la adorada tula, estaba también un cuaderno, y dentro, unos dólares y un tiquete de ida. Y en el centro del cuadro, un tipo que no le gusta dormir con pijama, lleno de ansiedades-mieditos-cansancios-sensaciones-ilusiones-secretos.

En el aeropuerto, el parqueadero, las maletas, los tuneles, las escaleras, los afanes, las preguntas de rigor, las impecables empleadas de aerolinea, los sellos, el cafe, las innumerables revisiones de seguridad, el vodka doble de siempre, las compras... las despedidas... aquellas malditas despedidas...

Básicamente entré en el estado de piloto automático, en donde escondés todo lo que estás sintiendo dentro de un cuartito y olvidado dentro de vos mismo y dejé que el sentido común, el cuerpo y el hábito hicieran su trabajo.

Silla 10A. Ventana. Hacía muchísimo tiempo no pedía ventana, pero hoy quería saludar a Los Angeles mirándolo de frente, sin vacilar. Y efectivamente me tocó en ventana. Solo que en esa silla en particular, NO había ventana. Solo un pedazo grande de pared de avión opaca y aburrida. OK destino, mensaje recibido.

Ojalá que se siente alguien interesante al lado, para variar. Alguien que cuente historias. Alguien con algo que decir. Alguien por el cual el destino se comunique. Alguien que... [click] habla su capitán... hemos cerrado las puertas del avión, por favor, apagar sus celulares y aparatos electrónicos... tripulación, alistarse para el despegue... [click]. Ya nadie más sube al avión, y la silla del lado parece la única silla que está vacía en todo el vuelo. OK destino, mensaje recibido también. Ah, la Silla Vacía...

Me asomé a la ventana de adelante. Quería ver a la ciudad, mirarla cientos de pies allá abajo... Ver los carros en las autopistas como hormiguitas meticulosamente organizadas. Ver las carreteras de la periferia como líneas de arena, y las casas como organizadas en un cuaderno cuadriculado. Pero no era el día más claro de todos... las nubes no te dejaban ver más allá de diez centímetros de la ventana, donde por cierto, no hay nada muy interesante. Solo mi reflejo en el plexiglas. YA, YA, mensaje recibido... y por favor, NO MAS MENSAJES!

Un viaje denso, pesado, solo. Tan monótono que el mayor highlight fue que en la comida me dieron dos pedazos de pan, no uno. Y que no había fila para ir al baño. Que emocionante, no?

pfft...

Ocho horas después, estaba caminando nuevamente por el Pueblo de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles del Río de la Porciúncula. Una fila de una hora en inmigración, un sello de seis meses, y mi tula abandonada en el suelo era lo que me estaba esperando.

Salí al fin a respirar el aire abierto, afuera del aeropuerto. Hacía ya como seis, siete años que había estado allí. La misma tula, la misma persona, la misma ciudad. Y sin embargo, tantas cosas habían cambiado desde entonces... Anotate otra viejo Heráclito!

Me encontré con Peter, el hermano de mi mani que había ido a recogerme con su esposa y sus dos preciosas niñas (la última vez que estuve acá, no estaba ni casado!). Bueno, la sorpresa era que justo el día que llegué, Manu Chao estaba tocando en Los Angeles, mas o menos a la hora en que llegaba yo.

Así que, rumbo al downtown de Eley, que es donde estaba tocando. Es increíble hablar con conocidos con los que hace mucho no hablabas. Recorrer las calles y autopistas que ya andaban medio olvidadas. Saber todo lo que ha cambiado el mundo. Y lo que seguirá cambiando!

Hablando mucho con Peter, recordando viejos tiempos, actualizando los nuevos, jugando con sus hijas, esquivando carros, y en un parpadear, llegamos a downtown LA. Ya con el ticket en mano, Los Angeles Coliseum, Seccion 15, Loge (que carajos es un loge????), primera fila. Allí estaba mi mani Joshy esperándome en la salida!!! Y fue como correr hasta el super abrazo en cámara lenta (literalmente). Que bacano volverla a ver después de tanto tiempo!!! Y sin embargo, estar ahí parecía como si hubiese sido ayer que nos vimos.

Llegamos a los asientos, estaba Viviana y Daniela amigas de mi mani, en unos SUPER asientos al frente de la acción. Y justo cuando llegamos, empezaron a salir uno por uno los integrantes de Manu.

Que horas son la vida entera? Que horas son en el Japón? Que hora son en Mozambique? Que horas son en Washingtón? ... Nos engañaron con la primavera!

Que buen concierto, que buena farra... desde el principio hasta el fin! Que me iba a imaginar yo hace un año en el concierto de ellos de Buenos Aires (al otro día tenía que trabajar), que el destino me iba a empujar a volver a verlos, acá, y en estas circunstancias!!! El mundo gira bién rápido, como la vida. Tanto que a veces dá vertigo...

En fin, en la noche llegué destrozado, luego de más de un día completo de no pegar el ojo. Y con concierto incluído.

Sobra decir que ni tiempo tuve para pensar.

Y dormí, como un bebé.

Solo que, mientras me dormía, retumbaba todavía en mis oídos un estribillo...

próxima estación: esperanza.....

viernes, 1 de junio de 2007

El continuo

Algo que me llega, en un momento adecuado.

La vida es un continuo, siempre y siempre. No hay destino final, solo es ir adelante. Sólo el peregrinaje, solo el viaje en sí mismo es la vida, no es llegar a un punto. No hay objetivo --solo bailar, ser un peregrino, moverse gozosamente, sin preocuparse sobre cualquier destino.

Que hacer cuando llegues a algún destino? Nadie se pregunta esto, porque todo el mundo intenta tener algún destino en la vida. Pero las implicaciones... Si quieres de verdad alcanzar el destino de la vida... luego entonces qué? Vas a parecer muy aborchonado. Sin ningún lugar donde ir... ya habrás alcanzado tu destino final --y en el viaje, lo habrás perdido todo. Tuviste que perderlo todo. Y así, de pié, desnudo en tu destino final, estarás mirando alrededor como un idiota: cual era el punto? Tanto te apresuraste, y tanto te preocupaste por llegar, y sin embargo éste fue el final.