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jueves, 28 de junio de 2007

Bici-Kyoto

Finalmente logre alquilar la bicicleta!!!!! Ya me estaba haciendo bastantica falta... aunque me imagino que mis dos ninas (en Bogota y Medellin) deben estar super celosas porque me monte encima de una Japonesita! En fin!

Sali bordeando el castillo de Nijo-jo que queda a un par de cuadras del hostal. Pase por Nishikikoji-dori, que es el mercado mas famoso de Kyoto, por la cantidad de productos frescos (y raros) que podes encontrar. Mucho color, mucho olor. Luego, tome por la calle "Goyo", o Gojo-dori, como dirian los locales. Esta callecita me llevaba directo al area del templo de Kiyomisu-dera (me lo habia recomendado un Japones lo mas de buena gente en el hostal). Resulta que este templo, es una construccion totalmente de madera que fue erigida SOBRE un bosque. Cuando dig sobre un bosque, es literal... Con cientos, miles de vigas de soporte, como esas casas que quedan cerca a la costa que son construidas sobre palustres para que no les entre el agua. Bueno, basicamente lo mismo, solo que las proporciones son mil veces diferentes, y en vez de estar sobre un oceano de agua salada, el templo de Kiyomisu esta sobre un mar de arboles. Una vista verdaderamente bonita, muy magico el contraste entre bosque, templo, montana y arroyos.

Es un lugar tan bonito, que Japon lo postulo para las 7 nuevas maravillas del mundo, compitiendo con sitios como Machu Picchu, las piramides de Egipto, el pueblito paisa en Medellin (uy si, como no...) etc. Aunque por eso, tambien es un sitio muy visitado... Por todas partes habia gente. Pero no importa, porque de verdad valia la pena la muchedumbre.

A las afueras de Kiyomisu-dera, habia un templito chiquito, que ni supe como se llamaba. Resulta que es un templo bien particular, porque el monje que lo diseno, queria que fuera como el vientre materno. El resultado? Un templo totalmente oscuro, en el que no ves nada. Solo te guias por las paredes, y el sonido de algunas pisadas aca y alla. No le tengo miedo a la oscuridad, pero en ese momento, senti un sustico bien en las entranas. Tal vez por la oscuridad, o por lo desconocido, o por no saber donde carajos quedaba la salida, o por estar solo conmigo mismo, o ... no se... solo ese temor visceral, preocupante, amargo.

Lo bonito, es que de un momento a otro, en el centro del oscuro templo (oscuro como boca de lobo, o sea, no ves nada) ves una piedra con un kanji en el centro. El kanji, simboliza la palabra hara, o vientre, centro. Ese centro que siempre tienes que sentir, y que en Aikido o danza o pintura o kendo o ingenieria es el que tienes que pegar a la tierra, sentirlo bien fuerte. Misteriosamente ahi lo senti fuertissimo... Y ahi si, no mas temor... Cosas curiosas las del ser humano, no?

Siguiendo la ruta sobre la bicicleta, pase por mas y mas templos y parques... Kodaiji, el parque Maruyama (de los principales sitios de esparcimiento de los Kyotenses (?)), el Mausoleo Higashi Otani. Un templo que tenia una estatua ENORME de un Buda. Shoren-in. Templo Heian. Muchos lugares bastante bonitos.

Al rato, llegue al centro de Budo. Budo quiere decir el camino de la guerra, y es la escuela principal que agrupa a todas las artes marciales en Kyoto, y es una de las mas tradicionales de todo Japon. Un edificio gris, contrastaba con los gi de los practicantes de las diferentes disciplinas marciales. De cuando en cuando, varios gritos en forma de "kyop!". Lastima el corto tiempo, me hubiera gustado conocer un poco mas...

A las pocas cuadras habia un templo pequeno y muy particular. Era el templo de Sen-oku, o templo de la fertilidad. En el, las mujeres embarazadas oran por un buen parto. Y las esteriles ruegan para que puedan tener un hijo. Lo curioso es que hay estatuas de conejos por todas partes.. por que sera?

Segui hacia el famoso camino del filosofo (no me acuerdo como se llama en Japones), que es un caminito pequeno y solo para ir a pie o en bicicleta, que bordea un arroyo lleno de arboles de arce y flores coloridas. Pasas por varios templos, y varios artistas ves tratando de inmortalizar una escena de un pajaro y unas flores, o un atardecer, o su version manga del paisaje.

Finaliza el camino del filosofo en Ginkakuji, o templo de plata. Este templo iba a ser la contraparte del templo de oro que visite ayer. Iba a ser revestido totalmente con plata. Pero bueno, la idea se quedo en veremos, y solo dejo un templo muy bien disenado, pero sin nada de plata a la vista. La sola imagen mental de verlo cubierto de plata, es bastante majestuosa.

Y bueno, ya caia el atardecer. Tome la calle Imadegawa, pase por la Universidad de Kyoto, y al llegar al rio Kamo, me parecio increible ver a tantas personas comer y banarse en ese rio... Faltan SIGLOS antes que pueda ver lo mismo en nuestros rios, ya sean Bogota o Medellin... lastima.

De camino al hostal, pase por el Palacio Imperial de Kyoto. Vale la pena aclarar que Kyoto fue capital del imperio hace unos siglos, por eso tal vez es que este llena de templos, castillos y edificios monumentales. En el palacio, hay unos jardines amplios y majestuosos, pero a la vez simples. Estos jardines fueron restaurados en la epoca Meiji, porque las casas de los nobles que vivian ahi, se fueron cayendo y pudriendo con el tiempo.

Y bueno, llega aca al hostal, luego de un dia largo en bicicleta (mi trasero es testigo). La que me toco es particularmente bacana... luego subo fotos. Quiero una asi para Medellin!

Entre templos de oro, armas semiautomaticas y el jet-set japones

Queria rentar una bicicleta, pero mire mis finanzas y... Necesitaba desesperadamente cambiar unos cuantos dolares, por yenes. Sali a buscar un banco por una calle larga, por la que me dijeron, estaba llena. Bueno, camine... y camine... y camine. Llegue a un famoso banco y me dijeron que pailas, que ahi no cambiaban, pero que siguiera adelante y encontraba uno que si aceptaba mis dolares gaijin. Hasta me hizo mapa y todo, casi me lleva de la mano, tan querida. Logre hacer esa vuelta (te piden registrar todos y cada uno de los dolares en un formulario), y me deshice de los billetes de un dolar que me gane como "bailarin exotico" en Los Angeles (ja!).

Ya no tenia sentido devolverme a alquilar la bici, entonces mas bien tome un tren que me dejo en la estacion de Saga Arashiyama, en la region de Arashiyama. Esta area solia ser una de las tantas areas de descanso de la realeza en Kyoto. Bordeada de rios y montanas, verdaderamente era bien bonita , contrastando con la jungla urbana Kyotense. El primer paso era el templo de Tenryuji, que dice la leyenda que fue construido porque el emperador sono que un dragon se levantaba de un rio. De ahi el nombre de Tenryu, o Dragon Celestial. El consejero le dijo que eso era que se sentia mal consigo mismo, y que lo mejor para eso era hacer un templo para calmar a sus dioses internos. Y voila, templo construido! Tiene un jardin muy bonito, y como en todos los jardines, dicen que se pone espectacular en la epoca de Sakura, que es cuando brotan las flores del cerezo.

Detras de ese templo, hay un bosque de bambu que te hace olvidar donde estas. Aunque periodicamente pasa un tren para recordartelo bastante poco sutilmente. En Arashiyama se siente un poco el estar en el corazon rural de la region. Mucha naturaleza, mucha gente sencilla, muchos estanques y cultivos de arroz. Sobretodo si caminas por rutas alejadas y secundarias. Luego en el camino aparecio Jojakkoji, un templo grande con sus subtemplos bonitos. Pero mas adelante, sale Gioji a saludarte! Bueno no precisamente, porque toco buscarlo por una hora... pero valio la pena. Gioji es un templo pequenito, todo lleno de verde, arboles y alfombrado por una capa gruesa y hermosa de musgo. Era tan verde que hasta dolian los ojos. Pocas personas (de hecho era el unico), era un refrescante contraste a las multitudes. Curiosamente, tambien habian varios gatos perezosos guardando el templo. Siguiendo por ahi, aparece el templo Takiguchidera, que cuenta la historia de amor rota entre un noble y una campesina. Como la familia del noble le prohibio casarse con ella, se hizo monje, y vivio en Takiguchidera. Una noche, la nina campesina fue a cantarle bajo su templo, pero como el no quiso dejar sus habitos de monje, la nina escribio unos versos tristes con su sangre en una roca, y se tiro al rio para jamas volver.

Mas andar, mas pasos, y me encontre casi por casualidad a Seiryoji, un templo grande, majestuoso, viejo. En uno de sus subtemplos estaban los monjes cantando, rompiendo el silencio, y de lejos se escuchaba bastante solemne.

Luego de mas de medio dia recorriendo la region de Arashiyama, tome un tranvia hasta la estacion de Omuro, que era hogar de mas templos interesantes y famosos. El primero, era Ninnaji, un complejo de templos y jardines amplios y bien bonitos. Luego, pase a Ryoanji, un templo con un jardin bien particular. Resulta que antes (y de hecho hoy en dia tambien), solian hacer los jardines con mucho verde, muchas flores, muchos colores. Este jardin de Ryoanji, para muchos es la quintaesencia del zen, porque es formado solamente por 13 rocas (creo) y mucha arena. Algunos dicen que ese jardin replica los picos de las montanas rasgando un cielo nublado. Otros dicen que son islas, o continentes en un oceano grande y claro. Otros dicen que es un felino atravesando un rio con su cria. Otros dicen que ese jardin es la puerta a la iluminacion sublime...

Tal vez no estoy preparado, porque no me ilumine, y no pude ver los felinos por ninguna parte. Pero si es un jardin zen espectacular, y de una manera extrana, tiende a calmarte los pensamientos, muy al estilo Samatha...

Despues de tanta tranquilidad, segui caminando hacia Kinkakuji. Este sitio, es hogar de un precioso templo de madera lacada (laquerada?) pero cubierto totalmente en oro. Queda al lado de un lago, que refleja de una manera muy, muy bonita todo el cuadro. Lo impresionante, es que ha sido destruido un par de veces, y siempre lo reconstruyen, sin importar el precio! Realmente una vista preciosa, sobretodo porque justo en ese momento estaba llegando el atardecer, y los rayos calidos y naranja del sol le hacian dar un efecto particularmente pictografico.

Mucho habia caminado ese dia, ya estaba medio cansado. Lo bueno, es que en cada esquina hay maquinas dispensadoras de cualquier cosa, y como pasatiempo me habia dedicado a "catar" las diferentes bebidas y comidas raras que habian en exhibicion. Helado de te, gaseosa "cremosa" de melon, gaseosa de durazno,... en fin, la imaginacion es el limite!

Y ahi iba yo, con una gaseosa anonima, en una calle anonima, buscando el camino para llegar al hostal y vi un sitiecito de comidas rapidas anonimo. De hecho era Tako Yaki. Y me sente, y probe estas bolitas ricas de calamar. Y mientras estaba yo ahi tranquilo, unico comensal del momento, de un momento a otro empieza un griterio y luces por todas partes. Va llegando una pequena multitud, presentadora, camarografo, libretista, luminotecnico, y otro guey que lleva como un televisor para que la gente vea lo que esta filmando. Y abalearon de preguntas al senor que estaba haciendo los Tako Yakis. Lo ultimo que me faltaba... claro, y al ver a ese gaijin (o extranjero) con camiseta vistosa de Brasil, me agarraron a preguntas... Wa-ka-ri-ma-zen! (no les entiendo un cu... carajo!) les trataba de decir en mi japones de Sabaneta. Y bueno, en ingles, que que hacia ahi, que si me gustaba el tako-yaki, que de donde era, que por que camiseta de brasil... Y yo en mis fachas luego de todo un dia de caminata bajo el sol y agua! Luego que se fueron y paso el vendaval, le trate de preguntar al "chef" que habia pasado, y medio me dijo muerto de la risa que era para un segmento de comidas de las noticias. El buen Goyo en la farandula Kyotense? juaaaaa

Y bueno, luego de despedirme del sitiecito entre risas, de nuevo a seguir caminando en la noche hacia la casa, viendo tiendas interesantes que vendian desde vajillas comestibles, hasta armas de asalto totalmente automaticas...

Reserve la bicicleta, comi algo, y a dormir.

miércoles, 27 de junio de 2007

Osaka, de segundazo

Mas noodles de desayuno (breakfast of champions, me dijo un irlandes que se comia una ensalada de frutas con helado... partime envidia, partime).

La idea era visitar al Shitennoji, que es el templo Budista mas antiguo de Japon. No se en que parte me enrede con el mapa, y termine por equivocacion en un campo santo gigante que quedaba en el vecindario. Es curioso, de alguna manera rara me siento atraido por los cementerios. Tal vez es esa tranquilidad y silencio, tal vez es que te recuerdan ahi mismo y en tu cara que no sos eterno, tal vez es porque te das cuenta de nuevo que por mas "estrellita" que te creas, a un hueco tambien vas a parar. Ni uno ni nada es eterno. Ni el mismo universo. Ahora se las va dando uno de supernatural, que la muerte solo es un pensamiento tacito, a mil anos luz de distancia...

En fin, volviendo al relato familiar y ameno, justo estaban en una ceremonia religiosa de duelo. Era en un templo viejo y gastado, triste, lugubre. Tan diferente de todos los demas. Ocre, negro, color cafe viejo. Y ahi te das cuenta que en esencia los seres humanos somos la misma vaina. Sin importar si sos de Medellin, Itagui, Santa Marta, Timbuctu, San Pancho u Osaka. Todos somos viajeritos medio tontos, chocandonos por ahi con otras personas, con otras fantasias y otros suenos. Nos reimos, nos enamoramos, nos desenamoramos. Tenemos ilusiones, esquivamos el dolor y buscamos el placer. Nos da tristeza, lloramos, recordamos a los seres queridos. Creemos en algo mas, sin importar lo que sea eso que creamos: Buda, Shiva, Kannon, la Plata, el Destino, Cristo, el Dolor, Amidala, el Placer, Star Trek, Ron Hubbard, Ganesha, el Ekeko, o la Isla de los Famosos...

Somos en el fondo la misma vaina, y sin embargo nos matamos a palos, a pedradas o a bombas atomicas por esas diferencias que creamos nosotros mismos. Que los ojos, que la piel, que el sexo, que las creencias, que el origen, que los papas, que la bandera... Y por lo general, nos vamos dando duro sin siquiera saber por que. Viajeritos tonticos...

BUENO, luego de quedarme un ratote en ese templo (simple y bonito, por cierto) me quede "hablando" con la que atendia en la puerta, como de los origenes del templo, de los origenes de nosotros, etc. Cuando me fui llendo (o sea, es que soy una persona muy importante, lleno de citas y vainas...) nos despedimos y me regalo un par de chocolates deliciosos... Un buen almuerzo por cierto!

Visita al museo de historia de Osaka, no es que sea bestialmente importante, sobretodo si no sos de Osaka... Pero de cualquier manera interesante, y el edificio es imponente.

Luego, me fui a una parte de la bahia donde salia un MEGA TURISTICO bote con forma de la carabela la Santa Maria. Si, esa misma que tenia el Sr. Colon cuando se dio un vuelton por Centro y Sur America. Lo mas chistoso es que los letreros estaban en espanol, con su traduccion al japones.

Es rico sentir el mar, la brisa marina salada que se te pega en la boca. Ver tantos barcos, de tantas nacionalidades, tantos rostros. Son un mundo aparte estos puertos. Un mundo que muy pocas veces uno es consciente. Y eso que solian ser tan importantes antes... Mis puertos son los aeropuertos.

Bueno, la vuelta a la bahia se tarda una hora. Te llevan por los puentes mas famosos, por los sitios interesantes, pero me tocaba estar pendiente de mi mapa porque de ingles, solo dijeron las precauciones de seguridad.

Me baje del barco ese medio sintiendome culpable por ser tan cochinamente turista, pero bueno... Estaba incluido en mi pase de dos dias!!! Que culpa!

Finalmente, ya cayendo la noche, me subi a la torre de observacion del World Trade Center de Osaka, que es un edificio de 256m. Esta torre por cierto es la mas alta de Japon Occidental. Y bueno, arriba estaba mas fuera de contexto... Eran puras parejitas en sillones comodos y blancos. Buscando su privacidad. Privacidad que por cierto un pinche turista armado con Lonely Planet y Canon Powershot, no les permitia tener!

Unas cuantas fotos, una cerveza, y listo. Estaba cansado, y tenia que volver a Kyoto, ahora si a conocerla entre semana, porque en fin de semana Kyoto se pone medio jodida.

La idea es rentar una bici, ya me hace falta "montar".

lunes, 25 de junio de 2007

Himeji


Para los Japoneses, o al menos para los nativos de Kansai, hablar de Himeji obligatoriamente les trae a la cabeza imagenes del imponente e inexpugnable castillo de Himeji-jo. El castillo de Himeji, que en su esplendor fue el mas grande de Asia, es el unico que se preserva en su forma original, sobreviviente de terremotos, incendios, guerras civiles y mundiales. Es una fortaleza majestuosa que desde hace muchos siglos hace guardia solemne sobre todo el pueblo de Himeji. Hablar de ese castillo es hablar tambien de cuentos e intrigas de la corte, de shogunes y samurais, de ingenieria militar y olor a polvora.

Desde la estacion de Shinkansen, el castillo se ve lejano, pero imponente. A medida que vas caminando y te vas acercando, el castillo va sacudiendose y levantandose, como cuando un samurai se pone de pie con toda su armadura ceremonial.

Ya de frente, luego de haber cruzado los fosos, parece una montana suntousa, vestida simetricamente de madera, oro y color blanco. Una montana tan magistral como inexpugnable, y solo el pensamiento de llegar hasta la ultima ventana de arriba, te hacia la cabeza dar vueltas.

El recorrido de todo el campo de Himeji puede tardar varias horas, a un paso lento y descansado. Pasas por habitaciones, depositos, salones de armas, jardines, fosos... toda una ciudadela amurallada. Una vez entras al castillo como tal, una coleccion simple pero interesante de la historia del lugar y cultura samurai. Cuantas guerras vieron esas paredes, cuantas intrigas presenciaron las columnas de madera gruesa y pesada.

Fue un ascenso silencioso a los casi 50 metros de altura de ese castillo (similar a la fachada de la imponente basilica de San Pedro, en el vaticano).

Y desde arriba, viendo gran parte de la region, uno no puede sino maravillarse de la guerra y la defensa hecha arte y ciencia aca, en el castillo de Himeji.

domingo, 24 de junio de 2007

Nara


Tempranito, me subi en el tren que con su arrullador bamboleo matutino, me deberia dejar puntualmente en Nara. Nara, a unos 40kms de Kyoto, es la segunda ciudad con mas patrimonios historicos de Japon, siguiendo de cerca a Kyoto. El dia estaba sublime, pocas nubes y un cielo descubierto que te animaba a mover las piernas y caminar sin rumbo fijo. De la estacion, unos veinte minutos, y ya estas entrando al parque de Nara (Nara Koen). Lo primero que ves son dos patrimonios de la historia mundial, el templo de Gango-ji, y luego Kofuku-ji, hogar de la pagoda de cinco pisos mas grande de todo Japon (y supongo que del mundo!).

En Nara, como en Miyajima, hay venados sueltos por todas partes. Segun el Shinto, los venados eran los enviados de los Dioses. Hoy en dia, siguen siendo reverenciados y respetados, particularmente en este lugar santo. Pero mas ubicuos que los venados, son los vendedores de galleticas para venados, que por 150 Yen, te venden un paquetico para alimentar a los tiernos, lindos y ansiosos primos de Bambi. Y la historia va asi, cuando ellos ven que compras un paquete, te asaltan por todos los flancos. Vi varios ninos que fueron practicamente violados por los venados cuando sus padres les entregaron las famosas galleticas estas. Pero bueno, igual es para delicia de los papas, que no dudan en captar cada uno de los momentos con sus camaras fotograficas super tecnologicas.

Siguiendo por el parque, logras llegar a Todai-ji, que es la construccion en madera MAS GRANDE del mundo, que ha soportado varios incendios y reconstrucciones. De hecho, dicen que la construccion erigida hoy en dia, es un 33% mas pequena que la original!!! Todai-ji, es impresionante. Cuando entras al sitio, y la ves por primera vez, definitivamente te quedas asombrado. El sol hacia brillar los adornos de oro que tenia en el techo, y asi estuviera inundada por turistas como yo, es facil imaginarse al templo en su epoca anterior, con todos los peregrinos y monjes alrededor... Es simplemente majestuoso, grande, sublime.

Pero eso no es todo. De hecho, el templo lo construyeron para que fuera un hogar digno de su residente mas ilustre. Una figura ENORME de bronce, de Buda. Y si, adivinaron, es la figura de bronce mas grande de Japon, y entre las mas grandes del mundo. Ornamentado pero simple, imponente pero humilde, enorme... Y eso que apenas cabe en el templo. Como guardianes del templo, hay dos estatuas de madera que son talladas en madera de una manera majestuosa. Parecen como si fueran de verdad. Todo, todo el templo es de madera, y huele a ese perfume de madera, de roble, de cipres, de pino que inspira tanto respeto.

Luego de varios templos y edificios no menos majestuosos, llegas a un bosque custodiado silenciosamente por un par de linternas labradas en roca. Dos pares. Tres... quince. Veinte... doscientas... setescientas... mil ochoscientas....! Un bosque que es hogar del templo de Kasuga, hoy en dia centro de una corriente Shintoista.

Me encantan estas linternas, me encanto el bosque. Apenas imaginarse ese lugar, iluminado por ellas de noche es sobrecogedor... No se que tienen, pero simplemente me fascinan. Cada una es diferente de la otra, cada una te dice algo.

En el templo de Kasuga, los monjes estan vestidos de una manera bien particular. Como con campanas sobre el rostro y sombreros medio raros. En fin, es un lugar que vale la pena visitar.

La ciudad vieja de Nara esta llena de intrincadas calles, pero hay unos tesoros escondidos, en forma de jardines y arquitectura. Me gustaria vivir en una casa asi, simple, pero elegante. Natural y bella.

De nuevo, luego de todo un dia de caminar, tren a Kyoto. Y como todavia no era de noche, decidi ir a la zona de Nanzen-ji, que es un complejo de templos erigido a los pies de un monte. Lo bueno de ir tan tarde, cuando los templos ya estan cerrandose, es que las multitudes son practicamente no existentes y puedes caminar a tu antojo. Puedes ver a los monjes arreglando las flores, limpiando los tatamis o simplemente deambulando en silencio. Aunque tambien puedes verlos hablando por celular....

Dicen que hay un templo muy bonito subiendo por la montana. Un templo al lado de una cascada, y si te banas en ella, los dioses te seran propicios. Pues subi por ese caminito, pasando por templos en los arboles y cementerios budistas. Y caminando, caminando por ese camino olvidado y oculto, pasando altares y ofrendas en el bosque, cascadas y riachuelos, olor a incienso y monjes sonrientes, me perdi del mundo y de mi mismo, mientras detras de los cerros Kyoto silenciosamente se quitaba los zapatos, se ponia las sandalias y se preparaba a dormirse en el tatami majestuoso de la noche estrellada.

Kyoto

Luego de otro Shinkansen, otra corrida con la mochila al hombro, otro ramen apresurado, otra despedida, estaba ya en Kyoto, bajando por inercia las escaleras y escupido sobre el anden, junto a miles de otros japoneses. Con apenas un mapa en la cabeza (por puro idiota lo habia perdido en alguna parte), y un impermeable azul, nuevamente a descifrar el laberinto de lineas y conexiones del transporte publico.

Afortunadamente, el sentido de la orientacion y la memoria no me fallaron (como por variar) y eventualmente llegue al hostal, que queda cerca al castillo de Nijo-jo (patrimonio mundial de la humanidad). El hostal en realidad es medio... medio. Una sala grande llena de camarotes, mas que todo lleno de Japoneses y Asiaticos. Un bano comunitario medio jodido. Una lavadora vieja. PERO... Hay una cafetera, y para mi sorpresa, saca un cafe decente!!! Ya entonces estoy bien!

Amarre la tula a las barras de la cama, saque un mapa, y colgue el impermeable. Ya caia la noche, y la mayoria de templos y altares estaban cerrados al publico. Le pregunte a una chica que tenia cara de hablar ingles que que habia de bueno a esas alturas del partido, y me mando para Gion, una zona tradicional medio turistica con vida nocturna. Y bueno, logre ver las famosas Geiko con sus aprendices Maiko (mas conocidas como Geishas), que vestidas de kimonos coloridos y rostros con polvo de arroz, iban rapidamente hacia alguna cita de negocios, supongo.

Segun las estadisticas, son muy pocas las verdaderas Geikos en Japon, y si mucho, son 1,500 en total. 2 de 1500 en el primer intento, nada mal. Falta ver si eran de verdad!!

De primerazo, Kyoto es una ciudad moderna, como cualquier otra. Llena de restaurantes, clubs, bares y demas. Pero cuando uno se va por las calles estrechas y secundarias, otra Kyoto se le revela. Casas al estilo tradicional, con jardines en miniatura y disenadas con atencion al mas pequeno detalle. Elegantes, sutiles, envidiables.

Una cerveza, un libro, y una noche lluviosa. El perfecto fin de un dia tan movido.

Manana, Nara!

(la foto es de la estacion de Kyoto, de dgolds.com)