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martes, 19 de junio de 2007

Aikido y Onsen

Una manana tranquila, relajada. Era el ultimo dia en Tokyo y no tenia ninguna prisa por hacer particularmente nada. En la semana que pase aca, me camine la mayoria de distritos famosos... Asakusa, el Centro, Shinjuku, Shibuya, Roppongi... Asi que sin estres, desayuno ramen con huevo (como por variar), leche (que lujoso!) y mientras, MTV Japan. Si creia que MTV era una cosa medio loca, era porque no habia visto la version Japonesa... En fin. Conoci a una chica Japonesa que cuando vio mi tula (con las banderas) se emociono toda porque habian muchas de latinoamerica y reconocio la de Colombia. Me contaba que su sue~o era ir a vivir a Suramerica, en Argentina, Ecuador o Colombia. Particularmente le gustaba Buenos Aires, porque tenia un nombre con buena vibra! Le encanta Latinoamerica porque dice que es justamente lo contrario de la cultura japonesa... Relajados, tranquilos, fiesteros, desorganizados, mujeriegos, dramaticos... Entonces que por eso se queria ir a vivir a Suramerica, y conseguirse un Latin Lover de novio. En fin, simpatica la Japonesita esta, y me tuvo practicando espa~ol por un buen rato.

Luego de almorzar, sali a hacer algo que tenia muy pendiente, y para lo que estaba esperando el momento adecuado. Con tan solo una direccion en la mano, y un mapa escueto, sali a buscar al Aikikai Hombu Dojo, que es como el eje central de las escuelas de Aikido en el mundo. El Hombu Dojo en Tokyo, queda metido en un barrio cualquiera, cerca de Shinjuku. Como no soy muy ducho con la utilizacion de direcciones Japonesas (nada que ver a lo que usamos en Suramerica), estaba sacandome los ojos tratando de encontrar mi camino. Hasta que llego un angelito de blanco que me guio a mi destino. Y el angelito este no era uno con alitas y aureola, sino con un uniforme de Aikido impecable y super bien tejido. Como supuse que no mucha gente iba vestida asi, me puse a seguirlo y efectivamente en unos cinco minutos estaba en el Aikikai. Por fuera el edificio no tiene nada de espectacular. De hecho, es una mole de concreto sencillo. Pero por dentro, la cuestion es diferente... La belleza la hacen todos los tatamis, los aikidokas, el entusiasmo, el sudor, el movimiento.

Lastimosamente, como no tenia mi aikidogi (que por cierto es super pesado y no planee ni meterlo en mi tula), solo podia atender a la clase mirando desde atras. Y bueno... fue increible, porque es como viajar en el tiempo sobre tus sue~os e ilusiones pasadas. Y aca estaba, en Tokyo, en el Hombu dojo, viendo como los maestros de los maestros guiaban la clase, como los movimientos fluian sobre el tatami, como se mezclaban todos las razas, origenes y sexos. Fue bastante surreal el momento, increible estar ahi no mas, sentado en seiza mirando durante un poco mas de una hora una clase de Aikido, tal como Ueshiba Sensei lo ense~o, de generacion en generacion...

Yo se que generalmente he sido muy desagradecido e inconstante con el Aikido bajo el pretexto de que el trabajo, de que el estudio, de que no hay tiempo... Pero bueno, la verdad es que le debo mil cosas, particularmente la disciplina, el balance, la armonia y la consciencia de siempre estar centrado en el hara, en el aca y ahora.

Luego de caminar perezosamente sin ningun rumbo en particular, y mientras el sol se iba ocultando de a poquitos, entre en un Onsen tipico japones, escondido en un barrio cualquiera. Un Onsen, es un ba~o publico tipico japones, con aguas termales. En epocas anteriores, como las casas por lo general no tenian ba~os, en cada barrio existia uno o varios sentos, que son ba~os publicos. Y si uno de esos, era particularmente bonito, y con aguas termales naturales, se le consideraba Onsen, y la gente lo utilizaba para relajarse luego de un dia largo de trabajo.

Los Onsen son ba~os que tienen las areas para mujeres y hombres separadas. Al entrar, pones tus zapatos en un locker adecuado, y luego adelante, en un area comun, pones la ropa en un locker mas grande. Cuando hablo de poner la ropa en el locker, quiero decir TODA la ropa, porque para los Japoneses es antihigienico entrar en vestido de ba~o al ba~o! Entonces, armado solo de tu toallita de mano (es diminuta) entras ya al ba~o como tal. Ahi, antes de usar las piscinas calientes, jacuzzis y turcos, tienes que ba~arte muy bien con jabon y shampoo. Solo una vez que ya estas totalmente limpio, puedes hacer uso de las areas comunes, como las ba~eras y los jacuzzis. Y uno no se ba~a en duchas de pie, sino que toma un asientito de plastico y un balde, y se sienta en una de las hileras que tienen grifos de agua caliente, y con el balde y la toallita te vas ba~ando juiciosamnete.

Lo curioso, es que todo el mundo anda en las mismas (o sea, como mi diosito los trajo al mundo) y hablando de lo mas natural. De hecho, me explicaban que en la cultura japonesa, desde muy jovenes se acostumbran a ir con los amigos o colegas a los onsens y sentos, para demostrar la igualdad de los seres humanos, y suavizar un poco las barreras de jerarquia laboral y familiar. Cuentan que algunos de los negocios mas importantes se han hecho dentro de un Onsen.

Y bueno, una hora fue mas que suficiente para mi para meterme un poco en esta cultura particular y tradicional de los banos termales Japoneses.

lunes, 18 de junio de 2007

Nikko

Muy tempranito salí del hostal a la estación de Asakusa, donde en teoría salía el tren a Nikko, unos 100kms al norte de Tokyo. Nikko es una de los sitios más famosos de Japón, debido a la majestuosidad y ornamentación de sus edificios. De hecho, Nikko está incluído en la lista de patrimonios mundiales de la cultura según la UNESCO.

Bueno, el hecho es que al llegar a la estación de Asakusa (que por cierto queda escondida DENTRO de un centro comercial), y lograr descifrar donde vendían los tiquetes, hice la fila para comprarlos. «Ohaio gozaimas, eigo-ga wakarimas-ka? (Traducción: Quihubo hermano, hablás inglés por casualidad?)». Y el hombre que atendía me dijo el temido «Iee. (Traducción: Uy que pena con vos hermano y todo, pero lo siento, no vi eso en el Colegio...!)»

OK, gracias a Dios tenía mi Lonely Planet que no me desampara ni de noche ni de día, y ahí estaba escrito en kanji los caracteres de Nikko... El hombre me mostró las posibilidades de trenes, y luego de escoger la más barata (salía como en dos minutos), salí corriendo a ver si alcanzaba a agarrar el tren. El tiquete costaba Ys. 1320,oo

Dentro del tren, tocaba ir en los primeros dos vagones, porque en camino el tren se separaba y solo los dos de adelante llegaban a Nikko. El tema es que en el tren yo era el único gaijin (o extranjero) a bordo. De hecho, todos los letreros estaban en Japonés, nada, nada, nada en Inglés.

Pero bueno, en últimas luego de ver a todos los pasajeros desayunar (con sushi y té incluído y todo), de ver el mundo reflejado en los sembrados de arroz, y casi dos horas de pura ciudad (Tokyo es GIGANTE) se logró llegar a la estación de Nikko, y a descifrar cual era el camino para llegar al lugar que buscaba. En últimas, y nuevamente gracias a Lonely Planet, llegué a las puertas de Nikko, compré el tiquete de combinación de entradas para todos los sitios.

Y bueno... Nikko es basicamente un complejo increíble de templos y mausoleos, empotrado en la ladera de una montana. Un santuario lleno de templos alucinantes, super super ornamentados, silenciosamente erigidos junto a arroyos con suaves aguas que corren, y árboles de muchos siglos de edad. Lástima la cantidad de gente, porque solo es dejar volar la imaginación y pensar en como sería éste santuario en las épocas de los shogunes, donde solamente los sacerdotes y nobles podían recorrer sus jardines y caminos cubiertos de verde, cubiertos de bosque.

De cualquier manera, es un sitio verdaderamente espectacular, donde cada lugar parece hacer competencia por ser más impactante, impresionante, sobrecogedor. De hecho los arquitectos japoneses de hace unos siglos, como vieron que era tan espectacular, decidieron intencionalmente poner una columna al revés, para no despertar la furia de los dioses al realizar un lugar santo con semejante perfección.

Luego de todo el día de caminata, solamente fué volver a la estación, repetir la experiencia de comprar el tiquete, y volver a Tokyo.

Y bueno, como es posible estar en Tokyo y no probar el sushi? Entré en un restaurante típico, y así me saliera (y mucho!) del presupuesto, y me compré un set completo de niguiris y makis, para llevar. No se que carajos estaba comprando, y afortunadamente a mi sí «me gusta el sabor del mar».

Salí a dar una vuelta, y en la ribera del Sumida, mientras entraba la noche y los neones se prendían, un Colombiano se llenaba la boca por primera vez, de sushi verdaderamente japonés.

Lazy Sunday Afternoon

Luego de un día bién intenso, merecía dormirme hasta tarde. O bueno, hasta que me permitieran en el hostal, o sea hasta las 10.00am. Unas tres horitas de sueño, sin embargo, bién reparadoras. Luego de revisar mails, revisar el Wikitravel y tomarme un té (debido a la ausencia obligada de café!), me puse los zapatos afuera (acá en Japón no se puede entrar con zapatos en el interior de las casas) y salí al metro rumbo a Ginza.

Ginza es la zona tradicionalmente trendy de Tokyo. Edificios de arquitectura moderna, tiendas estilizadas, mucho Chanel, mucho Gucci, mucho Versace , D&G, etc. De hecho, es el lugar donde las Tokyotas hacen sus compras, sin diferenciarse mucho del estilo de compras de Rodeo Drive, Park Avenue o les Champs Elysees.

En Ginza está el edificio de Sony, un complejo tecnológico de 9 pisos en el que están las últimas novedades de Sony exhibidas. Algo para dejar la boca abierta (y la billetera vacía por cierto). Alguien dijo que estar en Tokyo es estar mirando de frente al futuro del mundo, y creo que no se equivocaba.

Y para completar el día, una caminata tranquila pasando por el Tokyo Showroom (?) hacia el Palacio Imperial, hogar de la familia real Japonesa. Destruído y reconstruído en sucesivas guerras, el palacio real está erigido en el sitio que una vez ocupó el castillo más grande de todo el mundo. Atravesando un foso inmenso, y unas murallas muy gruesas, estás ya en los jardines exteriores del palacio. Son unos jardines bastante bonitos, con unos árboles muy bien diseñados. Y en el fondo, luego de una muralla interior, está el palacio imperial, sitio que es vigilado y mantenido en completo aislamiento del mundo exterior, pues allá vive el señor emperador con su querida esposa y su amadísima hijita. Y no es muy bueno que su humilde morada sea bombardeada diariamente por millones de turistas, como yo!

Luego de dar una vuelta por el palacio (no pude entrar a los jardines porque estaban cerrados), llegué a un parque donde estaban dando un concierto de Death Metal, al estilo Japonés. El grupo (del que no tengo ni idea por cierto de como se llama) era un hit, porque toda la gente tenía camisetas de ellos y cantaban sus letras. Cuando me cansé de torturar mis oídos por el volúmen del sonido, me fuí a la estación de tren nuevamente, para ir al hostel y descansar un poco luego de una tarde lenta y somnolienta de Domingo.

domingo, 17 de junio de 2007

Y más Tokyo!


Por la mañana me levantó el resplandor del sol, reflejado en las ondas del río. Por un momento ni me acordaba donde estaba, por qué estaba en una habitación con una vista al lado de un río, por qué oía esos ronquidos. Ah, los ronquidos. Estaba definitivamente en un hostal.

Prioridad del día, conseguir un lugar donde pasar la noche. Generalmente esa es la primera cosa que uno tiene en la cabeza cuando se levanta. Afortunadamente, logre conseguir uno por 4 noches más en Tokyo, a buen precio. Luego de cerrar el tema, me fui a caminar por ahí hacia Shinjuku, hasta llegar un supermercado a comer algo, y como siempre, probar sin saber que carajos pediste.

Shinjuku es la parte de la ciudad que más se acerca a lo que uno se imagina de la moderna, cosmopolita, megalopolis Tokyo. Miles de personas en cualquier calle, letreros interminables de neón, pantallas gigantes, japonesas disfrazadas, autos alucinantes, cruces peatonales enormes, todo una sobredosis para los sentidos.

De hecho, algo curioso que hay en Tokyo es que vas caminando, y en cualquier esquina te quieren regalar algo, promocionando cualquier producto. En particular, ese día en Shinjuku salí con botellas de té, snacks en paquete, pañuelos faciales, billeteras, gaseosas... en fin! Como no le hago fo a lo regalado, salí con mil cosas. Y más encima te agradecen por regalarte las vainas! Muy educados ala.

En Shinjuku existen tambien mil tiendas de departamentos. En un edificio cualquiera, el primer piso es de un restaurante de ramen, el segundo es para periféricos de Apple, el tercero es un strip-club, el cuarto es un lugar para coleccionistas de Hello-Kitty, y el último, una librería. Distrito de contrastes...

Luego, el parque Yoyogi queda a unos 40 minutos de caminada, pasando por más tiendas. El Yoyogi Koen, es hogar del templo Meiji-jingo, uno de los más lindos y tradicionales de Tokyo (me tocó boda japonesa y todo!), y de los torii de granito más grandes del mundo. Pero tambien es hogar de las chicas que en cualquier fin de semana, hacen cos-play de las maneras más imaginativas posibles.

Continuando con el paseo a pié, más al sur de Yoyogi está Shibuya, un distrito particularmente lleno de chicos y chicas súper a la moda. Unas pintas que ni uno se imagina. Y entonces, cae uno en cuenta que para hacer las futuristas ciudades y personajes de los más alocados animés e historias gibsonianas, no es necesario hacer mucho esfuerzo... está todo acá.

De vuelta a la estación, cerca de Shinjuku, queda Kabuki-cho, que es la zona roja, o zona de tolerancia más conocida de Tokyo. De día parece ser una zona llena de máquinas de Pachinko, y fotos de japonesas en practicamente todas las paredes. Pero cuando cae la noche, las cosas cambian. Los Yakuza van saliendo con sus tatuajes y trajes con saco, y las chicas con sus minifaldas te ofrecen sus "servicios profesionales"... un barrio del bajo fondo, pero que en teoría es más seguro que cualquier barrio promedio de latinoamérica.

Ya cansado en el hotel, me preparé mis ramen de costumbre, y mientras estaba revisando correo y tomandome un té, me topé con un español con ganas de desmadre, y bueno... Noche alucinante en Roppongi! Salimos a las 11pm, y llegue al hotel a eso de las 8am. Club hopping, japanese style!

martes, 17 de abril de 2007

No voy en tren...


Y así, entre las miles de horas-hombre perdidas navegando y buscando, y revisando información, de vez en cuando te encontrás con esa gema perdida, que era la información que estabas buscando. Pues bién, éste pequeño sitio te muestra la información más completa que he visto respecto a los itinerarios de tren (lugares, estaciones, tipos de trenes, horas, costos, fotos, comentarios, etc.) de la mayoría de países que tienen línea férrea que funciona.

Lo bueno es que me llega como anillo al dedo, porque salen las guías completas de muchos paises asiáticos, o al menos, los que tienen trenes en uso.

El sitio en cuestión es: Seat61

Ésto te hace pensar nuevamente el por qué el desarrollo ferroviario en Colombia no fue exitoso, y peor aún, por qué no hay alguna directiva en el gobierno para desarrollar la no-existente infraestructura de trenes. Aparte de ser un medio de transporte barato, rápido, eficaz y no-contaminante (a comparación con otros), realmente acercaría las ciudades del interior con los puertos. En fin... Tal vez también con los trenes pasa lo mismo que con la infraestructura fluvial. Para que utilizarla, sabiendo que hay tanta tierra allá afuera y se pueden construir las "rutas del sancocho" que hacen políticos! *ironía*