jueves, 21 de junio de 2007

A Hiroshima en Shinkansen

Muy temprano hace un par de dias me levante, arregle mis cosas y sali hacia la estacion de trenes de Tokyo (la principal), donde por primera vez iba a montar en el famoso y requeteconocido Shinkansen, o tren bala. Con mochila en el hombro, y una vaga descripcion de las estaciones en las que tenia que hacer cambio (luego de hacer logistica por un monton de tiempo) fui a la estacion de Metro. Eran algo asi como las 8.15am.

Si yo se. Hora pico. En el Metro. De Japon. Una de las ciudades mas movidas del mundo. Y yo, con mi mochilota al hombro, y tratando de luchar para entrar al metro, que estaba hasta las t.... bueno, que no le cabia nadie... Afortunadamente lo logre al primer intento, claro que los cambos de linea estuvieron bien jodidos.

En fin, muchos me dijeron que ir al metro en horas pico era bien complicado (que mejor me quedara en casa si podia), pero ir de afan y con mochila al hombro definitivamente es suicidio!!! Una vez en la estacion, queria hacer la entrega de mi tarjeta SUICA (es como una pase de metro que te guarda automaticamente tu saldo y no tienes que insertarla en ninguna parte... de hecho es contactless, o que no se necesita contacto con nada) para que me devolvieran un deposito. Resulta que como cosa rara, no me pude comunicar en ingles con el dependiente, entonces luego de ires y venires una chica que estaba detras se ofrecio a traducir (los japoneses son demasiado, demasiado amables), y lo que pasa es que aun en la tarjeta habia un saldo de algo asi como Ys.40.oo (algo mas de un cuarto de dolar), o sea, nada! Y el senor dependente, con toda su buena intencion, estaba diciendome que si lo cambiaba, perderia ese dinero... que es nada, bajo los estandares japoneses. Tan buena gente no queria que perdiera cuarenta yenes... que no me alcanzan ni para comprarme un pan!!

Bueno, en ultimas, luego de eso fui a cambiar mi orden de pase de JR en un mostrador (si, ya adivinaron, tambien cero ingles). El senor que me atendia, logro darme al fin el pase, y luego que le dije que ya queria viajar lo antes posible a Fuji, me pidio nuevamente el pase que me habia acabado de entregar (estaba en la mesa todavia) y lo inspecciono detalladamente como si buscara la mas minima irregularidad. Y eso que lo habia expedido el mismo hace unos segundos... en fin...!

La idea era ir a Fuji, dejar la mochila y desde ahi, escalar a la cima del Fuji-san, el volcan que es un simbolo sagrado para Japon. Que ingenuo yo! Luego de bajarme de la estacion y esperar ver el monte en todo su esplendor, nevado, y cortando elegantemente el cielo japones, me tope con un cielo totalmente cerrado, gris, nuboso... Pero no importa, supuse que sera una lluvia temporal! En la oficina de turismo, me dicen unas cuantas verdades... uno, la temporada de escalada oficial, es desde Julio 1 a Agosto 31. Pero se puede escalar en cualquier momento bajo su propia responsabilidad. (OK, no tengo problema con ese punto). Dos, Japon esta en la temporada de lluvias, asi que en este momento el clima esta inestable y de hecho esta lloviendo en la montana (OK, perfecto, no me importa mojarme). Tres, en este momento la cima no esta cubierta de nieve y es dificil ver a la montana porque esta muy opaco el cielo esta semana (vale, pues subo a la montana y de ahi vere el amanecer y todo... no importa que no tenga la foto estilo postal). Cuatro, cuando llueve no se ve un carajo subiendo a la montana, ni bajando, y hay muy bajo chance que en la cima se vea algo. Aca si ya me mataron. No hay nieve, no se ve nada, va a estar lloviendo... pues para eso me subo a Monserrate en Bogota un dia que este diluviando!!! Y me sentire basicamente igual! Lastima, porque tenia muchisimas ganas de hacer la escalada de siete horas hacia la cima... En fin, otro dia sera!

Nuevamente a la estacion, y conseguir tiquetes para el tren bala. El Shinkansen es un medio de transporte ideal. Llegas a la hora que queres, reservas un asiento, vas a la plataforma al numero que dice tu tiquete, y justamente a la hora que dice el tiquete, llega el tren y la puerta se abre exactamente donde estas esperandolo! Este tren (el primero de su tipo en el mundo) por mucho tiempo fue el mas rapido y en toda su historia no ha tenido ni un solo accidente fatal. Aparte, es demasiado, demasiado cumplido! Era increible pasar por las estaciones en el minuto y segundo exacto que la guia decia que llegaria! Se parece a nuestros amados buses y combis (Circular Sur y Germania Power!!) que llegan cuando les da la gana!

En todo caso, tenia que atravesar gran parte de Japon (algo como 1,000kms), y el tren este, alcanzando una velocidad de 300kmh, llego en casi 5 horas al destino final, incluyendo paradas y todo.

En Hiroshima en camino al hostal, se alcanza a ver el domo sobre el cual exploto la primera bomba atomica. De momento se veia una cupula medio entre ruinas, pero nada me preparaba sobre lo que veria luego en el Parque de la Paz ni en el Museo de Hiroshima.

Ya una vez con la cama asegurada en el hostal, la mochila en un lugar seguro, y un poco mas descansado, sali con una pareja Polaco-Inglesa a recorrer el parque de la paz y todos los sitios de Hiroshima. Caminando por el barrio donde fue el hypocentro de la bomba atomica, a un visitante que no supiera le costaria trabajo imaginarse que hace medio siglo, la ciudad estaba en agonia. Los altos y modernos edificios y calles no dejan ni entrever la destruccion que llego a haber ahi.

Salvo el famoso domo muchas veces fotografiado... En las fotos no se llega a apreciar ni una pizca de la destruccion que el hombre es capaz. De hecho, solo se alcanza a ver un esqueleto de acero de esa construccion de bronce. Esto debido a que el bronce se evaporo completamente en el momento de la explosion.

Lastimosamente, ya era un poco tarde y los museos y exhibiciones estaban por cerrar. Pero la chica Polaca con la que estaba fue a cuadrar un tour en la oficina del museo, guiado por un sobreviviente de la bomba. Hay algunos de ellos que luego de la guerra trabajan como guias voluntarios para conscientizar a la gente sobre el dano y horror que paso aca en Hiroshima, que por lo general lo vemos desde las gradas, tan desde afuera, tan alejado. Luego de hacer la reserva, fuimos a buscar algo de comer. Hiroshima es famoso por su okonomiyaki que es como un pancake con mil cosas encima (como algas, camarones, repollo, huevo,...), cerrado por otro pancake arriba. La version Hiroshimense de la hamburguesa mejor dicho. Y bueno, encontramos un edificio cerrado de 5 pisos, todos llenos de pequenas y pequenas salitas donde hacian esta comida, totalmente llenas de japoneses disfrutando de su cena.

Luego de hacernos entender, reirnos con los locales (o mas bien ellos reirse de nosotros) y comer hasta quedar super satisfechos, la caminada hacia el hostal, a la cama, y manana sera otro dia.

martes, 19 de junio de 2007

Aikido y Onsen

Una manana tranquila, relajada. Era el ultimo dia en Tokyo y no tenia ninguna prisa por hacer particularmente nada. En la semana que pase aca, me camine la mayoria de distritos famosos... Asakusa, el Centro, Shinjuku, Shibuya, Roppongi... Asi que sin estres, desayuno ramen con huevo (como por variar), leche (que lujoso!) y mientras, MTV Japan. Si creia que MTV era una cosa medio loca, era porque no habia visto la version Japonesa... En fin. Conoci a una chica Japonesa que cuando vio mi tula (con las banderas) se emociono toda porque habian muchas de latinoamerica y reconocio la de Colombia. Me contaba que su sue~o era ir a vivir a Suramerica, en Argentina, Ecuador o Colombia. Particularmente le gustaba Buenos Aires, porque tenia un nombre con buena vibra! Le encanta Latinoamerica porque dice que es justamente lo contrario de la cultura japonesa... Relajados, tranquilos, fiesteros, desorganizados, mujeriegos, dramaticos... Entonces que por eso se queria ir a vivir a Suramerica, y conseguirse un Latin Lover de novio. En fin, simpatica la Japonesita esta, y me tuvo practicando espa~ol por un buen rato.

Luego de almorzar, sali a hacer algo que tenia muy pendiente, y para lo que estaba esperando el momento adecuado. Con tan solo una direccion en la mano, y un mapa escueto, sali a buscar al Aikikai Hombu Dojo, que es como el eje central de las escuelas de Aikido en el mundo. El Hombu Dojo en Tokyo, queda metido en un barrio cualquiera, cerca de Shinjuku. Como no soy muy ducho con la utilizacion de direcciones Japonesas (nada que ver a lo que usamos en Suramerica), estaba sacandome los ojos tratando de encontrar mi camino. Hasta que llego un angelito de blanco que me guio a mi destino. Y el angelito este no era uno con alitas y aureola, sino con un uniforme de Aikido impecable y super bien tejido. Como supuse que no mucha gente iba vestida asi, me puse a seguirlo y efectivamente en unos cinco minutos estaba en el Aikikai. Por fuera el edificio no tiene nada de espectacular. De hecho, es una mole de concreto sencillo. Pero por dentro, la cuestion es diferente... La belleza la hacen todos los tatamis, los aikidokas, el entusiasmo, el sudor, el movimiento.

Lastimosamente, como no tenia mi aikidogi (que por cierto es super pesado y no planee ni meterlo en mi tula), solo podia atender a la clase mirando desde atras. Y bueno... fue increible, porque es como viajar en el tiempo sobre tus sue~os e ilusiones pasadas. Y aca estaba, en Tokyo, en el Hombu dojo, viendo como los maestros de los maestros guiaban la clase, como los movimientos fluian sobre el tatami, como se mezclaban todos las razas, origenes y sexos. Fue bastante surreal el momento, increible estar ahi no mas, sentado en seiza mirando durante un poco mas de una hora una clase de Aikido, tal como Ueshiba Sensei lo ense~o, de generacion en generacion...

Yo se que generalmente he sido muy desagradecido e inconstante con el Aikido bajo el pretexto de que el trabajo, de que el estudio, de que no hay tiempo... Pero bueno, la verdad es que le debo mil cosas, particularmente la disciplina, el balance, la armonia y la consciencia de siempre estar centrado en el hara, en el aca y ahora.

Luego de caminar perezosamente sin ningun rumbo en particular, y mientras el sol se iba ocultando de a poquitos, entre en un Onsen tipico japones, escondido en un barrio cualquiera. Un Onsen, es un ba~o publico tipico japones, con aguas termales. En epocas anteriores, como las casas por lo general no tenian ba~os, en cada barrio existia uno o varios sentos, que son ba~os publicos. Y si uno de esos, era particularmente bonito, y con aguas termales naturales, se le consideraba Onsen, y la gente lo utilizaba para relajarse luego de un dia largo de trabajo.

Los Onsen son ba~os que tienen las areas para mujeres y hombres separadas. Al entrar, pones tus zapatos en un locker adecuado, y luego adelante, en un area comun, pones la ropa en un locker mas grande. Cuando hablo de poner la ropa en el locker, quiero decir TODA la ropa, porque para los Japoneses es antihigienico entrar en vestido de ba~o al ba~o! Entonces, armado solo de tu toallita de mano (es diminuta) entras ya al ba~o como tal. Ahi, antes de usar las piscinas calientes, jacuzzis y turcos, tienes que ba~arte muy bien con jabon y shampoo. Solo una vez que ya estas totalmente limpio, puedes hacer uso de las areas comunes, como las ba~eras y los jacuzzis. Y uno no se ba~a en duchas de pie, sino que toma un asientito de plastico y un balde, y se sienta en una de las hileras que tienen grifos de agua caliente, y con el balde y la toallita te vas ba~ando juiciosamnete.

Lo curioso, es que todo el mundo anda en las mismas (o sea, como mi diosito los trajo al mundo) y hablando de lo mas natural. De hecho, me explicaban que en la cultura japonesa, desde muy jovenes se acostumbran a ir con los amigos o colegas a los onsens y sentos, para demostrar la igualdad de los seres humanos, y suavizar un poco las barreras de jerarquia laboral y familiar. Cuentan que algunos de los negocios mas importantes se han hecho dentro de un Onsen.

Y bueno, una hora fue mas que suficiente para mi para meterme un poco en esta cultura particular y tradicional de los banos termales Japoneses.

Y su oráculo del día...

En el centro del templo de Toshu-Gu, en Nikko, bajo Kannon (la Diosa de la compasion, una de las principales del panteon Shinto) habia una pequeña montañita con amuletos de la buena suerte, con un oráculo escrito a mano. Estos eran entregados por voluntariamente dejar una ofrenda al altar. Como por no dejar de hacer la ofrenda, y de paso tener algo de Nikko, meti la mano y saque mi amuleto, con su oráculo.

Y dice:
The ice covering the pond is melting in the spring sun. The shadows are resflecting (sic) on the fresh water.

Your fortune: Pretty Good

Just like it begins to flow on a warm spring day, you can get rid of the troubles you've suffered from. Behave yourself and love others and be faithful and you'll be happier.

wish: Everything goes as you wish, but don't go to extremes
expected visitor: she will come, but later
missing thing: it will surely be found. Look it for between the things
travel: take it easy
business: it's time to sell. you'll get profit.
speculation: sell no or you'll lose
game and match: you will win completely
love: trust her. she is a very good person.
removal: the sooner, the better
illness: consult a good doctor
marriage proposal: just keep it secret, or there will be some troubles
Y mi amuleto? De entre los cientos de amuletos, me salió uno que es una medallita bañada en oro de Bodidharma. Resulta que Bodhidharma fue un monje errante que viajo por Asia, y fue el fundador del Budismo Zen en China y Japon.

En la explicación traducida, sale algo como:
Bodhidharma (Daruma Doll) 達磨 (ダルマ)
He embodies the virtue of "Shichiten Yakki" or the indomitable spirit. He is said to grant the three virtues of patience, luck, and long life.

A real fortune, make sure you keep it with you in your purse as a charm of blessing.

lunes, 18 de junio de 2007

Nikko

Muy tempranito salí del hostal a la estación de Asakusa, donde en teoría salía el tren a Nikko, unos 100kms al norte de Tokyo. Nikko es una de los sitios más famosos de Japón, debido a la majestuosidad y ornamentación de sus edificios. De hecho, Nikko está incluído en la lista de patrimonios mundiales de la cultura según la UNESCO.

Bueno, el hecho es que al llegar a la estación de Asakusa (que por cierto queda escondida DENTRO de un centro comercial), y lograr descifrar donde vendían los tiquetes, hice la fila para comprarlos. «Ohaio gozaimas, eigo-ga wakarimas-ka? (Traducción: Quihubo hermano, hablás inglés por casualidad?)». Y el hombre que atendía me dijo el temido «Iee. (Traducción: Uy que pena con vos hermano y todo, pero lo siento, no vi eso en el Colegio...!)»

OK, gracias a Dios tenía mi Lonely Planet que no me desampara ni de noche ni de día, y ahí estaba escrito en kanji los caracteres de Nikko... El hombre me mostró las posibilidades de trenes, y luego de escoger la más barata (salía como en dos minutos), salí corriendo a ver si alcanzaba a agarrar el tren. El tiquete costaba Ys. 1320,oo

Dentro del tren, tocaba ir en los primeros dos vagones, porque en camino el tren se separaba y solo los dos de adelante llegaban a Nikko. El tema es que en el tren yo era el único gaijin (o extranjero) a bordo. De hecho, todos los letreros estaban en Japonés, nada, nada, nada en Inglés.

Pero bueno, en últimas luego de ver a todos los pasajeros desayunar (con sushi y té incluído y todo), de ver el mundo reflejado en los sembrados de arroz, y casi dos horas de pura ciudad (Tokyo es GIGANTE) se logró llegar a la estación de Nikko, y a descifrar cual era el camino para llegar al lugar que buscaba. En últimas, y nuevamente gracias a Lonely Planet, llegué a las puertas de Nikko, compré el tiquete de combinación de entradas para todos los sitios.

Y bueno... Nikko es basicamente un complejo increíble de templos y mausoleos, empotrado en la ladera de una montana. Un santuario lleno de templos alucinantes, super super ornamentados, silenciosamente erigidos junto a arroyos con suaves aguas que corren, y árboles de muchos siglos de edad. Lástima la cantidad de gente, porque solo es dejar volar la imaginación y pensar en como sería éste santuario en las épocas de los shogunes, donde solamente los sacerdotes y nobles podían recorrer sus jardines y caminos cubiertos de verde, cubiertos de bosque.

De cualquier manera, es un sitio verdaderamente espectacular, donde cada lugar parece hacer competencia por ser más impactante, impresionante, sobrecogedor. De hecho los arquitectos japoneses de hace unos siglos, como vieron que era tan espectacular, decidieron intencionalmente poner una columna al revés, para no despertar la furia de los dioses al realizar un lugar santo con semejante perfección.

Luego de todo el día de caminata, solamente fué volver a la estación, repetir la experiencia de comprar el tiquete, y volver a Tokyo.

Y bueno, como es posible estar en Tokyo y no probar el sushi? Entré en un restaurante típico, y así me saliera (y mucho!) del presupuesto, y me compré un set completo de niguiris y makis, para llevar. No se que carajos estaba comprando, y afortunadamente a mi sí «me gusta el sabor del mar».

Salí a dar una vuelta, y en la ribera del Sumida, mientras entraba la noche y los neones se prendían, un Colombiano se llenaba la boca por primera vez, de sushi verdaderamente japonés.

Lazy Sunday Afternoon

Luego de un día bién intenso, merecía dormirme hasta tarde. O bueno, hasta que me permitieran en el hostal, o sea hasta las 10.00am. Unas tres horitas de sueño, sin embargo, bién reparadoras. Luego de revisar mails, revisar el Wikitravel y tomarme un té (debido a la ausencia obligada de café!), me puse los zapatos afuera (acá en Japón no se puede entrar con zapatos en el interior de las casas) y salí al metro rumbo a Ginza.

Ginza es la zona tradicionalmente trendy de Tokyo. Edificios de arquitectura moderna, tiendas estilizadas, mucho Chanel, mucho Gucci, mucho Versace , D&G, etc. De hecho, es el lugar donde las Tokyotas hacen sus compras, sin diferenciarse mucho del estilo de compras de Rodeo Drive, Park Avenue o les Champs Elysees.

En Ginza está el edificio de Sony, un complejo tecnológico de 9 pisos en el que están las últimas novedades de Sony exhibidas. Algo para dejar la boca abierta (y la billetera vacía por cierto). Alguien dijo que estar en Tokyo es estar mirando de frente al futuro del mundo, y creo que no se equivocaba.

Y para completar el día, una caminata tranquila pasando por el Tokyo Showroom (?) hacia el Palacio Imperial, hogar de la familia real Japonesa. Destruído y reconstruído en sucesivas guerras, el palacio real está erigido en el sitio que una vez ocupó el castillo más grande de todo el mundo. Atravesando un foso inmenso, y unas murallas muy gruesas, estás ya en los jardines exteriores del palacio. Son unos jardines bastante bonitos, con unos árboles muy bien diseñados. Y en el fondo, luego de una muralla interior, está el palacio imperial, sitio que es vigilado y mantenido en completo aislamiento del mundo exterior, pues allá vive el señor emperador con su querida esposa y su amadísima hijita. Y no es muy bueno que su humilde morada sea bombardeada diariamente por millones de turistas, como yo!

Luego de dar una vuelta por el palacio (no pude entrar a los jardines porque estaban cerrados), llegué a un parque donde estaban dando un concierto de Death Metal, al estilo Japonés. El grupo (del que no tengo ni idea por cierto de como se llama) era un hit, porque toda la gente tenía camisetas de ellos y cantaban sus letras. Cuando me cansé de torturar mis oídos por el volúmen del sonido, me fuí a la estación de tren nuevamente, para ir al hostel y descansar un poco luego de una tarde lenta y somnolienta de Domingo.

domingo, 17 de junio de 2007

Y más Tokyo!


Por la mañana me levantó el resplandor del sol, reflejado en las ondas del río. Por un momento ni me acordaba donde estaba, por qué estaba en una habitación con una vista al lado de un río, por qué oía esos ronquidos. Ah, los ronquidos. Estaba definitivamente en un hostal.

Prioridad del día, conseguir un lugar donde pasar la noche. Generalmente esa es la primera cosa que uno tiene en la cabeza cuando se levanta. Afortunadamente, logre conseguir uno por 4 noches más en Tokyo, a buen precio. Luego de cerrar el tema, me fui a caminar por ahí hacia Shinjuku, hasta llegar un supermercado a comer algo, y como siempre, probar sin saber que carajos pediste.

Shinjuku es la parte de la ciudad que más se acerca a lo que uno se imagina de la moderna, cosmopolita, megalopolis Tokyo. Miles de personas en cualquier calle, letreros interminables de neón, pantallas gigantes, japonesas disfrazadas, autos alucinantes, cruces peatonales enormes, todo una sobredosis para los sentidos.

De hecho, algo curioso que hay en Tokyo es que vas caminando, y en cualquier esquina te quieren regalar algo, promocionando cualquier producto. En particular, ese día en Shinjuku salí con botellas de té, snacks en paquete, pañuelos faciales, billeteras, gaseosas... en fin! Como no le hago fo a lo regalado, salí con mil cosas. Y más encima te agradecen por regalarte las vainas! Muy educados ala.

En Shinjuku existen tambien mil tiendas de departamentos. En un edificio cualquiera, el primer piso es de un restaurante de ramen, el segundo es para periféricos de Apple, el tercero es un strip-club, el cuarto es un lugar para coleccionistas de Hello-Kitty, y el último, una librería. Distrito de contrastes...

Luego, el parque Yoyogi queda a unos 40 minutos de caminada, pasando por más tiendas. El Yoyogi Koen, es hogar del templo Meiji-jingo, uno de los más lindos y tradicionales de Tokyo (me tocó boda japonesa y todo!), y de los torii de granito más grandes del mundo. Pero tambien es hogar de las chicas que en cualquier fin de semana, hacen cos-play de las maneras más imaginativas posibles.

Continuando con el paseo a pié, más al sur de Yoyogi está Shibuya, un distrito particularmente lleno de chicos y chicas súper a la moda. Unas pintas que ni uno se imagina. Y entonces, cae uno en cuenta que para hacer las futuristas ciudades y personajes de los más alocados animés e historias gibsonianas, no es necesario hacer mucho esfuerzo... está todo acá.

De vuelta a la estación, cerca de Shinjuku, queda Kabuki-cho, que es la zona roja, o zona de tolerancia más conocida de Tokyo. De día parece ser una zona llena de máquinas de Pachinko, y fotos de japonesas en practicamente todas las paredes. Pero cuando cae la noche, las cosas cambian. Los Yakuza van saliendo con sus tatuajes y trajes con saco, y las chicas con sus minifaldas te ofrecen sus "servicios profesionales"... un barrio del bajo fondo, pero que en teoría es más seguro que cualquier barrio promedio de latinoamérica.

Ya cansado en el hotel, me preparé mis ramen de costumbre, y mientras estaba revisando correo y tomandome un té, me topé con un español con ganas de desmadre, y bueno... Noche alucinante en Roppongi! Salimos a las 11pm, y llegue al hotel a eso de las 8am. Club hopping, japanese style!

viernes, 15 de junio de 2007

Sobredosis sensorial

Escribir sobre Japón es muy, muy fácil. Sobretodo, porque parece que no falta nunca tema para escribir. Y luego, más allá de todos las cosas y hechos que los ojos ven, está también lo que uno piensa y se imagina. Obviamente, todos estos pensamientos se decantan junto con los prejuicios, y apreciaciones que pudiera tener una persona que mira desde afuera, y que no puede romper esa barrera tan sólida como es el idioma y una cultura diferente. Pero bueno, para ésto solo es contar las cosas, tales y como se vieron. Como decía Marco Polo, ni más, ni menos papito, lo que ve es lo que hay (bueno, no dijo eso exactamente pero mas o menos diría si viviera hoy en día... y si fuera paisa).

Ayer luego de un viaje larguisimo, y mientras tenía que calmar el jet-lag de un viaje transoceanico, me tocó enfrentar por vez primera el jeroglífico de la telaraña de trenes de Tokyo. No es una tarea fácil, teniendo en cuenta que tenés un sueño totalmente atrasado y que estás "leyendo" un mapa en unos caracteres que nunca habías visto. Y aparte, estás contra reloj porque tenés que llegar a un Hostel que ni siquiera sabés muy bién donde queda. Es más, ni siquiera sabés si existe.... En fin, luego de conseguir el tiquete adecuado que me deja en al estacion mas cercana del hostel, me siento con mi tula y mi cara de destrozado en una de las bancas de la estación. El Kensei Limited Express no debería tardar mucho tiempo, esperaba que mientras llegara pudiera descifrar el acertijo de las conexiones y cambios de línea que tenía que hacer. Y bueno, un japonesito que había al lado me puso conversa y me dijo que si sabía bién donde iba a llegar, que de donde era, que cuanto me había tardado, que que pensaba hacer en Tokyo... resulta que el tipo este me sacó de una duda existencial materializada en cambios de estaciones, y aparte, me sugirió algunos lugares que sería interesante que fuera. Le saque mi biblia de Lonely Planet Japan, y el hombre se interesó muchísimo y empezó a leerla recontento. Me dijo que ahí salían muchas cosas que ni el había conocido. Y justamente me acordé por eso, de la primera vez que me mostraron un Lonely Planet Colombia. Cuando lo leí me impresioné mucho porque de hecho, nunca había hecho tantas cosas como las que sugería esa guía, ni en mi propia ciudad. Todo es cíclico, me imaginé.

El hecho es que se me apareció la virgen con éste señor, lástima que no me pudo seguir contando más cosas Japonesas. En el tren, pareciera que yo era la única persona que estaba despierta!!! Una costumbre muy frecuente es que acá la gente se da unas buenísimas siestas en el metro... No se como hacen para despertarse justamente antes de llegar a su estación! Pero bueno, acá todo es tan preciso, que me imagino que pueden hasta poner un reloj despertador en el minuto exacto que el tren llegue a la estación y todo estará muy bién.

Del aeropuerto al hostal llegué en piloto automático. Y es que los metros no se diferencian mucho los unos de otros, sea en Medellín, Los Angeles, Paris, Buenos Aires o Tokyo... Todos te llevan de la manito, y si sabes a que estación quieres llegar, y que transferencias debes hacer, no importa en que idioma esté hablando todo el mundo.

Eventualmente, y no se muy bien como, logré llegar a mi estación final. El hecho de salir del metro, subir las escalas, y sentir en tu cara todos los letreros luminosos en japonés, una llovizna suave, y cientos de bicicletas zumbandote al lado, te sacude de una manera increíble y así estés vuelto una m..., te da un hit de energía gigante, y hace que quieras conocer todo, ahi mismo.

Al llegar al hostel, me contaron que no había lugar para mi, porque estaban muy llenos y ya era tarde. Algo que no me esperaba, pero igual me importaba casi nada. Estaba ya acá, y el hecho de no tener techo donde dormir no me estresaba. Conseguí donde dejar la mochila, un buen mapa, y listo! Luego de dar vueltas por un par de horas, y de probar mi primer bocado de cultura japonesa, dió la casualidad que una persona canceló una reserva en un hostel al que ya había ido, y pude tener una cama para esa noche. Di señales de vida por Internet y luego como una marmota dormí.

Salí desde bién temprano, a recorrer Asakusa, un barrio super tradicional de Tokyo que solía ser la zona de diversión en Tokyo antes de que la segunda guerra mundial lo borrara del mapa. El solo hecho de pensar en eso, en que todas estas casas y edificios fueron reducidos a escombros, te da un escalofrío. Estuve en el templo de Kanon, la diosa de la compasión del panteón Shinto-Budista Japonés. Es increíble la devoción con la que las personas hacen su culto. Entran por una puerta ceremonial, luego se purifican con el humo de incienso que hay en un altar, luego se lavan las manos y boca en una fuente, con unos recipientes para eso, y luego de ya estar limpios pueden subir las escaleras y arriba, aplaudir, y hacer la ofrenda a la diosa. Todo con una devoción increíble que contrasta con los flash de nosotros los turistas que los bombardeamos con miles de fotos.

Caminando por Asakusa, se ven muchos restaurantes que tienen la comida exhibida en modelos de plástico a las afueras, para que uno solamente tenga que señalar lo que se quiere comer, y listo! Y justamente, pase por el barrio de los cocineros, que es donde los fabrican. Son replicas muy impresionantes, que se ven casi iguales que la comida verdadera. De hecho, algunas veces se ven hasta mejor!!!

Tiempo después, iba en camino al parque Ueno. Y lo interesante, es que en las clases de japonés, había una parte en que se aprendía como decir "disculpe, como puedo llegar al parque ueno?". Y hoy, como andaba a pié, me perdí un poco (hay pocas calles señalizadas en romanji). Y bueno, funcionó el «sumimazen, ueno koen-wa doko des-ka?». Nuevamente cerrando ciclos...!

Lo curioso de allí es que se ve el contraste de los cientos, miles de turistas que caminan placidamente por los senderos arborizados, con las carpas azules de los indigentes que viven en varias zonas del parque. Y no es que el parque sea feo, es solo que acá parece que se tolera que ellos vivan en éste parque público que por cierto también es hogar del Museo Nacional, del Zoológico, del Museo de Arte Occidental, etc. etc. Justamente estuve en el museo nacional, conociendo la colección impresionante de historia de arte japonés y asiático. Fueron unas horas de mucha caminada, pero muy interesantes todas las colecciones. De las cosas que más me gustaron, fueron las katanas y los tantos de Masamune, el simplismo y el detalle de los objetos decorativos japoneses, las espectaculares pulseras egipcias de mas de tres milenios de edad que parecen como nuevas (y bien podrían estar a la venta en cualquier centro comercial de hoy). El tiempo parece que perdona a algunas cosas...

Luego de tanta, tanta cultura y tradición, fuí a Akibahara que es como la mecca de los centros comerciales de tecnología (algo espectacular para un geek como yo). Muchas tiendas de muchos pisos con muchas, muchísimas cosas electrónicas que ver!!! Es como un Fry's con esteroides. De hecho hay unas cosas que son increíblemente baratas! De hecho, hay una calle en que están exhibidos en el piso zapatos, libros, y computadores portátiles (!).

Y bueno, terminé la tarde tomandome un café viendo a la gente jugar Pachinko, que es un juego con muchas bolitas de metal, que hace mucho ruido y tiene muchos colores. Y la gente lo juega atontada!!!!

Así que, de la parte más tradicional de Tokyo, a la más moderna no hay más que una hora caminando.

Ciudad de contrastes!

En remojo (o de Little Tokyo a Big, BIG, BIGGGGG Tokyo en un día.)


*una hora para entender como carajos se escribe en los teclados japoneses*

Tenía en remojo una entrada sobre las cosas interesantes que había hecho los últimos días en Los Angeles. Decir por ejemplo lo que sentí al probar por primera vez (al fin!) el Dim Sum, el brunch tradicional de las buenas familias Cantonesas. Decir, por ejemplo, que un sábado en el Ocean Seafood de Chinatown, se fusionaron las culturas Chinas, Cantonesas, Mexicanas, Norteamericanas y Colombianas alrededor de una tetera humeante repleta de té verde, bién aromático y cientos de pequeños bocados y delicadezas chinas.

O que estuvimos tras el arca perdida del taco perfecto. De changarro en changarro, buscando la salsa perfecta, la tortilla única, el chile adecuado.

O que probé al fin la comida Vietnamita, donde en las sopas como Pho y Canh Chua se combinan mlos sabores de vegetales recien recogidos con la carne, el tamarindo o los camarones.

O que me encantaron las guerras de mariachis en la placita mexicana (mas los segundos que los primeros). Y que combinados con una Bohemia va mejor.

Pero ha sido un torrente de emociones las últimas horas, y ya tantos, tantos momentos espectaculares se van fusionando, y quedando calladitos en la mente y el corazón, tratando de no hacer ruido y no desconcentrarme, para que yo pueda estar bién atento y tratar que no me atropelle una bicicleta en las calles repletas de Tokyo.

Mi cerebro está entrando en huelga, y pide descanso forzado , luego de correr de aeropuerto en aeropuerto, de un bombardeo fuerte y directo a mi capacidad de asombro, luego de mas de un día sin pegar el ojo.

jueves, 14 de junio de 2007

Estrenando Moleskine

Dia 0. Dia 30. Dia 300. Dia 9490. No importa.

Todavía tengo en la boca el sabor de los hash browns y el café insípido de la mañana. También restos de despedida convertida en un par de lágrimas en la cara. Pero ahora, sentado en una equina de la sala 76, me siento tan irreal, tan extraño, tan borroso. Y ahí afuera de ésta frontera que le suelo decir cuerpo, tatntas risas, abrazos, prisas y caras desconocidas. El común denominador? Esa espera, esa ansiedad, esas expectativas de todos, materializados suenos en un avión.

Siento un poco de sofoco, de calor, de que quisiera quedarme dormido para no sentir el temor, ese corazón queriéndose escapar del pecho, esas piernas no queriendo estar quietas. Tantos viajes en el pasaporte, pero hoy particularmente estoy inquieto. Tal vez es porque en el fondo, intuyo que este viaje no será igual, que hay algo digerente. El lapicero está temblando y no quiere escribir más.

lunes, 11 de junio de 2007

El Libro Rojo

...quería estar en el extranjero para notar menos que, estés donde estés, todo el mundo es el extranjero: el mundo es incomprensible, escurridizo. El mundo es un lugar extranjero. El mundo era como los poemas de Baudelaire, Rimbaud y Verlaine: incomprensible y apasionante.

- Paul Auster (The Red Book)

domingo, 10 de junio de 2007

Llegó Jaimito el Cartero!

En esencia, lo único que me faltaba entonces, es lavar mi ropa, ponerla en la tula, e ir al aeropuerto.
...y esperar que lleguen mis guías de Lonely Planet!!!

Éstos días había estado súper estresado revisando la puerta cada cinco minutos, a ver si llegaba el cartero con el paquete de Amazon. Y nada... Lo peor es que lo había pedido sin prioridad, entonces tenían de 3 a 5 días hábiles para traermelo. Y los 5 días se cumplían justo el día en que salía... O sea que en el peor de los casos, yo habría salido para Japón sin mis guías que ya había pagado.

PERO... llegaron hace unos minutos! Son como unos ladrillos (hablando respecto al tamaño, peso y grosor) pero espero que valga la pena cargarlas! Lo malo es que no hay una guía condensada con todos los destinos completos, entonces toca tenerlos en guías separadas, pero bueno... Así es la vida.

Entonces listo!!!!! Ya están las guías, ya mi mochila está lista! (tiene hasta un sleep-sack de seda que me regaló mi mani!!!! eso se llama viajar con demasiado estilo... muérdete una señorita Hilton, y aprende!!)

Por primera vez, mi lista de to-do o cosas pendientes de Google está todo en OK o REALIZADO. Ya a lo hecho, pecho (como dirían en mi tierra).

Mucho tiempo para hacer ésto, lo que se tenía que hacer, se hizo.

Ahora, solo es echarme la bendición (je) y pa' las que sea!!!!

Ténganse fuerte!!

sábado, 9 de junio de 2007

Ohaio gozaimás Tokyo

Era algo más tarde que mediodía y salía temblando, asustado y emocionado de la agencia de viajes en Pasadena (la agencia era STA, de estudiantes por cierto, porque soy estudiante). En mi mano derecha (no lo podía creer) estaba ya mi tiquete Los Angeles - Tokyo, para dentro de una semana exacta. La chica que me lo vendió se rió tal vez por la cara que puse cuando me lo entregó. O tal vez era el temblor en las manos. O tal vez porque salté cuando iba saliendo de la tienda...

Pero bueno, ya lo tenía en mis manos y ahí lo decía muy clarito.

13 JUN 07 - WEDNESDAY UNITED AIRLINES FLT 891 / LAX T.7
1234P


1..2..3..4.. 12:34 pm. A las 12:34 estaría saliendo en una semana hacia Tokyo. Miro mi reloj, y si, efectivamente en la pantalla del Casio decía 12:34.

En fin, lo importante era que ya tenía fecha fija para la partida. Después de tanto, tanto tiempo de indecisión, ya por lo menos va en firme el tiquete. No tenía mucha cabeza para pensar en nada más que no fuera el viaje, ya en una semana.

También compré el pase de 7 días de JR (Japan Railways). Lo bueno es que al igual que el Eurail Pass, te permite 7 días de viajes continuos por todo Japón. Al principio me pareció un poco caro, comparándolo con otros tiquetes, pero luego viendo el costo de los viajes individuales en Japón, vi que con solo dos viajes el tiquete se paga a si mismo.

Lo curioso con ésto, es que llamé a una agencia de viajes Japonesa que estaba en Little Tokyo (un distrito o barrio de acá de Los Angeles). Le dije a la chica japonesa que me gustaría saber los precios, los pases, y luego de ella explicarme, decidí que el de 7 días era el más adecuado. El tema es que me dijo que perfecto, me pidió mis datos para la base de datos de la agencia. Luego, cuando fuí personalmente a preguntar todo el tema, al presentarse ellos me preguntan mi nombre. La chica que me atendió se puso de pié un momento, y al minuto volvió ya con el pase JR a mi nombre!!! Que productividad la de los japoneses... Yo ni siquiera le dije que quería reservas ni nada, pero ellos de una vez hicieron el pase y lo tenían listo en caso que yo fuera. Eficiencia, eficiencia...

Luego, por Internet, hice la reserva del boleto de bote que me llevará de Kobe (Japón) a Tianjin (China). Son algo así como dos días de viaje atravesando el estrecho de Corea y luego por el mar de China Oriental. Es algo que hay que tener presente, porque en éste momento justo empieza la temporada alta de viajes en China y Japón. Vamos a ver que pasa con eso, e igual, estaré atento en Japón a tiquetes entre Tokyo y Beijing, por si hay alguna promoción o algo asi.

Y bueno, terminando las últimas compras acá en Los Angeles... El solo hecho de tener tiendas especializadas de viajes y cosas que solo se compran acá, hace que tu instinto consumista que creías que estaba ya casi extinto, despierte, se estire y te agarre por la espalda. En REI (una tienda super especializada en viajes) compré la última tecnología en medias para caminatas, boxers, repelente, etc. Siempre había pensado que unas medias eran unas medias, y unos boxers eran unos boxers. Cumplían su trabajo, y listo. Pero no sabía que hay unos genios encerrados en unos laboratorios dibujando e imaginando la mejor tela y el mejor diseño para ellos. No es tan interesante como los ingenieros que diseñan la carrocería del último Lamborghini, pero bueno... hacen un buen trabajo en las prendas de vestir. Aunque por el precio, podrían ser las Maserati de la ropa interior!!!

Otra cosa que tenía que hacer era comprar una cámara digital decente, porque la que tenía anteriormente empezó a sacar fotos fuera de foco, movidas, oscuras,... (como el comercial de Kodak). En últimas me compré la Canon A550 , que con sus 7mpx es la mejor cámara del sector mid/entry level de las cámaras digitales. Además, estaba con un SUPER descuento que la hacía bastante atractiva.

También pedí por Amazon las guías de Lonely Planet de Asia que necesito... Las estuve mirando en las bibliotecas y librerías, y definitivamente son super necesarias, particularmente teniendo en cuenta que no tengo más guía que mi sentido común y la suerte. Yo se que es bastante peso adicional, pero como mi mani me hizo caer en cuenta, las guías son de las cosas que verdaderamente valen su peso en oro (por su utilidad).

Y ahora, mirando que el tamaño del morral crece y crece, y que el peso sube y sube... Creo que no quiero volver a salir ni a una sola tienda más, porque éste bicho del consumismo está sobre mí y muy seguramente agarraría las cosas que serían "bueno tenerlas" y que en realidad no necesito... Ay ay ay...

viernes, 8 de junio de 2007

...y dejarlo todo atrás

Parece perseguirme esta canción, sobretodo en momentos de despedidas y transiciones. Y hoy, no fue en un CD, ni en MP3, ni en una estación de radio... Sino en el PA de una tienda por la que casualmente pasaba.

Que raro.




I am driving up 85 in the
Kind of morning that lasts all afternoon
just stuck inside the gloom
4 more exits to my apartment but
I am tempted to keep the car in drive
And leave it all behind

Cause I wonder sometimes
About the outcome
Of a still verdictless life

Am I living it right?
Am I living it right?
Am I living it right?
Why Georgia, why?

I rent a room and I fill the spaces with
Wood in places to make it feel like home
But all I feel's alone
It might be a quarter life crisis
Or just the stirring in my soul

Either way I wonder sometimes
About the outcome
Of a still verdictless life

Am I living it right?
Am I living it right?
Am I living it right?
Why Georgia, why?

So what, so I've got a smile on
But it's hiding the quiet superstitions in my head
Don't believe me
When I say I've got it down

Everybody is just a stranger but
That's the danger in going my own way
I guess it's the price I have to pay
Still "everything happens for a reason"
Is no reason not to ask myself

If I am living it right
Am I living it right?
Am I living it right?
Why Georgia, why?
- John Mayer

miércoles, 6 de junio de 2007

Próxima estación...

Ha sido una turbulencia continua desde el día que salí de casa. Muchas sensaciones, muchos pensamientos encontrados, muchos sustos agazapados... Pero en últimas, el común denominador ha sido en últimas el estrés de enfrentar lo nuevo, de enfrentarme a mi, y lo que quiero.

La de unos días atrás era una mañana común y corriente como cientos, miles de mañanas que los cerros de Bogotá habían visto nacer una y otra vez. La bruma (o smog??) se levantaba con pereza de a poquitos, el frío iba perdiendo su batalla con el sol, los buses rugían por la séptima, y doña Marleny ya estaba vendiendo los tamales desde temprano en el puesto de siempre. Como siempre.

Pero esa particular mañana tenía otro sentido totalmente diferente para mi. Sin entrar en detalles, era LA mañana. En el cuarto estaba la adorada tula, estaba también un cuaderno, y dentro, unos dólares y un tiquete de ida. Y en el centro del cuadro, un tipo que no le gusta dormir con pijama, lleno de ansiedades-mieditos-cansancios-sensaciones-ilusiones-secretos.

En el aeropuerto, el parqueadero, las maletas, los tuneles, las escaleras, los afanes, las preguntas de rigor, las impecables empleadas de aerolinea, los sellos, el cafe, las innumerables revisiones de seguridad, el vodka doble de siempre, las compras... las despedidas... aquellas malditas despedidas...

Básicamente entré en el estado de piloto automático, en donde escondés todo lo que estás sintiendo dentro de un cuartito y olvidado dentro de vos mismo y dejé que el sentido común, el cuerpo y el hábito hicieran su trabajo.

Silla 10A. Ventana. Hacía muchísimo tiempo no pedía ventana, pero hoy quería saludar a Los Angeles mirándolo de frente, sin vacilar. Y efectivamente me tocó en ventana. Solo que en esa silla en particular, NO había ventana. Solo un pedazo grande de pared de avión opaca y aburrida. OK destino, mensaje recibido.

Ojalá que se siente alguien interesante al lado, para variar. Alguien que cuente historias. Alguien con algo que decir. Alguien por el cual el destino se comunique. Alguien que... [click] habla su capitán... hemos cerrado las puertas del avión, por favor, apagar sus celulares y aparatos electrónicos... tripulación, alistarse para el despegue... [click]. Ya nadie más sube al avión, y la silla del lado parece la única silla que está vacía en todo el vuelo. OK destino, mensaje recibido también. Ah, la Silla Vacía...

Me asomé a la ventana de adelante. Quería ver a la ciudad, mirarla cientos de pies allá abajo... Ver los carros en las autopistas como hormiguitas meticulosamente organizadas. Ver las carreteras de la periferia como líneas de arena, y las casas como organizadas en un cuaderno cuadriculado. Pero no era el día más claro de todos... las nubes no te dejaban ver más allá de diez centímetros de la ventana, donde por cierto, no hay nada muy interesante. Solo mi reflejo en el plexiglas. YA, YA, mensaje recibido... y por favor, NO MAS MENSAJES!

Un viaje denso, pesado, solo. Tan monótono que el mayor highlight fue que en la comida me dieron dos pedazos de pan, no uno. Y que no había fila para ir al baño. Que emocionante, no?

pfft...

Ocho horas después, estaba caminando nuevamente por el Pueblo de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles del Río de la Porciúncula. Una fila de una hora en inmigración, un sello de seis meses, y mi tula abandonada en el suelo era lo que me estaba esperando.

Salí al fin a respirar el aire abierto, afuera del aeropuerto. Hacía ya como seis, siete años que había estado allí. La misma tula, la misma persona, la misma ciudad. Y sin embargo, tantas cosas habían cambiado desde entonces... Anotate otra viejo Heráclito!

Me encontré con Peter, el hermano de mi mani que había ido a recogerme con su esposa y sus dos preciosas niñas (la última vez que estuve acá, no estaba ni casado!). Bueno, la sorpresa era que justo el día que llegué, Manu Chao estaba tocando en Los Angeles, mas o menos a la hora en que llegaba yo.

Así que, rumbo al downtown de Eley, que es donde estaba tocando. Es increíble hablar con conocidos con los que hace mucho no hablabas. Recorrer las calles y autopistas que ya andaban medio olvidadas. Saber todo lo que ha cambiado el mundo. Y lo que seguirá cambiando!

Hablando mucho con Peter, recordando viejos tiempos, actualizando los nuevos, jugando con sus hijas, esquivando carros, y en un parpadear, llegamos a downtown LA. Ya con el ticket en mano, Los Angeles Coliseum, Seccion 15, Loge (que carajos es un loge????), primera fila. Allí estaba mi mani Joshy esperándome en la salida!!! Y fue como correr hasta el super abrazo en cámara lenta (literalmente). Que bacano volverla a ver después de tanto tiempo!!! Y sin embargo, estar ahí parecía como si hubiese sido ayer que nos vimos.

Llegamos a los asientos, estaba Viviana y Daniela amigas de mi mani, en unos SUPER asientos al frente de la acción. Y justo cuando llegamos, empezaron a salir uno por uno los integrantes de Manu.

Que horas son la vida entera? Que horas son en el Japón? Que hora son en Mozambique? Que horas son en Washingtón? ... Nos engañaron con la primavera!

Que buen concierto, que buena farra... desde el principio hasta el fin! Que me iba a imaginar yo hace un año en el concierto de ellos de Buenos Aires (al otro día tenía que trabajar), que el destino me iba a empujar a volver a verlos, acá, y en estas circunstancias!!! El mundo gira bién rápido, como la vida. Tanto que a veces dá vertigo...

En fin, en la noche llegué destrozado, luego de más de un día completo de no pegar el ojo. Y con concierto incluído.

Sobra decir que ni tiempo tuve para pensar.

Y dormí, como un bebé.

Solo que, mientras me dormía, retumbaba todavía en mis oídos un estribillo...

próxima estación: esperanza.....

viernes, 1 de junio de 2007

El continuo

Algo que me llega, en un momento adecuado.

La vida es un continuo, siempre y siempre. No hay destino final, solo es ir adelante. Sólo el peregrinaje, solo el viaje en sí mismo es la vida, no es llegar a un punto. No hay objetivo --solo bailar, ser un peregrino, moverse gozosamente, sin preocuparse sobre cualquier destino.

Que hacer cuando llegues a algún destino? Nadie se pregunta esto, porque todo el mundo intenta tener algún destino en la vida. Pero las implicaciones... Si quieres de verdad alcanzar el destino de la vida... luego entonces qué? Vas a parecer muy aborchonado. Sin ningún lugar donde ir... ya habrás alcanzado tu destino final --y en el viaje, lo habrás perdido todo. Tuviste que perderlo todo. Y así, de pié, desnudo en tu destino final, estarás mirando alrededor como un idiota: cual era el punto? Tanto te apresuraste, y tanto te preocupaste por llegar, y sin embargo éste fue el final.