Los meses en Tailandia pasaron rápidamente. Como me suele ocurrir en éste tipo de cosas, terminé pasando más tiempo del pensado en ese lugar. Como China, en el que me quería quedar uno o dos meses, y terminé pasando la mayor parte de un año.
Es que llega un momento en tu vida en el que aprendés a la fuerza a tomártela más lentamente. A dejar las prisas y los afanes, a que el mejor plan es no tener plan alguno. A aprender del presente y del momento en el que estás, no a escaparte en el futuro, en el pasado. A vivir lo que sea que te está pasando en el momento. Y eso está bien.
Pero desafortunadamente, las reglas de inmigración y las complicaciones burocráticas, hijos bobos de aquellos personajes que se inventaron fronteras y bordes y límites como conejos sacados del sombrero, a menudo lo obligan a uno a llenarse de papeles y trámites que son tan innecesarios como absurdos. En éste caso, estaba obligado a salir del país hacia Laos, unos 30 km al otro lado del Mekong y aplicar para otra visa y volver. Mi as bajo la manga era en una carta firmada del monasterio donde estaba quedándome, en el que me daban patrocinio para seguir estudiando meditación en Tailandia, para que así sacara la visa de estudiante, que me permitía quedarme más tiempo en Tailandia.
Y bueno, nuevamente el ritual de la empacada y las despedidas. Un poco de mantenimiento a Alma que estaba sumida en ese perezoso letargo que le dejó la inactividad en éstos últimos dos meses, y ya estábamos listos para el camino, en un día radiante, limpio, tranquilo. Y así empezamos a rodar ya bastante entrada la tarde, hacia Vientiane, Laos.
Los trámites en inmigración fueron un paseo por el parque. La visa para los Colombianos y muchísimos otros países, al igual que en Camboya, te la entregan al llegar pagando 30 dólares. Lo increíble es que el oficial de inmigración que atendía el puesto, cuando se dio cuenta que yo era de América del Sur me empezó a hablar con un español perfecto, con un leve acento caribeño, supongo porque siendo Laos un país comunista, tuvo profesores de español venidos de Cuba. Y bueno, también aprendió la actitud caribeña, porque se puso conversador a preguntarme sobre mi viaje, sobre la vida en el país, sobre como me parecía Laos, etc. Y no le importó mucho que hubiera una fila larga detrás de mi, me imagino que fue por el hecho de que no todos los días ve gente que habla español, y mucho menos de ese país olvidado que es del donde yo vengo. Al rato, me devolvió el pasaporte sellado y listo para el viaje, y me despachó deseándome la mejor de las suertes y una inolvidable estadía en su país. El tipo se ganó el puesto de ser el funcionario de inmigración más buena gente que me he topado en la vida.
Alma se empezó a devorar rápidamente los kilómetros que aún nos separaban de Vientiane, supongo porque estaba contenta de sentir el viento en la cara y de estirar los músculos con ganas. Conociéndola como es ella, estoy seguro que estaba alegre, animada, plena. Y en cuestión de una hora, cuando el sol estaba cayendo, estábamos llegando a las afueras de la capital. Pero algo estaba diferente. La somnolienta y tranquila Vientiane, estaba ésta noche llena de actividad. Tuk-tuks y sawngthaews (camiones de pasajeros) por todas partes cargados de gente y monjes, música y algarabía en las calles, La gente saludaba más que de costumbre, y esperando en un semáforo, un tipo en una moto al lado me explicó que era por el festival anual de That Luang, la festividad religiosa más importante de Vientiane y, junto con el nuevo año, la más celebrada de Laos.
Las calles estaban repletas, no había en realidad por donde pasar sin que no hubiera una masa de personas. Fuegos artificiales inundaban esporádicamente el cielo. La fiesta se sentía, se respiraba.
Y claro, no era sino darse una vuelta por el barrio donde se concentran la mayoría de hoteles baratos de la ciudad para darse cuenta de que había muchisima gente ahí también. Hotelito trás hotelito, todos tenían el cartel que uno no quiere ver cuando la noche está entrada y uno quiere una ducha y una cama: “Hotel Full”, “No Vacancy”, o “Come back tomorrow”. Todos, todos los hoteles y guesthouse de Vientiane al parecer estaban a reventar. Tanto, que las personas que estaban en habitaciones individuales, se les pedía que compartieran con otros viajeros sin lugar donde pasar la noche. Pero eso había sido durante el día, y ahora no había lugar ni donde poner un arroz parado.
Aunque dormir bajo las estrellas en las ciudades grandes no es una idea que me seduzca mucho que digamos, en ésta oportunidad me tocó, así que encontré un monasterio con arbolitos cómodos, colgué mi hamaca, amarré la bici, y me entregué a ese sueño tranquilo y pesado que llega después de un día de cruzar fronteras y comer kilómetros
Mostrando entradas con la etiqueta extension visa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta extension visa. Mostrar todas las entradas
lunes, 24 de noviembre de 2008
De nuevo saltando el Mekong
Labels:
budismo,
extension visa,
laos,
monasterio,
tailandia,
viajes,
visas
viernes, 3 de agosto de 2007
Costumbres y lluvias de verano
Esta bien, soy tolerante y me aguanto muchas cosas. Al pueblo que fueres haz lo que vieres. In Rome, do as Romans do. Pero es jodido que lo que te despierta por la ma~nana, lo primero que escuches sea a un Chino sacarse un gargajo (o un escupitajo) desde lo mas profundo de su ser, casi arrancarse el alma (con algunos mocos) desde su interior. Y luego, escupirla tranquilamente en el suelo. Esta bien, eso es algo ya normal en China. Todos los dias lo ves en las calles, en las estaciones de metro, en los buses. En los trenes y los restaurantes.
Pero por favor... no en la habitacion compartida de un hostal, donde hay mochilas de gente por ahi por el piso, donde la gente se levanta descalza y camina. En el hostal, uno de los pocos rincones de tranquilidad de los viajeros... Ay papa, esas absurdas costumbres... Un duro despertar, si puedo decirlo.
Las costumbres chinas han sido una fuente inagotable de pensamientos... No los logro captar muy bien a veces. Por ejemplo, estando contigo, son rebuena onda, muy queridos, muy de la casa, nunca cambies, TQM. En las comidas con mas personas, se pelean quien va a pagar el cheque, se adulan, se sirven el te, y siempre quieren ser los mejores anfitriones. Pero solo es salir a la calle, a la estacion de tren o del metro, y se matan unos con otros para llegar a su objetivo mas rapido. O matarse para entrar al cine o al tren, sabiendo que no tiene mucho sentido tener tanto afan, porque a fin de cuentas, las sillas son numeradas. En fin, no les importa hacer un desastre de todo, y lo mas curioso, es que lo toleran. Un tipo puede estar haciendo filas por horas, y de repente llegan cinco, diez colados y el hombre ni pesta~nea, ni se inmuta. No vale ni la pena aprender a decir en chino "oigaaaaaaaaa respete la filaaaaaa no sea guacheeeeeeee"... porque serias un raro si lo dijeras.
En fin, solo fue levantarme para mirar por la ventana y ver la lluvia caer, y caer, y caer. Ergo, no habria mucho que hacer, al menos no ir a jardines ni templos hoy, porque no tiene sentido sentarse debajo de un techo escapando de la lluvia sin ver nada... Revisar un par de correos, y un almuerzo tranquilo fue el orden del dia. Un dia para oir y contar historias, porque hablar en espa~nol largo y tendido es rico, teniendo en cuenta que me hacia bastante falta tras de meses solo de Japones (sin entender ni m...), Chino (sin entender ni m...) e Ingles (defendiendome a las patadas).
Rogelio, el mexicano esta estudiando Chino, pero quiere quedarse trabajando porque quiere perfeccionar su idioma. Para el, el chino es como era el ingles hace unos diez, veinte a~nos. Una apuesta al futuro, porque esta seguro (yo comparto) que de aca a unos a~nos los chinos estaran hasta en la sopa (literalmente). Tal vez sea una se~nal de que voy por el buen camino.
Por la noche, en otro bar de Laowai, conocimos una pareja austriaca con la pinta mas nordica posible. Ya ibamos a empezar a chismosear y a hacer bromas en espa~nol (como siempre) pero... la chica esta nos hablo en perfecto espanol con acento argentino.
- Son argentinos?
- No! Colombia y Mexico.
- Ah por que usan tanto el Vos entonces?
- Bla bla bla -explicacion gramatical del porque los paisas usamos el vos... (porque nos da la gana).
Resulta que a la chica esta le gustaba mucho el espanol, tanto que fue a Argentina a aprenderlo. Dice que le gusta porque es como el espa~nol es siempre una fiesta, los latinos nos reimos duro y se oye bien. No es la primera persona que ha dicho eso en el viaje...
Un poquito de charla, un par de Tsingtaos mas, y pues muy al pesar de la distinguida concurrencia, al rato parti al hostal porque tenia que madrugar a comprar los tiquetes para Shanghai, porque obligatoriamente tenia que recoger mi pasaporte... Si no iba a Shanghai al otro dia, no recogia el pasaporte, y perdia el tiquete hacia Xiamen que ya habia comprado. Y muy seguramente, me tocaria quedarme una semana mas en Shanghai, que no es lo mas divertido del mundo... Amanecera y veremos, hijo mio.
Pero por favor... no en la habitacion compartida de un hostal, donde hay mochilas de gente por ahi por el piso, donde la gente se levanta descalza y camina. En el hostal, uno de los pocos rincones de tranquilidad de los viajeros... Ay papa, esas absurdas costumbres... Un duro despertar, si puedo decirlo.
Las costumbres chinas han sido una fuente inagotable de pensamientos... No los logro captar muy bien a veces. Por ejemplo, estando contigo, son rebuena onda, muy queridos, muy de la casa, nunca cambies, TQM. En las comidas con mas personas, se pelean quien va a pagar el cheque, se adulan, se sirven el te, y siempre quieren ser los mejores anfitriones. Pero solo es salir a la calle, a la estacion de tren o del metro, y se matan unos con otros para llegar a su objetivo mas rapido. O matarse para entrar al cine o al tren, sabiendo que no tiene mucho sentido tener tanto afan, porque a fin de cuentas, las sillas son numeradas. En fin, no les importa hacer un desastre de todo, y lo mas curioso, es que lo toleran. Un tipo puede estar haciendo filas por horas, y de repente llegan cinco, diez colados y el hombre ni pesta~nea, ni se inmuta. No vale ni la pena aprender a decir en chino "oigaaaaaaaaa respete la filaaaaaa no sea guacheeeeeeee"... porque serias un raro si lo dijeras.
En fin, solo fue levantarme para mirar por la ventana y ver la lluvia caer, y caer, y caer. Ergo, no habria mucho que hacer, al menos no ir a jardines ni templos hoy, porque no tiene sentido sentarse debajo de un techo escapando de la lluvia sin ver nada... Revisar un par de correos, y un almuerzo tranquilo fue el orden del dia. Un dia para oir y contar historias, porque hablar en espa~nol largo y tendido es rico, teniendo en cuenta que me hacia bastante falta tras de meses solo de Japones (sin entender ni m...), Chino (sin entender ni m...) e Ingles (defendiendome a las patadas).
Rogelio, el mexicano esta estudiando Chino, pero quiere quedarse trabajando porque quiere perfeccionar su idioma. Para el, el chino es como era el ingles hace unos diez, veinte a~nos. Una apuesta al futuro, porque esta seguro (yo comparto) que de aca a unos a~nos los chinos estaran hasta en la sopa (literalmente). Tal vez sea una se~nal de que voy por el buen camino.
Por la noche, en otro bar de Laowai, conocimos una pareja austriaca con la pinta mas nordica posible. Ya ibamos a empezar a chismosear y a hacer bromas en espa~nol (como siempre) pero... la chica esta nos hablo en perfecto espanol con acento argentino.
- Son argentinos?
- No! Colombia y Mexico.
- Ah por que usan tanto el Vos entonces?
- Bla bla bla -explicacion gramatical del porque los paisas usamos el vos... (porque nos da la gana).
Resulta que a la chica esta le gustaba mucho el espanol, tanto que fue a Argentina a aprenderlo. Dice que le gusta porque es como el espa~nol es siempre una fiesta, los latinos nos reimos duro y se oye bien. No es la primera persona que ha dicho eso en el viaje...
Un poquito de charla, un par de Tsingtaos mas, y pues muy al pesar de la distinguida concurrencia, al rato parti al hostal porque tenia que madrugar a comprar los tiquetes para Shanghai, porque obligatoriamente tenia que recoger mi pasaporte... Si no iba a Shanghai al otro dia, no recogia el pasaporte, y perdia el tiquete hacia Xiamen que ya habia comprado. Y muy seguramente, me tocaria quedarme una semana mas en Shanghai, que no es lo mas divertido del mundo... Amanecera y veremos, hijo mio.
Labels:
china,
costumbres,
extension visa,
shanghai,
suzhou,
visa china
domingo, 29 de julio de 2007
Buscando visa para...
Como contaba antes, la idea era hacer las vueltas de la visa ayer, pero por culpa del papelito equivocado que me dieron en el hotel, no pude. Madrugue entonces para ir nuevamente al PSB con el papelito correcto que me dieran en el hotel. El problema, es que conseguir ese bendito papel fue una odisea, de las peores que me han pasado en China. El tema, es que cualquier hotel, por ley te tiene que dar ese papel, que es la constancia que tu te estas quedando ahi. De hecho, muchos hoteles te lo dan cuando te registras en el check-in. Pero en este hotel... Dios mio. Al parecer di con el hotel (ojo, HOTEL, ni siquiera hostal) de gente mas incapacitada para su trabajo en toda China. Estuve explicandoles, no exagero, por mas de una hora que me tenian que entregar eso para yo ir a la policia y que me dieran la visa. Pero el tipo (un trainee) y la chica (una trabajadora con un sentido comun que tiende a cero) no fueron muy asertivos en las cosas. Pasaban los minutos, y nada que me querian entregar el papel, aun explicandoles palabra por palabra, mostrandoles los papeles de la policia, que ellos me tenian que entregar eso. Ya cuando luego de una hora no ibamos a ninguna parte, se me empezo a soltar el mal genio, primero con subida de tono, luego con mala cara, hasta que al final todo el poder del sicario antioqueno se me salio y con un ingles berracamente apaisado les dije que me importaba un reverendo pito que el gerente estuviera dormido, o con las chicas, o donde fuera, pero si no venia alguien con poder de decision, alguien que tuviera mas de dos neuronas en la cabeza, no me iba y no dejaba registrar a nadie... En fin, pocas veces me pongo mal genio con la gente que atiende o algo, pero esto ya era absurdo.
Trajeron al senor este, que miro, le explique, y en menos de dos minutos tenia yo el papelito, bajo las miradas iracundas de los que atendian. Esta bien, para mi esta bien que la gente no se las sepa todas. Pero en un establecimiento de prestacion de servicios (como un hotel) si no sabe algo, en particular algo tan delicado como eso, pues se pregunta antes de negar...
Trajeron al senor este, que miro, le explique, y en menos de dos minutos tenia yo el papelito, bajo las miradas iracundas de los que atendian. Esta bien, para mi esta bien que la gente no se las sepa todas. Pero en un establecimiento de prestacion de servicios (como un hotel) si no sabe algo, en particular algo tan delicado como eso, pues se pregunta antes de negar...
En fin... sali del hotel con la mentalidad de que todo en china es un desastre, pero se me fue quitando de a poquitos, llegue silbando y todo a la policia. La chica me atendio sonriente, me acepto los papeles (al fin), y si! al fin se logro hacer la vuelta! Me tienen el pasaporte por una semana, pero espero que no tenga problema alguno.
De vuelta al hotel, checkout, y tomamos camino a Zhouzhang. Como ya estabamos rasgando la tarde, solo habia un bus que salia para alla, y nos tocaba transbordar en el medio de la nada. Afortunadamente que el dios de los viajeros se apiado, y no fue tan traumatica la espera, y efectivamente si paso el famoso bus. Un par de hora despues, llegamos a Zhouzhang, una ciudad pequena, de unos 40mil habitantes, que no esta ni en el Lonely Planet, ni en el Routard, ni en el Let's Go ni nada. Asi que cero turistas (occidentales). Llegamos a un hotelito familiar, de unas cuatro habitaciones. Toda la gente sonreia, me sentia como en cualquier hotel de Girardot o de Santafe de Antioquia, donde te entiendes con la gente amable.
Este pueblito es encantador, uno de los mas lindos en los que he estado. Es como una especie de Venecia suspendido en el tiempo, lleno de canales, gondolas (estilo chino) y arquitectura historica. Arboles cuyas hojas apenas lamen los canales, un lugar donde el tiempo pareciera no existir. Solo una constante sucesion de lunas y soles, una y otra y otra vez.
De noche, bajo esa luna irreal, probe la comida tipica de la region (un cerdo como con salsa dulce) y lo bajamos con unos cuantos tragos de baiyou, embotellado pobremente en un envase de PVC. Las horas fueron pasando, hasta que de vuelta en el hotel, atravese una de las noches mas calientes y humedas de mi vida. Por primera vez, me toco cambiar la sabana por una toalla, mojada. Muy mojada, muy fria, para por lo menos bajar un poquitin la temperatura.
Labels:
china,
extension visa,
hotel,
lonely planet,
PSB,
routard,
shanghai,
visa china,
visas,
YMCA,
zhouzhang
Suscribirse a:
Entradas (Atom)