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jueves, 9 de agosto de 2007

Xiamen a Guangzhou

El ultimo dia en Xiamen lo pase viendo llover, un poco en internet, y en la cruzada sacra para recargar de dinero mi subscripcion celular de Shanghai. Aca en China, resulta que puedes comprar tarjetas prepago para recargar tu telefono unicamente en la ciudad donde lo compraste... Y como el mio era de Shanghai, no podia comprar una tarjeta asi por la calle. Entonces te toca ir a la oficina mas cercana de China Mobile, ir a la chica que esta detras de los computadorcillos y tratar de explicarle por todos los medios que quieres recargar el celular (mostrar un billete de 50Yuan volando y poniendolo dentro del celular generalmente es entendible).


Al rato, me comi un almuerzo delicioso, algo asi como carne con vegetales cocinados dentro de una sandia... Espectacular!! Precio? 2 o 3 dolares... Casi como una hamburguesa, en Shanghai. Y de camino al hostal, estaba buscando una tienda para comprar unas tijeras y cortarme un poco el pelo inmanejable que estaba de sobra... Pero en el camino, me encontre con una peluqueria que por 5 Yuan te cortaban el pelo, te lo lavaban y te lo secaban. Y por 2 Yuan mas, te limpiaban los oidos (ugh!). Eventualmente me decidi a entrar (no habia nada que perder), y luego de se~nalar en una revista el estilo de corte de un jugador de Italia (NPI como se llama) pase al patibulo y pues... salio mejor de lo que esperaba! Es decir, por algo asi como medio dolar, termine con todos los juguetes!! El corte de cabello mas barato de mi vida... Y segun me contaban luego, hasta se pueden conseguir MAS baratos... Increible, pero cierto.


Y luego, como siempre corriendo como un loco a la estacion de tren, los empujones de rigor, quitate chino que estas estorbando, arriba al tren, empujar la tula verde como se pueda, que cual es mi silla y quien sos vos, y que de donde venis, y que timbudong, y 15 horas despues, estaria pisando tierras Cantonesas, donde las palabritas que habia aprendido de chino no servirian para nada, porque hablan un idioma completamente diferente...


Guangzhou, de primerazo, es una ciudad organizada, industrializada. Como fue uno de los primeros puertos abierto al comercio internacional, la gente no se extra~na de ver extranjeros, por raros que sean, por mas tatuajes que tengan, o por albinos que parezcan (se parece a Shanghai en este sentido). El transporte publico es impecable, mostrando todo el empe~no para sacar esa ciuda adelante. Una ciudad donde la gente nace para trabajar, ganar dinero y comer bien. Se ven muchos negocios de exportacion, de hecho la gente que conoci en el tren toda estaba en el negocio de exportar cosas... de hecho, conocian bien a Colombia porque justamente han hecho muchos negocios con Latinoamerica, y en especial, con Colombia.


El hostel estuvo bien, ahi al frente del rio, aire acondicionado, todo muy nuevo y limpio. Con desayuno incluido y todo!! De paso, conociendo el Mausoleo de Nanyue, que como todos los mausoleos te pone a pensar en la vanidad, la muerte, lo rapido que pasa la vida y todos los videos que uno se monta para pensar que vivira por siempre... y que ni un vestido hecho todo de jade, que te tape cada centimetro de tu cuerpo te va a salvar de convertirte eventualmente en polvo. Luego cruzar la calle y es la ida al parque Yuexiu que queda justamente enfrente. El parque es en realidad un gigante resguardo lleno de verdes y lagos... un respiro, un descanso de tanta ciudad, tanta bulla y tanto correr.... Dentro de este parque, esta el monumento de los fundadores de Guangzhou. Dice la leyenda, que una vez en la historia la ciudad estaba pasando mucha hambre. Y claro, los habitantes rezaron tanto y tanto que finalmente bajaron cinco dioses montados sobre 5 cabras gigantes, y cada una de ellas llevaba semillas en la boca, para dejarle a los habitantes de Guangzhou y pudieran sembrar. De esta manera, se salvaron los campesinos y conocieron la agricultura. Los dioses volvieron al cielo, y se quedaron en la tierra las cabras, que se convirtieron en estatuas de piedra... Me estaba tomando la foto de rigor con mis amigos capricornio de piedra, y me di cuenta que la memoria para la camara que habia comprado... bueno... salio mala. Made in China. Otro golazo... Compre una memoria de 128MB por el precio (y el empaque) de una de 2GB. Pero bueno...

En el parque no solamente estaba esta famosa escultura de los cabros estos. Tambien estaba el memorial de Sun Yatsen, que fue una figura historica muy querida por los democraticos y los comunistas, pues fue el papa de la China moderna. Desde arriba habia una vista preciosa, pues este monumento es como un obelisco en la cima de un monte. Detras de todos los arbolitos de la monta~na, de las libelulas que bailaban y se movian de copa en copa, estaba el atardecer. Y ahi, en ese atardecer, empezaban a llegar viejitos de todas partes. De todas las clases, con todas las pintas, de todas las edades. 70, 80, 90 a~nos. Pensaba yo que se iban a poner a jugar ajedrez, a jugar mahjong, a sacar los vasos y tomar te. Pero...

...de la nada empezaron a sacar baloncitos de futbol, raquetas de badmington, cuerdas para saltar, y pelotitas de ese "fuchi" chino que es como una pelota de badmington, con plumas y todo. Y asi, como los estudiantes de cualquier universidad en el tiempo libre, fueron jugando y jugando y jugando, hasta el cansancio. Pero no el de ellos, el mio, que me canse de mirarlos y de asombrarme de la fuerza, entusiasmo y longevidad de los viejitos... Veo en mi ciudad gente con un cuarto de su edad, pero ni con la mitad de su energia.. Otro de los contrastes increibles de los chinos!

Playas

Luego de haber visto la multitud de personas esperando para comprar un tiquete de tren, decidi que preferia pagar una comision de 3 o 4 dolares para no hacer la fila infernal en la estacion de Xiamen. El tema es que en el hostal no hacian la reserva, solo directamente el CITS. Al ataque... Pero despues de buscar la oficina del CITS con un Japones que estaba de paso tambien, no la encontramos y toco entonces enfrentar la fila... En esas tres horas haciendo fila para comprar un tiquete, aprendi como era el tema. Facil, en sencillos y resumidos pasos, la cosa va asi.

1) Revisar la lista de trenes y tiempos y pelear con el idioma y entender a que horas sale el tren para el destino que uno quiere, y cual es el nombre.

2) Mirar las pantallas gigantes y esperar hasta que el tren que uno quiere aparezca en la fecha deseada... y descifrar cual es la columna equivalente a hard sleeper o a soft sleeper y rezar para que haya cupos... si hay cupos, seguir haciendo la fila... si no, pues o irse en silla dura, o sin silla, o esperar para otro dia.

3) Hacer la fila (de hasta 4 horas en el peor de los casos) y mientras tanto, escribir en un papelito el destino, el tren, la fecha y el tipo de silla que uno quiere, y

4) Entregar el papelito que se hizo en el paso anterior, rezar para que entiendan los mamarrachos que uno hizo con el lapiz, pagar, xiexie y listo!

De vuelta al hostal, ya victorioso con mi tiquete a Guangzhou, una pasada por los barrios elegantes de Xiamen te lleva a recordar a Shanghai. Muchos edificios nuevos, muchos autos, muchos negocios pujantes y que dan buen dinero. Y a menos de media cuadra, empieza el barrio pobre, lleno de basura y residuos de peces y vegetales medio podridos. Gente que te mira como si fueras un bicho raro, que te perfora con los ojos. Y es que, efectivamente era un bicho raro. Lo peor es que el Japones este era fotografo, y le importaba un carajo pararse de frente a cualquier persona a tomarle fotos, sin pedirles permiso. Sin importar que estuvieran llorando, peleando, lo que sea... Y a mi que me entraba ese susto que alguien no le gustara que le tomaran fotos, y que agarrara al japo este a pata... pero bueno, solo se gano unos cuantos insultos (y yo tambien, por transitividad).

Eventualmente, llegamos al templo de Nanputuo, dandole mis respetos a los budas y a los monjecillos. Luego, ida al mar, dejar la camiseta en la arena al lado de las sandalias y por primera vez, nadar en el Mar de China mientras el sol se ocultaba detras de las monta~nas, y del mar. Algo curioso es que cuando estas caminando por la playa o nadando, es imposible no ser victima de decenas de turistas chinos que se quieren tomar fotos con vos, con ese extra~no solitario de ojos grandes y piel clara que se rie como un tonto nadando en el mar!

martes, 7 de agosto de 2007

Gulang Yu, revisitado

Hay un acuario en el centro de Gulang Yu. Uno de los mas atractivos de China, dicen, porque es peque~nito y manejable. Aunque no me mata ver los pecesitos en cautiverio, estuve sentado un par de horas en el silencio y la sombra, solamente viendo las medusas, los pecesillos de colores, los dragones de mar, tan rapidos, tan evasivos, tan, tan tristes. Me gusta perderme en las sombras, y no se quien es mas raro, mas lleno de particularidades... los seres que estan encerrados dentro de las peceras, o los seres que estan encerrados fuera de ella y toman fotos.


Sali con el blues nuevamente, a recorrer la isla, a buscar un pedacito de playa en el que no estuviera media China metido. Un ratico nadando, refrescandome de ese sol arrasador y preparandome mentalmente a empacar y cambiar de hostal, porque en el que estaba no habia campo esa noche. Pues bien que cayo la tarde, cargada de maleta, ferry, motocicleta, bus, caminata al hostal, para finalmente dejar las maletas y darme una ducha que bajara esos 40 grados pegados a mi piel. Al salir, estaban unas chicas chinitas comiendo como unos animales parecidos a los camarones pero con mas espinas... Y bueno, ahi con un Japones y un norteamericano terminamos uniendonos al festin de pseudo-camarones alienigenas y filosofando sobre la psicologia, metodos de ense~nanza, y de los mejores treks de China... Ojala tenga tiempo en la U y pueda darme la vuelta por Yunan, donde segun cuentan unos caminitos con paisajes alucinantes... Ya veremos.

domingo, 5 de agosto de 2007

Hacia Xiamen, Hacia Gulang Yu

La salida de Shanghai a la estacion de trenes fue tranquila. Tuve tiempo hasta de un buen brunch (lleno de noodles y picante), y de salir a caminar al Shiji Park con los Mexicanos y la Alemana. Tenian ganas de ir a montar en el tren mas rapido del mundo, que uno el aeropuerto de Shanghai con una de las estaciones. Pero la verdad que montar en esa cosa solamente para decir que estuve en el tren mas rapido del mundo me parecio medio frivolo, teniendo en cuenta que ya de trenes estaba hasta el copete.

Las provisiones de siempre, la estacion de siempre, pero como tenia tiquete especial, habia una sorpresita. Las estaciones de trenes, tienen una salita lo mas de amena y comoda para los pasajeros multimillonarios que se compraban un tiquete en compartimiento de coche cama, de primera clase. O sea, atras (y de momento) quedaron las filas, los codazos, los empujones y los madrazos (asi sean imaginarios) a los que se meten en la fila.

Que si el Sr. quiere un te (no gracias), un cafe (a eso le llaman cafe? no gracias), que si el Sr. ya leyo la prensa (no gracias, no leo chino), que si el Sr. esta comodo (hombre... pero por favor!). Al rato, embarco prioritario para evitar las filas, con mi propio edecan que me lleva a mi propio compartimento. Esto es la vida!!!!! Se parece a las famosas historias vividas de los viajes largos en silla dura...

En el viaje, nada raro. Como en el hostal habia logrado cambiar mis libros usados (Lonely Planet Japan y Around the Bloc) por nuevos, tenia asegurado el entretenimiento en el viaje. Igual, me puse a "hablar" con los vecinos Chinos, y luego con un par de Irlandeses que eran los unicos extranjeros que estaban en el tren. Pensaron que era de todas partes, menos Colombiano. Seguramente porque se imaginaban que los Indios eran diferentes... (Ay, todavia me duele lo de Colombia en India...)

Eventualmente, se llego a Xiamen que es una ciudad costera, con un sector de playas y famosa por ser cercana a Taiwan y poseer a Gulang Yu, un islote que durante mucho tiempo fue concesion britanica. De hecho, Xiamen fue uno de los primeros puertos abiertos de China, luego de las famosas guerras del opio.

La bajada en la estacion del tren, y el caos de un sector sin transporte publico, al que le estan haciendo reparaciones al alcantarillado (el olor fue de los peores de mi vida) es memorable. De hecho no se conseguia ni un solo taxi. Lo bueno fue que ibamos juntos todos, y el Irlandes que es bien alto, logro a empujones conseguir un taxi. Luego de dar unas vueltillas, muy seguramente para incrementar la cuenta del taximetro, llegamos al puerto de donde salia el ferry hacia Gulang Yu.

A las carreras, alcanzamos el que ya se iba. Todos adentro, lleno, llenisimo de gente, como una lata de sardinas flotante. Pero estabamos en el mar!!!! El clima estaba mas condescendiente, mas amigable que los dias del horno infernal de Shanghai.

Luego de desembarcar, me despedi de los irlandeses porque ellos iban en taxi a un resort de esos elegantosos (muero de envidia) y yo iba a pie al tipico hostal de mochilero. Pero fue lindo estar de nuevo en el mar, en una isla perdida en el Mar de China, escuchando las olas cercanas, las gaviotas y oliendo ese olorcillo tipico de las costas.

Pasear por Gulang Yu, es recorrer una isla perdida en el tiempo, de construcciones inglesas coloniales. Es atravesar colinas de piedras, es saludar a pescadores vendiendo lo del dia en cualquier callejon olvidado. Pero es tambien enfrentar a la inmensa cantidad de turistas chinos que estan comenzando a escapar de las ciudades, hacia el mar. Acabo de comer algo que ni se muy bien que era, pero estoy de paso no mas, porque la noche cayo y tengo ganas de conocer mas esta isla, de noche.