miércoles, 27 de junio de 2007

Osaka, de segundazo

Mas noodles de desayuno (breakfast of champions, me dijo un irlandes que se comia una ensalada de frutas con helado... partime envidia, partime).

La idea era visitar al Shitennoji, que es el templo Budista mas antiguo de Japon. No se en que parte me enrede con el mapa, y termine por equivocacion en un campo santo gigante que quedaba en el vecindario. Es curioso, de alguna manera rara me siento atraido por los cementerios. Tal vez es esa tranquilidad y silencio, tal vez es que te recuerdan ahi mismo y en tu cara que no sos eterno, tal vez es porque te das cuenta de nuevo que por mas "estrellita" que te creas, a un hueco tambien vas a parar. Ni uno ni nada es eterno. Ni el mismo universo. Ahora se las va dando uno de supernatural, que la muerte solo es un pensamiento tacito, a mil anos luz de distancia...

En fin, volviendo al relato familiar y ameno, justo estaban en una ceremonia religiosa de duelo. Era en un templo viejo y gastado, triste, lugubre. Tan diferente de todos los demas. Ocre, negro, color cafe viejo. Y ahi te das cuenta que en esencia los seres humanos somos la misma vaina. Sin importar si sos de Medellin, Itagui, Santa Marta, Timbuctu, San Pancho u Osaka. Todos somos viajeritos medio tontos, chocandonos por ahi con otras personas, con otras fantasias y otros suenos. Nos reimos, nos enamoramos, nos desenamoramos. Tenemos ilusiones, esquivamos el dolor y buscamos el placer. Nos da tristeza, lloramos, recordamos a los seres queridos. Creemos en algo mas, sin importar lo que sea eso que creamos: Buda, Shiva, Kannon, la Plata, el Destino, Cristo, el Dolor, Amidala, el Placer, Star Trek, Ron Hubbard, Ganesha, el Ekeko, o la Isla de los Famosos...

Somos en el fondo la misma vaina, y sin embargo nos matamos a palos, a pedradas o a bombas atomicas por esas diferencias que creamos nosotros mismos. Que los ojos, que la piel, que el sexo, que las creencias, que el origen, que los papas, que la bandera... Y por lo general, nos vamos dando duro sin siquiera saber por que. Viajeritos tonticos...

BUENO, luego de quedarme un ratote en ese templo (simple y bonito, por cierto) me quede "hablando" con la que atendia en la puerta, como de los origenes del templo, de los origenes de nosotros, etc. Cuando me fui llendo (o sea, es que soy una persona muy importante, lleno de citas y vainas...) nos despedimos y me regalo un par de chocolates deliciosos... Un buen almuerzo por cierto!

Visita al museo de historia de Osaka, no es que sea bestialmente importante, sobretodo si no sos de Osaka... Pero de cualquier manera interesante, y el edificio es imponente.

Luego, me fui a una parte de la bahia donde salia un MEGA TURISTICO bote con forma de la carabela la Santa Maria. Si, esa misma que tenia el Sr. Colon cuando se dio un vuelton por Centro y Sur America. Lo mas chistoso es que los letreros estaban en espanol, con su traduccion al japones.

Es rico sentir el mar, la brisa marina salada que se te pega en la boca. Ver tantos barcos, de tantas nacionalidades, tantos rostros. Son un mundo aparte estos puertos. Un mundo que muy pocas veces uno es consciente. Y eso que solian ser tan importantes antes... Mis puertos son los aeropuertos.

Bueno, la vuelta a la bahia se tarda una hora. Te llevan por los puentes mas famosos, por los sitios interesantes, pero me tocaba estar pendiente de mi mapa porque de ingles, solo dijeron las precauciones de seguridad.

Me baje del barco ese medio sintiendome culpable por ser tan cochinamente turista, pero bueno... Estaba incluido en mi pase de dos dias!!! Que culpa!

Finalmente, ya cayendo la noche, me subi a la torre de observacion del World Trade Center de Osaka, que es un edificio de 256m. Esta torre por cierto es la mas alta de Japon Occidental. Y bueno, arriba estaba mas fuera de contexto... Eran puras parejitas en sillones comodos y blancos. Buscando su privacidad. Privacidad que por cierto un pinche turista armado con Lonely Planet y Canon Powershot, no les permitia tener!

Unas cuantas fotos, una cerveza, y listo. Estaba cansado, y tenia que volver a Kyoto, ahora si a conocerla entre semana, porque en fin de semana Kyoto se pone medio jodida.

La idea es rentar una bici, ya me hace falta "montar".

1 comentario:

dulzura dijo...

guauu, debió se muy emocionante ese viaje, y es cierto los seres humanos nos dedicamos a pensar en muchas cosas que no valen la pena sin darnos cuenta que la vida es muy corta y que la muerte está detras de ti, esperando darte la ultima señal.
besitos. gracias por tu visita